Las claves para que Málaga no muera de éxito por el turismo

  • El Ayuntamiento, hoteleros, hosteleros, viviendas turísticas y vecinos exigen que se cumplan las normativas para evitar la masificación en el Centro

  • La creación de una tasa, analizada a escala nacional, no gusta a los empresarios

  • Piden ampliar las actividades al resto de la ciudad

La capital malagueña ha vivido una década dorada en turismo, multiplicando todos sus registros, y las perspectivas son muy positivas. De hecho, faltan camas hoteleras para atender toda la demanda y la entrada en el sector de un nuevo protagonista como las viviendas turísticas lo ha revolucionado todo. Es difícil no encontrar a turistas hablando en todo tipo de idiomas por cualquier calle del Centro y los vecinos empiezan a quejarse de los ruidos y de cierta masificación. Este diario ha reunido en una misma mesa a Julio Andrade, concejal de Turismo del Ayuntamiento de Málaga; Francisco Moro, vicepresidente de la patronal hotelera Aehcos y director del hotel Maestranza; Jesús Sánchez, presidente de la patronal hostelera Mahos; Carlos Pérez-Lanzac, presidente de la Asociación de Viviendas Turísticas de Andalucía; y Mercedes Espinel, portavoz de la asociación mayoritaria de vecinos del Centro Histórico, para ver en qué situación se encuentra Málaga desde el punto de vista turístico y qué se puede esperar a corto y medio plazo. Un debate intenso en el que hubo consenso en la necesidad de que se cumplan todas las normativas y en que haya acuerdo entre todas las partes para que no haya que lamentar los males que ya se ven en otras ciudades como Barcelona.

-'Málaga Hoy': ¿Hay masificación turística en Málaga?

Los vecinos denuncian "dejadez" en el control de terrazas y Mahos dice que cumple el 85%El presidente de AVVA afirma que "no hay excusas" para no darse de alta en la capital

-Julio Andrade: Masificación es un término negativo. Málaga es una gran ciudad turística que se ha dado a conocer y está en el mapa. Entre todos tenemos que contribuir para que no se convierta en un dolor de cabeza en momentos o zonas concretas del año. Lo importante es atraer turismo de calidad. Es importante la regulación y se ha regulado, pero lo más importante es que se cumpla. Y ahí tenemos que meternos todos porque es mucho más dañino echarnos la culpa unos a otros que sentarnos a una mesa a hablar. El incumplimiento de algunos es el daño de todos. Sería injusto decir que los hosteleros son culpables o los hoteleros. La demonización en general es negativa. Hay que hacer todo lo posible para que la gente cumpla la normativa de ruidos, horarios, etcétera.

-Jesús Sánchez: El crecimiento del turismo es obvio y es un éxito en Málaga. Lo bueno es que podemos aprender de problemas que han pasado en otras ciudades como Barcelona donde empezaron antes. Tenemos un Foro de Turismo en el que nos reunimos todos mes a mes para analizar estos temas y ver qué tipo de turismo nos viene bien.

-Francisco Moro: El turismo no es ningún problema ni lo será. Es la industria que nos da de comer y genera mucho trabajo. Se ha hecho un gran trabajo en los últimos años y empieza a venir la gente, apostando por un turismo de calidad media-alta y nos ha ido bien. Pero habrá que ver qué queremos en el futuro. Otras zonas de Málaga tienen que crecer y se deben crear otros flujos comerciales. Se habla mucho de las viviendas turísticas y no las veo un problema, pero sí habrá que prevenir porque con ellas se está marchando la gente de las ciudades y las ciudades están para vivirlas. Hay que marcar las bases para que el ciudadano y el turista puedan convivir.

-Mercedes Espinel: La situación sí está ya grave para el vecino, que ve que la ciudad se le va de las manos. Málaga tiene muchos problemas. El Centro es una almendra muy pequeña que no es el caso de Madrid, Sevilla o Nueva York. No se puede demonizar al turismo, al comercio ni al vecino sino que tiene que haber un trabajo de todos, con normativas, pero éstas no se cumplen. La ciudad ya esta bastante dañada desde el punto de vista del vecino por los ruidos, no se puede caminar tranquilamente, faltan servicios públicos, supermercados, centros cívicos... Hay, por ejemplo, una dejadez absoluta en el control de mesas en las terrazas. El problema no es la mesa, sino el exceso de ruido que se genera, de seguridad, de basura. Es un círculo vicioso en el que se perjudica al vecino y al turismo. Por tanto, hay que tener normativas y ajustarse a los tiempos, que proteja que por encima de todo venimos a vivir.

-Jesús Sánchez: Soy vecino del Centro desde hace 55 años y he vivido cuando robaban en calle Larios y cuando no había supermercados. Ahora hay más supermercados en Carretería por las viviendas turísticas. El turismo trae bondades y maldades. En el caso de la hostelería, para el que pone 28 mesas en lugar de 14 hay una regulación y habrá penalizaciones en la nueva normativa que se está diseñando, quitando mesas durante un tiempo. El 85% de la hostelería de Málaga cumple, pero la normativa está obsoleta. En cualquier caso, el Centro de Málaga nunca va a ser plenamente residencial.

-Carlos Pérez-Lanzac: La solución para Málaga es multidisciplinar. Desde que se peatonalizó el Centro la gente se empezó a vestir y a arreglarse para venir al Centro. Se han despoblado viviendas de muchos sitios, de calle Larios también. Las ciudades van evolucionando y hay empresas que han ocupado esos espacios en los que antes había viviendas. Que la ciudad crezca es un buen síntoma para todos, pero habrá que planificar. Por ejemplo, cuando peatonalizas la ciudad, una persona mayor es mas difícil que pueda llegar a su casa con las bolsas de la compra.

-Jesús Sánchez: Yo no quería peatonalizar calle Larios y ahora me encanta. Hay que actualizar la normativa, analizar bien el problema y que sea de obligado cumplimiento. A los que no cumplen no los queremos y ése es el trabajo de los políticos.

-Julio Andrade: Queremos un turismo sostenible. Málaga es turística porque tiene un cúmulo de atractivos y la suma de esfuerzos públicos y privados. Para que seamos sostenibles no se puede concentrar todo en calle Larios o en la almendra, hay que hacer otras zonas de la ciudad atractivas. No obstante, los fenómenos van por delante de las regulaciones, que son lentas y requieren consenso. Hay que delimitar con rapidez las zonas que se puedan considerar saturadas por ruido, viviendas turísticas, etcétera, que no se dilate en el tiempo, escuchando a los vecinos. Queremos un centro vivible. La oferta y la demanda no se pueden agarrar, pero las familias que quieran vivir en el Centro deben tener opciones y respeto a sus horarios. Es muy importante la profesionalización. El mal profesional es el que incumple, el que quiere ganar a costa del otro, del vecino, del otro restaurante, del de otra vivienda... Hay cada vez mas personas que quieren aprovechar el momento, no son profesionales y quieren ganar mas dinero y perjudican al destino. Esa gente tiene que salir a la luz.

-'Málaga Hoy': ¿Qué parte de culpa tiene en el fenómeno la proliferación de viviendas turísticas?

-Carlos Pérez-Lanzac: La vivienda turística tiene un papel vital en la revitalización de la ciudad. Todos tenemos que ser responsables. Llevamos solo un año con la normativa y se ve que es un sector que se quiere profesionalizar, pero que está muy atomizado. La gente ve que hay que trabajar y ya no se ve tanto como una gallina de huevos de oro, sino que se pasa a empresas gestoras para organizarlo mejor. Desde la asociación pedimos buen hacer, certificados de calidad, ser responsables y que se pueda penalizar al que no cumpla. Este modelo, si se hace bien entre todos, puede ser el modelo de éxito que se ha intentado tantos años con otros segmentos como el tiempo compartido. La ciudad es deseada, la vivienda turística permite atraer inversión y a Málaga le puede dar una ventaja competitiva.

-Francisco Moro: Pero hay que controlar esto de alguna manera. Nosotros no podemos hacer hoteles en edificios que no tengan uso hotelero. Me parece bien que las comunidades de vecinos puedan controlar las viviendas turísticas porque no podemos intentar que una ciudad sea habitable con la ley del pelotazo. Estamos en un momento de bonanza. El turismo quiere vivir la ciudad, no ir a sitios de turistas sino a sitios tradicionales de la ciudad. Si no se controla, el turismo dejará de venir porque Málaga será como cualquier otro sitio. Hay que buscar que no se pierda esa vivencia típica de Málaga porque si no eres un destino quemado. Y un destino quemado no hay quien lo levante.

-Mercedes Espinel: Una cosa es un centro turístico y otra una capital de una ciudad con 600.000 habitantes. Los visitantes son los que hay. Una cosa es un bloque de apartamentos turísticos regulados y otra un edificio con viviendas turísticas junto a vecinos. Conozco el caso, por ejemplo, de un señor que tiene tres viviendas turísticas y no paga ni la luz. Los vecinos le han denunciado y les han dicho en la Administración que no pueden hacer nada.

-Francisco Moro: Las plataformas en internet no miran que las viviendas estén legalizadas o no. Meten a cualquier vecino, incluso al que tiene habitaciones en su casa. Si un hotel no tiene expuesto el número del registro en la web le multa la Junta de Andalucía.

-Carlos Pérez-Lanzac: En Málaga capital no hay excusas para que la vivienda turística no tenga el registro de la Junta. Sí ha habido más problemas en viviendas costeras que se han alquilado durante los últimos 50 años bajo la ley de arrendamientos urbanos.

-Julio Andrade: Todo lo que está oculto es un problema para todos.

-'Málaga Hoy': ¿Es necesaria la creación de una tasa turística como tienen otras ciudades europeas?

-Francisco Moro: Poner una tasa turística es tirar piedras contra nuestro propio tejado. En otros países que no dependen tanto del turismo sí las tienen porque tienen otras fuentes de ingreso, pero aquí sería perjudicial.

-Julio Andrade: En otras ciudades que se han creado tasas hemos visto que al primer año todo lo recaudado va a inversiones en la zona y en diez años va a la bolsa común. Hay que ver qué se puede hacer para que los ingresos puedan repercutir en el entorno. En estos momentos se están haciendo estudios en la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) sobre el IVA o el IBI de las viviendas turísticas. Es solo un análisis a nivel general pero no se ha contemplado de momento ninguna tasa que, de instaurarse, sería a las empresas y no a los turistas. Además eso sería competencia de la Junta de Andalucía.

-Francisco Moro: Tenemos que tener todos la misma baraja. La palabra tasa en sí ya da miedo al turista. Otros países están masificados y ponen tasas para que no les entre más gente. Nosotros no tenemos aún ese problema. Hay que tener en cuenta que los precios de hoteles no son altos en Málaga, en torno a 110 euros, cuando en otras ciudades europeas cobran más del triple por cada noche. Los beneficios son súper ajustados incluso en esta época de bonanza que estamos atravesando y si ponemos impuestos nos lo cargamos.

-Carlos Pérez-Lanzac: Se dice que las viviendas turísticas no pagan impuestos y sí los pagamos. El IBI, el de actividades económicas de las empresas que gestionan y el propietario particular que declara esos ingresos. Nosotros no estamos de acuerdo con ninguna tasa.

-Jesús Sánchez: Si se planteara una tasa tendría que ser justa. Nos beneficia el turista que se queda una semana y no el que solo está un día. En cualquier caso, si se pone una tasa a la empresa turística lo acaba repercutiendo en el cliente.

-Mercedes Espinel: En otros países como Italia y Francia cobran esas tasas pero les ponen otro nombre.

-Francisco Moro: Los touroperadores en todos los contratos ponen que si hay impuestos locales los paga el hotel. El turista paga paquetes cerrados. Esto es una rueda. En viviendas turísticas hay una burbuja bestial y va a estallar de aquí a nada. El turismo es un maratón y hay que pensar en el futuro. Pensar a cinco, diez o veinte años. Si metes impuestos añadidos ahora, cuando haya crisis dentro de unos años habrá que quitarlos otra vez pero el daño ya estará hecho.

-Málaga Hoy:¿Qué echan de menos en la oferta turística de la ciudad?

-Carlos Pérez-Lanzac: Falta ocio.

-Francisco Moro: Pero ocio de calidad, no solo bares.

-Jesús Sánchez: Hace falta ocio porque la gente no solo viene a ver museos. Queremos diversificar la oferta turística para que no ocurra todo en ocho calles. Pero no ya solo el turista sino que el malagueño se ha volcado también en esas calles del Centro. Se está abriendo por ejemplo el Centro hacia la calle Camas. Hay que inventar cosas, como llevar el bus turístico hasta Pedregalejo. Carretería si no es por el boom de las viviendas turística no habría crecido como lo está haciendo.

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