Unos 200 bomberos visitan la obra del Metro para conocer los tajos

  • La iniciativa les permite localizar los mejores accesos a cada uno de los tramos en caso de riesgo o de emergencia

Más de doscientos bomberos de Málaga capital, lo que supone la práctica totalidad de los profesionales de los parques existentes en la ciudad, han pasado a lo largo de los últimos meses por la obra del Metro para conocer al detalle el estado, localización, puntos de acceso, de cada uno de los tajos en la zona de Carretera de Cádiz. La iniciativa se impulsa con el objetivo de aumentar la formación e información de estos profesionales en caso de que se produzca algún tipo de incidente en las zanjas, los túneles o los edificios localizados en las márgenes del trazado del suburbano.

Así lo explicó a este periódico el máximo responsable en materia de seguridad laboral de la concesionaria del ferrocarril urbano, Ramón Madero, quien valoró el desarrollo de la actividad y precisó que con la misma se logra una doble finalidad: ofrecer todos los datos sobre cómo se ejecutan los trabajos constructivos y explicarles cuáles son las zonas más adecuadas para acceder a un punto determinado de la obra en caso de incidente. A ello se suma la especial atención que se presta al buen estado de los inmuebles más próximos a las zanjas.

En este sentido, Madero precisó que desde el primer momento se le entregó a Bomberos un plano detallado con la localización exacta de cada uno de los edificios construidos a lo largo del trazado y la coincidencia de los mismos con la valla instalada para separar la zona de obras de los pasos peatonales, al objeto de que sepan cuál es la mejor opción para entrar o colocar un vehículo autoescala.

La colaboración entre el Metro y el Cuerpo de Bomberos continuará en unas semanas, una vez la ejecución de los túneles esté avanzada en la mayor parte del trazado de la línea 2, entre el Martín Carpena y Héroe Sostoa. Será en ese momento cuando "volveremos a hacer otra visita a los túneles". La previsión es la de realizar un curso al personal de seguridad del Metro, así como a los técnicos de inspección en primeras intervenciones. "Una vez finalizado, empezaremos a hacer simulacros dentro de los pasos subterráneos", agregó.

Madero señala que, probablemente, el mayor riesgo que puede existir en un túnel, como los del Metro, es el de un incendio. Para poder afrontar esta hipotética situación en un futuro, el plan de actuación hace que todos los trabajadores que entren en el túnel dispongan de sistemas autorrescatadores, que les permiten disponer de una reserva de oxígeno durante al menos 25 minutos, "con lo que pueden tener tiempo para salir del interior". A ello se une la instalación de sistemas de emergencia cada cien metros.

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