Diez mil coches podrán acceder a la zona del centro limitada por pilonas

  • Una delegación del Ayuntamiento de Málaga visita Madrid para conocer cómo funcionan las restricciones en el barrio de Las Letras, aplicadas desde el año 2005

El Ayuntamiento de Málaga calcula que entre 10.000 y 15.000 vehículos tendrán autorización para poder acceder a las calles del centro histórico que, desde finales de febrero, estarán controladas mediante dispositivos de pilonas retráctiles y videovigilancia. El plan municipal contempla la restricción de paso a través de las vías Cisneros, Nosquera, Méndez Núñez y Sancha de Lara, así como Císter, punto en el que la limitación de paso se ejercerá únicamente mediante cámaras.

La cifra manejada por el área de Movilidad es el resultado de la suma de los alrededor de 3.000 coches censados en el casco antiguo, donde se localizan unos 1.300 vados; de los vehículos de emergencias y servicios municipales; los coches de todas las personas con movilidad reducida que hay en la urbe, y los destinados a carga y descarga, entre otros.

El dato fue ofrecido ayer por el concejal de Movilidad, Juan Ramón Casero, quien ayer encabezó una delegación municipal que visitó en Madrid las instalaciones del Centro de Control de Tráfico de la capital de España y conoció in situ la experiencia de control de acceso de circulación puesta en servicio por esta ciudad desde 2005 en los barrios de Las Letras, Embajadores y Cortes.

La intención del equipo de gobierno malagueño pasa porque las pilonas empiecen a funcionar a finales del próximo mes de febrero o principios de marzo. En ese instante, todo vehículo que intente acceder a los puntos antes señalados se verá impedido por la instalación de bolardos, que sólo bajarán cuando disponga de permiso. El sistema incorpora cámaras, que leerán las matrículas de los coches y comprobarán si están incluidas en la base de datos de vehículos autorizados.

En el caso de Madrid, donde incumplir esta norma supone una multa de 90 euros, el número de sanciones impuestas cada año es de 700.000, según el director general de Tráfico, Pedro Ayuso. A su juicio, la experiencia desarrollada en la capital madrileña está siendo "muy positiva" y consideró "una buena medida" que Málaga contemple su aplicación. No obstante, puso ciertos reparos al uso en solitario de pilonas para impedir el acceso.

Una de las consecuencias inmediatas de la puesta en servicio de este plan en Málaga será la supresión de las últimas 57 plazas de aparcamiento en superficie (de más de 200) que se mantenían en el casco urbano. Para tratar de subsanar esta carencia, Movilidad negocia con la Sociedad Municipal de Aparcamientos (Smassa) que se destine parte de la primera planta del edificio de calle Camas a estacionamiento.

Casero, además, informó de que se mantienen negociaciones para consensuar las medidas que se adoptarán en el caso de la carga y descarga, y para garantizar la entrada a los dos aparcamientos en rotación que hay dentro de la denominada almendra del centro, en Santa Lucía y Granados. En ambos casos, según apuntó, la idea es que los parking permitan la rotación de coches durante ciertas horas del día, como complemento a los comercios, mientras que se reservarían para residentes el resto de la jornada. En cuanto a la carga y descarga, aludió a la delimitación de sendas franjas horarias durante las mañanas y las tardes, de un par de horas, para garantizar el suministro a los establecimientos.

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