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Unas cuentas para echar pocas cuentas

  • Los PGE de 2018 llegan hoy al Congreso

  • Málaga, pendiente de las inversiones en materia ferroviaria

Vista de un tren a su paso por el municipio cordobés de Almodóvar del Río. Vista de un tren a su paso por el municipio cordobés de Almodóvar del Río.

Vista de un tren a su paso por el municipio cordobés de Almodóvar del Río.

Si hay una herramienta objetiva que permite medir el compromiso real de una administración pública esa es la del presupuesto. El diseño de las cuentas anuales, ya sea en la esfera de lo local, lo provincial, lo regional o lo estatal permite definir a la perfección el punto de proximidad de un poder público con un territorio concreto. Y esa es justamente la prueba que le toca pasar ahora al Gobierno central en su apuesta por Málaga en el ejercicio 2018 en caso de que se aprueben las cuentas.

A la espera de que se desgranen las partidas, no parece que se pueda esperar mucho del mismo. Más aún cuando de los 135 millones del documento de 2017, cerca de 50 millones estuvieron destinados a dos proyectos que se dan por concluidos: el AVE Antequera-Granada y la cárcel de Archidona. Lo normal es que el Ejecutivo dé oxígeno a iniciativas pendientes de superar la frontera de lo teórico. Las principales esperanzas siguen puestas en la infraestructura ferroviaria y en el impulso de los proyectos con los que sentar las bases de la prolongación del tren hasta Marbella y Estepona.

La mayor parte de proyectos pendientes están aún en fase de tramitación técnica

Hasta la fecha, las referencias económicas del Gobierno comandado por Mariano Rajoy han sido apenas testimoniales, suficientes para impulsar los estudios informativos previos a la definición de la solución definitiva para satisfacer una asignatura pendiente que se remonta al año 2000, cuando por vez primera quien fuera presidente de la Junta Manuel Chaves hizo suyo el compromiso de unir por tren la Costa del Sol.

Semanas atrás, el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, dio un avance de los trabajos y apuntó a que a lo largo del verano se abriría a información pública el modelo final. El mismo, de no variar las previsiones, pasará por la extensión de la actual línea de cercanías desde Fuengirola hasta Marbella, con un coste que podría alcanzar los 2.000 millones de euros. Por más que se mantenga el interés del Ejecutivo por esta infraestructura, el estado de la cuestión hace que como mucho pueda haber cantidades menores para avanzar en los proyectos constructivos. Pero si el tren de la Costa es clave en el presente y futuro de la provincia, también lo es la demanda de una conexión por Cercanías con el Parque Tecnológico de Andalucía (PTA), en el que actualmente trabajan del orden de 18.000 personas, y el impulso definitivo del baipás de Almodóvar del Río, con lo que se podría lograr un ahorro de unos 20 minutos en el trayecto en tren desde Málaga a Sevilla. Mientras en el primero de los casos los datos que maneja Fomento vienen a rebajar las expectativas de que se acometa esta intervención, en el segundo se está a la espera de que a lo largo de este año la consultora Ayesa dé forma al proyecto constructivo.

La misma incertidumbre se mantiene sobre el soterramiento del tren del puerto. Las últimas referentes oficiales del propio Gobierno justificaban la ausencia de novedades en la necesidad de adecuar el proyecto original a la nueva normativa, a lo que se añade la posición un tanto esquiva de Fomento a participar económicamente.

Tampoco el ámbito cultural hace atisbar consuelo en lo que hoy se conozca. El compromiso final del Ministerio de Cultura por intervenir sobre el antiguo Colegio de San Agustín y su recuperación como sede de la Biblioteca Provincial sigue pendiente de la conclusión de las catas arqueológicas iniciadas en el inmueble. Ya a finales del pasado año el propio Gobierno admitía la imposibilidad de plantear la adjudicación de los trabajos hasta 2019.

En materia de carreteras, el detalle de las cuentas permitirá conocer si Fomento asume o no la petición del alcalde, Francisco de la Torre, de estudiar la construcción de una nueva circunvalación exterior a la ciudad. Este asunto mereció apenas 5.000 euros el año pasado. De hecho, son las infraestructuras viarias las que más pueden aportar en estas nuevas cuentas, si bien queda en evidencia la escasa ejecución de aquello que se comprometió para el año pasado. El parón de los trabajos de la nueva sede del Instituto Oceanográfico en el puerto de Málaga, que se alarga desde hace meses, ha impedido igualmente el uso de los 2,1 millones que se incluyeron en las cuentas del pasado ejercicio. Lo que pueda suceder con los Baños del Carmen y la ejecución de las obras marítimas sigue condicionado al trámite ambiental al que tuvo que ser sometido el proyecto, con un plazo estimado de unos 18 meses.

El acceso norte al aeropuerto, que contó con 6,4 millones en las cuentas de 2017, sin que se haya ejecutado un solo euro, asume el protagonismo en materia presupuestaria para este año. Tras ser adjudicada la obra hace menos de un mes a una unión temporal de empresas (UTE) integrada por Acciona y Jiménez Carmona, el Gobierno ha de consignar el dinero necesario para impulsar los trabajos. El valor de la actuación, tras la contratación, se sitúa en unos 26 millones de euros, 15 menos de los contemplados en la licitación. Otro proyecto que debe avanzar es el de la mejora de accesos de la A-7 en Benalmádena, donde se estima una inversión de 10 millones de euros, y que arrancó hace varios meses.

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