"Tuve que cortar el cordón umbilical con una cuerda"

  • Un empleado de una gasolinera atiende de madrugada un parto de urgencia en la estación de Arroyo de la Miel

Eran las 5:00 de la madrugada del pasado viernes cuando Miguel Navarro, trabajador de una gasolinera Repsol en la carretera A-7 entre Torremolinos y Benalmádena, ocupaba su puesto en el área de servicio más próxima al Arroyo de la Miel, cuando apareció un hombre aporreando el cristal del establecimiento. El hombre, nervioso, entre gritos le comunicó que su mujer estaba dentro del coche dando a luz.

Según informó el trabajador a este periódico, "la familia iba de camino hacia el hospital pero a esa altura del trayecto se dieron cuenta de que no iban a llegar a tiempo". De este modo, Miguel, en un acto desesperado por socorrer a la pareja, salió de su lugar de trabajo del cual "no les está permitido salir por la noche" para salir rápidamente en su ayuda.

"Cuando llegué al coche la mujer estaba sentada en el asiento con el niño casi fuera y se estaba cubriendo con un tapasol del coche". Viendo que la situación requería de una asistencia más que inminente, Miguel llamó al 112 y pidió una ambulancia.

Los servicios sanitarios enviaron una ambulancia al lugar de los hechos no sin antes indicar al empleado de la gasolinera que no movieran a la madre y pedirle que "le pincharan el cordón umbilical". "Tuve que cortar el cordón umbilical con una cuerda que ataba periódicos", comenta Miguel, que no sabía qué usar. "El marido me pidió una manta para cubrir a la madre porque la pobre estaba desnuda y muy nerviosa. Así que entré al área de servicio y le di lo único que encontré, una camiseta de Repsol".

Media hora más tarde, llegaron dos ambulancias. La primera se ocupó de llevar al niño al hospital más cercano y la segunda se hizo cargo de la madre. Sólo duró media hora, pero Miguel asegura que "nunca antes había sentido tanta tensión, aunque volvería a actuar de la misma manera porque no hay nada más gratificante que ayudar a quien lo necesita, y más en una situación así" y afirma que ese fue uno de los momentos más emotivos de su vida. El padre, que le comentó que ese era su sexto hijo, le aseguró que volvería para darle las gracia, contarle como había ido todo y presentarle al recién nacido, que había sido un niño.

Durante todo el día de ayer el equipo Repsol y los compañeros del empleado se pusieron en contacto con él para darle la enhorabuena por su buena obra y bromear con el posible nombre del crío, que según las chanzas de sus compañeros "a lo mejor llaman Miguel".

Hasta el momento el trabajador de la gasolinera del Arroyo de la Miel no ha recibido noticias de la familia, a la cual tiene mucho interés en volver a ver. Asimismo el equipo de gasolineras Repsol también espera la aparición de la pareja para, en una muestra de felicitación y bienvenida al recién nacido en sus establecimientos, obsequiarles con un regalo.

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