A la caza de una ganga por los 'factory' de la provincia

  • Los malagueños acuden cada vez más a las tiendas de descuento, que han proliferado con fuerza en el último año gracias al tirón de las grandes marcas

Si fuera sólo por el nombre darían ganas de no entrar. Da pereza. Pero la mayoría de los malagueños se están aficionando, hasta el punto que están siendo el negocio de moda en el último año. Son los factory y no tienen nada que ver con las fábricas decimonónicas en las que las jornadas laborales eran de 18 horas por unos salarios míseros. Ahora lo que son muy bajos, en la mayoría de los casos, son los precios de los productos de estas tiendas y los trabajadores son ciudadanos con muchas ganas de comprar una ganga.

Han proliferado como las setas, principalmente al calor de las grandes firmas y de la construcción de grandes centros comerciales que han apostado por esta fórmula como Málaga Nostrum o Plaza Mayor. En Málaga Nostrum está, entre otros como Adolfo Domínguez, Mango o Cortefiel, el factory de El Corte Inglés o, como esta empresa lo llama, centro de oportunidades. Lleva abierto un año y medio y, según fuentes de la cadena, "está funcionando muy bien, con un aumento del 50 por ciento en el número de clientes".

La razón de ser de los factory -también conocidos como outlets- es sacar al mercado a precios muy rebajados los excedentes de producción de una fábrica o aquellos restos que en la tienda ya no caben y que son de temporadas anteriores. También hay que tener en cuenta que mucha de esa mercancía es sobrante y, por lo tanto, no hay todas las tallas ni modelos. En El Corte Inglés entienden que ir de factorys empieza a ser casi una cultura. "Hay gente que va una vez, no encuentra nada de su agrado y no vuelve más, pero hay mucha otra gente que va cada dos por tres y picotea hasta que encuentra algo que le gusta. Es como ir a cazar. Unos días se encuentran cosas buenas y muy rebajadas y otros no", señalan desde este centro comercial.

Una de las zapaterías más conocidas en Málaga, Gody, también posee dos factory. El director de la empresa, Rafael González, asegura que está teniendo éxito aunque tiene una queja: "Es muy fácil poner un cartel con la palabra factory, pero eso no quiere decir que lo sea". Según González, un factory debe vender "productos de calidad, de marcas conocidas y que tengan unos descuentos del 30 por ciento para arriba". El director de Gody afirma que en algunas tiendas "se mete mucha bacalá, ya que venden cosas muy baratas pero que la mayoría proceden de China, que no son de marcas conocidas y que a los propietarios de esas tiendas también les sale muy barato, por lo que no es un factory como tal".

Otro de los centros comerciales en los que triunfa el concepto factory es Plaza Mayor, con tiendas como Nike, Levis o Bossini. Rafael Perea, director del centro, señala que "están teniendo una gran aceptación entre los clientes ya que, además del precio, dan un buen servicio al cliente". Lo mejor es hacer la prueba.

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