La contratación en Málaga

LA crisis actual ha incidido negativamente en la contratación, provocando una gran contracción desde 2007 (30%), estabilizándose en el 2010 y 2011. En estos años cae la contratación indefinida y a tiempo completo (7,8% y un 8,9%) y crece la contratación temporal (1,5% y un 4,8%) aumentando desmesuradamente la contratación a tiempo parcial (8,8% y 9,9%).

Observamos un modelo de contratación, que se repite año tras año con excesiva temporalidad, con una duración media muy corta (2,5 contratos año) con crecimiento continuo de la contratación a tiempo parcial (sobre todo en mujeres y jóvenes), con gran discriminación femenina por mayor contratación a tiempo parcial. Un fuerte aumento de la rotación con una media de dos contratos al año por persona y en el uso de las ETT.

Contratación muy concentrada en ocupaciones de baja cualificación, con empleos de alta rotación y un comportamiento pro-cíclico.

Este comportamiento es debido al tipo de mercado laboral malagueño que está sustentado en el sector de la construcción (especulativa) que en época de crecimiento generó más empleo que la media europea española y andaluza destruyéndolo con la misma intensidad. Y en el sector servicios, actualmente en este último.

En cuanto a la industria y a la agricultura, hay que decir que son sectores meramente testimoniales en la provincia y en los que nadie se ha preocupado en invertir.

En cuanto a las reformas laborales queremos aclarar que no generan empleo, pero si lo condicionarán en cuanto se reactive la demanda. Pero si se basan en la precarización del mismo provocan que el generado posteriormente sea más precario e incentivan que los futuros ajustes sigan primando en base al empleo.

La reforma laboral de 2010 optó por acercar los costes de la contratación indefinida y la temporal, rebajando los primeros y preparando el camino para un "contrato único". La solución al fraccionamiento entre temporales e indefinidos no debe ser la generalización de una contratación sin causa, sino más bien restaurar la contratación indefinida como la contratación "normal", a nivel legal y "social". Además de implantar efectivamente el principio de correspondencia para que a una actividad permanente le corresponda un contrato indefinido, y a una actividad no permanente un contrato temporal.

En CCOO proponemos acercar los costes de la contratación temporal a la indefinida, para romper sus comportamientos excesivamente pro-cíclicos. Modificar la contratación formativa para que pueda insertar efectivamente a los jóvenes en el mercado de trabajo. Perseguir figuras con alta incidencia de fraude, como el encadenamiento y sucesión de contratos. Y avanzar en un modelo productivo que necesite de menor contratación temporal porque crezca en actividades con mayor valor añadido y mayor cualificación profesional.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios