Las claves de un partido al alza

  • Podemos Málaga tiene ya estructura orgánica en 18 municipios de la provincia y 5.000 inscritos en total Participación y cambio son sus señas de identidad

Las palabras cambio, participación, ciudadanos y democracia son probablemente las más repetidas en los discursos del partido que ha supuesto un revulsivo para una sociedad que empieza a mostrar síntomas de hartazgo de la clase política y de los casos de corrupción que salpican a algunas administraciones. Podemos ha encontrado su altavoz en una parte de la sociedad que exige un cambio convirtiéndose en todo un fenómeno social al que la provincia de Málaga no ha permanecido ajena.

Ya son 18 los municipios malagueños donde el partido que dirige Pablo Iglesias tiene presencia con estructura orgánica, bien a través de un consejo ciudadano o de una secretaría general si el número de inscritos no es tan numeroso. Pero la realidad es que en apenas unos meses las redes de Podemos ya han llegado a 33 pueblos de la provincia, en los que se han constituido los llamados círculos donde se da voz y la posibilidad de participar al ciudadano en la toma de decisiones.

La suma de apoyos se ha notado en el hecho de que de los grupos de 20 ó 30 personas como máximo que se reunían en sus orígenes para gestar lo que hoy en día es Podemos, se ha pasado en poco más de un año a asambleas en las que participan hasta 300 personas en municipios como Málaga capital.

Tal y como ocurrió en el resto de España, el antes y después de esta formación se produjo a raíz de los buenos resultados obtenidos en las elecciones europeas celebradas el pasado 25 de mayo. Fue el despegue político de Podemos y el boom deun partido que ha despertado el recelo de los grandes partidos ante las tres citas electorales que hay por delante este año. El entusiasmo generado por el cambio que promulga ha hecho que su lista de inscritos, como prefieren llamarse en lugar de militantes, crezca día a día en la provincia donde ya son unos 5.000, de los que alrededor de 3.000 se concentran en Málaga capital.

Precisamente en la capital empezó José Antonio Vargas, uno de los originarios de este movimiento que desde el pasado 2 de enero ostenta la secretaría general del partido en Málaga. Partícipe de la asamblea del distrito Bailén-Miraflores desde que la agrupación arrancó en Málaga y que además formó parte del movimiento 15M, este malagueño de tan sólo 27 años se presentó a las primarias con la candidatura Sí que podemos, formada por integrantes de los ocho círculos de barrio y distintos grupos sectoriales, y se convirtió en la primera lista considerada crítica al sector oficialista de Pablo Iglesias que ganó .

Pero Vargas no lo considera así y entiende que Podemos debe ser "un sitio amplio y plural donde no tiene por qué haber un manifiesto único". Para él, el éxito de este reciente partido radica precisamente en ser un partido abierto "en el que tienen cabida todos los ciudadanos y en el que la gente se siente rápidamente identificada como alternativa a los partidos clásicos que no han sabido defender sus intereses".

La esencia de Podemos está, según dijo, en que es "una herramienta que permite fomentar la auto organización de los barrios y reconstruir el tejido social que han destruido, al mismo tiempo que eleva la conciencia de los ciudadanos del mundo en el que viven". De ahí que asegure que le preocupe que "nos centremos demasiado en lo electoral y nos olvidemos de la perspectiva de construir el poder desde abajo, desde la calle".

Y es que en Podemos todo se decide desde la participación y el consejo ciudadano, que en el caso de la capital está compuesto por 25 personas y en él están representados todas las asambleas de barrio y los grupos transversales (feminismo, sanidad, diversidad y educación), es el mecanismo central de su estructura orgánica.

Todo está yendo demasiado rápido para esta formación política que ha decidido no concurrir a las elecciones municipales del próximo mes de mayo bajo sus siglas por no haber tenido tiempo de tejer su base local. De hecho, en la capital se está pendiente de decidir si brindar su apoyo al movimiento ciudadano Ganemos, que pretende concurrir a los comicios como agrupación de electores para lo que se necesitan 5.000 firmas de los inscritos en el censo electoral del municipio. Es decir, no como partido político tal y como exigía IU para concurrir de forma conjunta en la capital y que implica que no podrán optar a la Diputación Provincial.

Pero este llamamiento para las municipales tendrá que ser ratificado por la asamblea ciudadana de Podemos Málaga en su totalidad, a través de una votación telemática que tendrá lugar cuando el Consejo Estatal del partido proporcione las herramientas.

El ejemplo de la capital de cara a las municipales podría ser seguido por otros municipios de la provincia, según Noé Muñoz, miembro de Podemos Málaga y candidato a las primarias andaluzas Andalucía desde abajo-Podemos volver, quien dijo que en definitiva el objetivo es "ayudar a la sociedad a empezar a crear el cambio que la gente tanto necesita". En su opinión, la mayor fuerza de Podemos es "la ilusión que despierta para conseguirlo entre gente de todas las edades, estatus social y cultural". Pero en esta subida tan fulgurante aún hay muchos flecos por atar como la financiación. Hasta ahora se han nutrido de "la venta de camisetas, chapas y, sobre todo el trabajo de la gente", aseguró Muñoz, que indicó que la idea es monta un sistema de pago de cuotas de forma voluntaria entre sus inscritos para organizar las campañas electorales y dotar de fondos a los círculos y consejos ciudadanos.

Los comicios anticipados en Andalucía han obligado a Podemos a retrasar su proceso de nombramiento de órganos internos para abril. Pero Alberto Montero, profesor de la Universidad de Málaga y miembro del consejo ciudadano estatal, está convencido de que "ganaremos" porque "no somos un partido que considera al pueblo un mecanismo para llegar al poder y luego lo desprecia". Su premisa es la inclusión y la accesibilidad frente al oscurantismo.

A los que los acusan de populistas, lanza un mensaje: "El populismo no es peyorativo, sino una forma de relación entre la clase política y la población".

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