El bloqueo burocrático alarga el parón del Metro en la antesala al Centro

  • La reactivación del Renfe-Guadalmedina, pendiente de que se culmine el rescate del tramo a Ortiz

Un trámite administrativo y jurídico que, en otro escenario temporal, habría sido resuelto de manera relativamente sencillo ha acabado por convertirse en una quimera en toda regla. Más de ocho meses después de que la Junta de Andalucía licitase la reactivación de los trabajos de terminación del tramo Renfe-Guadalmedina, la decisión sigue demorándose, sin que exista certeza absoluta sobre cuándo se conocerá el nombre de la empresa que retomará lo que quedó a medias. Y, principalmente, porque la Administración regional sigue sin resolver de manera definitiva el contrato con Grupo Ortiz, la firma a la que en 2009 contrató para que en el plazo de 18 meses ejecutase la infraestructura ferroviaria entre la estación de Renfe y el antiguo edificio de Correos (713 metros de longitud, aunque con túnel en varios niveles).

La asunción, confirmada por varias fuentes vinculadas al propio Gobierno andaluz, de que la citada relación sigue sin estar del todo superada pone de manifiesto el bloqueo burocrático en el que parece haber entrado este asunto. En especial porque fue en septiembre de 2015 cuando los responsables de la Consejería de Fomento abrieron de par en par este camino como el idóneo para reactivar un tajo clave para que los trenes puedan hacer su llegada al Centro de la capital.

La Junta sigue sin resolver de manera definitiva el contrato con el Grupo Ortiz

Esa fue la fecha en la que el ya entonces consejero Felipe López habló de la existencia de un compromiso por ambas partes para alcanzar una resolución "amistosa". Eran los tiempos en los que se hablaba de que poner en marcha la red completa del suburbano, finalizando su recorrido en la Alameda Principal, en el verano de 2018. El último calendario manejado desde este mismo departamento fija la culminación en el año 2020.

Desde esa primera referencia se ha sucedido una larga secuencia de trámites por parte de Fomento, como el acuerdo de liquidación de los trabajos realizados por parte de la adjudicataria original por valor de 4,3 millones de euros (información publicada por Málaga Hoy el pasado 27 de agosto de 2016). Este prolijo listado de procedimientos incluyó de manera casi definitiva la decisión adoptada por el Consejo de Gobierno andaluz el 6 de junio de 2017, autorizando a la Agencia de Obra Pública de la Junta de Andalucía para la resolución de este contrato de ejecución. Desde esa fecha transcurren ya más de nueve meses con el trámite aún abierto.

El discurrir de los meses sin que se haya allanado aún el camino a la reactivación de los trabajos pendientes, especialmente llamativos en la parte final del tramo, en la Avenida de Andalucía, incrementa, a su vez, la duda respecto a si se cumplirá o no el último plazo manejado por el consejero. La documentación oficial manejada para adjudicar la finalización sólo de la fase de infraestructura marca un plazo de 22 meses, que, previsiblemente, se verá rebajado en las ofertas formuladas.

No obstante, teniendo en cuenta que aún restarán algunas semanas para, una vez resuelto el escollo administrativo con Ortiz, fallar la adjudicación del concurso, no es impensable que la obra de construcción del túnel y reurbanización de la zona afectada no vea la luz hasta finales de 2019 o inicios de 2020. El problema añadido es que a esta etapa de la intervención hay que sumar los trabajos necesarios en materia de superestructura e instalaciones, que requerirán de algunos meses más. Todo ello asumiendo, como ya lo hizo el propio consejero, que en el momento en que los trenes alarguen su recorrido desde Renfe hasta la Alameda lo harán sin parar en la estación Guadalmedina. La construcción de esta parada y su adecuación podría acumular otros cinco o seis meses más.

El bloqueo que pesa sobre la pieza antesala del Centro contrasta con el avance de los trabajos de ejecución en el tramo final: Guadalmedina-Atarazanas. No obstante, también el retraso toca de lleno esta parte de la infraestructura, que, según el último compromiso entre la Agencia de Obra Pública de Andalucía y la UTE adjudicataria, integrada por Acciona y Sando, tendría que estar culminada el 3 de julio próximo. Un hito imposible de cumplir, dado que desde la Administración regional se reconoce oficialmente que la etapa de reurbanización de la Alameda en la parte del tramo más próxima al río no será posible hasta finales de año. Esta circunstancia obligará a firmar una nueva adenda ampliando nuevamente el contrato entre las dos partes.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios