Por los castillos de Poniente

  • un lugar para declararse

ruta axárquica

De algunos quedan apenas sus huellas, de otros sus murallas y otros han conseguido superar la barrera del tiempo y hacerse con una nueva historia. Desde Comares, Arenas o Alcaucín hasta la costa de Rincón de la Victoria y Véle-Málaga los castillos se levantan pintando en el paisaje retazos de leyenda y tradición. Son signos de identidad para sus pueblos y para vecinos y visitantes y evocan un romántico pasado.

La ruta de los castillos que se asientan en la Axarquía podría iniciarse en Rincón de la Victoria: el antiguo Castillo de Bezmiliana al oeste del arroyo Granadillas sobre la urbanización Gran Sol. De él quedan los restos arqueológicos de lo que fue el recinto murado, su planta polígonal y el sitio donde podrían haber estado sus torres cuadradas. Según las últimas investigaciones podría ser de la época del emiral aunque su mayor esplendor fue en el siglo XII.

Cinco siglos después y en el centro neurálgico de Rincón de la Victoria se puede encontrar la Casa Fuerte de Bezmiliana que se levantó para defender la costa frente a la rivalidad de Inglaterra, o para evitar las correrías de corsarios y el contrabando. Esta fortificación fue alzada bajo la aprobación del Marqués de Esquilache. Es una construcción de planta cuadrangular rodeada de un potente muro de mampostería, con un sillarejo y sillares y torres cilíndricas. Actualmente es una sala de exposiciones donde este fin de semana, el visitante podrá pararse a contemplar los Carteles de ISEL creados por el Instituto Superior de Economía Local de la Diputación Provincial de Málaga.

Varios kilómetros al este con destino a Vélez-Málaga se recomienda una parada en Valle Niza. El Castillo del Marqués es otra de las fortificaciones de esta época y cuyo interior se caracteriza por su distribución alrededor de un patio rectangular que hace la función de patio de armas. Destaca un impresionante brocal de pozo con una escalera de subida al baluarte y una rampa para bajar a los cañones. Hoy en día también han cambiado sus usos. Gracias a la rehabilitación que tuvo a principios de los 90 se ha convertido en una Escuela de Hostelería. Los jueves, es muy sugerente entrar para conocerlo y aprovechar para probar el suculento menú que preparan sus alumnos.

Del Castillo de Torre del Mar quedan escasos restos que están situados en la parte norte de la plaza de la Axarquía. Ya subiendo hacia el interior, y volviendo en el tiempo a la Edad Media, destaca una visita a La Fortaleza. Se localiza en el punto más elevado del casco urbano y desde allí se pueden disfrutar unas magníficas panorámicas de Vélez-Málaga y un paseo por sus jardines. Es imprescindible bajar al centro histórico a tomar unas tapas y contemplar la muralla medieval de la Plaza de la Constitución y la Puerta Real de La Villa.

La ruta de los castillos es un práctico libro escrito por el técnico de Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de Vélez Málaga y doctor en Historia, Emilio Martín Córdoba, que rodea cada uno de estos enclaves del pasado. Así, en el interior de la comarca de la Axarquía señala los primeros castillos que empezaron a erigirse en torno al siglo IX y principios del X. El enfrentamiento casi generalizado entre las poblaciones mozárabes y diferentes grupos tribales de origen norteafricano frente al estado Cordobés. La Axarquía se convirtió en base del principal rebelde, Omar Ibn Hafsu, y de esta época datan El Alcázar de Alcaucín, Murmuyas en Comares y los Castillejos en Nerja. En el siglo XI se construyen Zalia en Alcaucín, Comares, Bentomiz en Arenas, el de Vélez-Málaga y Rincón de la Victoria.

Un rincón ideal por el romanticismo que encierra su historia y que invita a que hable el corazón se encuentra en Antequera, en la Plaza de Castilla. Allí sobre una hermosa fuente se puede disfrutar de la escultura de los Enamorados, construida por José Manuel Patricio Toro en el 2004, para homenajear una leyenda local. La historia de la Peña de los Enamorados recoge a la perfección la fuerza de este sentimiento, y de ella existen varias versiones. / G. G.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios