Málaga

El 80% de la cirugía hepática en el Regional es ya con pequeñas incisiones

  • La técnica acorta el ingreso y reduce las complicaciones para el paciente 

Los profesionales explicando la técnica. Los profesionales explicando la técnica.

Los profesionales explicando la técnica.

Hasta hace unos años, una operación de hígado implicaba una raja de casi 30 centímetros en el abdomen. En la actualidad, el 80% de la cirugía hepática que se hace en el Regional es ya por laparoscopia. Es decir, por cuatro o cinco incisiones de un centímetro. Sólo el 20% de las intervenciones se hacen a la antigua usanza, con cirugía abierta.

Las ventajas de la laparoscopia para el paciente son muchas: menos dolor postoperatorio, recuperación más rápida, menos complicaciones y menor estancia en el hospital. Para el sistema, también supone beneficios ya que al acortarse los ingresos y los problemas tras la intervención se produce un ahorro. El director de la Unidad de Cirugía General y Digestiva, Julio Santoyo, ha explicado que esta mejora asistencial es producto de la dilatada experiencia de los profesionales que en dos décadas han llevado a cabo más de 1.500 operaciones hepáticas y casi 1.000 trasplantes de hígado.

Mientras en muchos otros hospitales la cirugía hepática laparoscópica apenas representa el 30%, en el Regional cuatro de cada cinco operaciones se hacen ya por esta técnica mínimamente invasiva. “Tenemos la suerte de estar en la avanzadilla en nuestro país y el mundo”, ha dicho Santoyo.

La técnica consiste en introducir a través de esas pequeñas incisiones una cámara y varias pinzas. La imagen se proyecta en un monitor de televisión a través del cual los cirujanos ven el interior del cuerpo para operar. “La tecnología es más cara que una tijera o una pinza convencional, pero al haber menos complicaciones se produce un ahorro para el sistema sanitario”, ha apuntado el cirujano.

La técnica se usa sobre todo para intervenir tumores hepáticos y metástasis de cáncer colorrectal. La colaboración de la Unidad de Anestesiología es clave para minimizar las complicaciones postoperatorias inmediatas como las náuseas y los vómitos. También el papel de la enfermería es importante, porque se necesita un personal muy especializado en la técnica.

Santoyo ha resaltado que estas intervenciones por laparoscopia también tienen ventajas para los cirujanos ya que al ver el interior del cuerpo en un monitor de unas 40 pulgadas, en tres dimensiones y con imágenes de muy alta definición, su actuación quirúrgica es más certera.

Los cirujanos del Hospital Regional que realizan la técnica se han formado en centros sanitarios especializados de Francia y Japón. El responsable de Cirugía General y Digestiva, Julio Santoyo, ha reconocido que al principio supone echarle más horas. Pero una vez que superan la curva aprendizaje, los profesionales ven los frutos porque hacen una cirugía “viendo mejor”. Y, ha acotado:“No es el futuro, es el presente”.

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