Off the record

Dos no debaten si dos no quieren

  • El cara a cara más atractivo de Málaga, el que iban a celebrar Magdalena Álvarez y Celia Villalobos queda en suspenso · El PSOE se ha empeñado en que el alcalde de Málaga participe en la campaña

EN el fondo ninguna de las dos quería debatir. Y al final el cara a cara más esperado en Málaga, el que iba a enfrentar a Magdalena Álvarez con Celia Villalobos ha quedado en suspenso. Dicen los populares que habían aceptado al moderador, el lugar y tres de los cuatro bloques que componían el cogollo de la discusión. Pero no el cuarto -terrorismo, inmigración y modelo territorial-. La ministra de Fomento dijo no a este apartado. Estaba dispuesta al careo sobre economía, sobre infraestructuras y sobre medio ambiente, y proponía cultura, pero nada de lo otro. Por ahí se rompió el acuerdo. Álvarez sólo estaba interesada en abrir y cerrar el programa y colocar sus infraestructuras, dice el PP. Desde el PSOE se muerden los labios porque reprochan a los populares la marcha atrás y aseguran que tienen correos electrónicos que les dan la razón. Les han dado largas en la confianza de que al final las negociaciones no fructificarían. En las justificaciones socialistas hay un poso de temor a que pocos les crean. Es lo que pasa cuando en tu equipo juega alguien con un acusado personalismo, como es el caso de la ministra de Fomento. Pero ya dijimos aquí que podían apostar y acertarían por cuál de las dos contendientes estaba más interesada en que no se celebrara el debate. Choca más el encontronazo porque en estos días de campaña se están celebrando decenas por no decir cientos de debates por toda la provincia. Se han puesto de moda después de que los últimos con gancho de público fueran los protagonizados en 1995 por Celia Villalobos, Antonio Romero y Eduardo Martín Toval en la llamada Batalla de Málaga.

campaña interna

En el PSOE todos están volcados con las elecciones, como no puede ser de otra manera, pero los preparativos para el día después no se detienen. Las alternativas orgánicas a la dirección que encabeza Marisa Bustinduy, con Salvador Pendón como principal apoyo, siguen en marcha. Sólo hay que ver la clacque arrastran unos candidatos u otros cuando visitan mercadillos, los apoyos que reciben de las direcciones locales de los municipios que no le son afectos o las sorpresas que algunos se llevan al comprobar cuántos militantes de una agrupación arrastran pese a que no han sido convocados oficialmente. Con las encuestas en la mano, en las que al PSOE de Málaga le siguen dando ocho diputados andaluces, como ahora, además del triunfo en porcentaje de votos, hay quienes lamentarán que no lograran colocar a Bustinduy de cabeza de cartel, como era el propósito inicial. Habría ganado las elecciones y la operación relevo tendría más dificultades de las que luego aparecerán.

capitalidad

El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, no estaba muy por la labor de entrar en esta campaña, pero el PSOE hace lo posible porque participe. Zapatero, Chaves después. Los socialistas tienen claro que Córdoba es su apuesta por la Capitalidad Cultural para 2016. Alegan que Málaga perdió su oportunidad con motivo del 125 aniversario de Picasso y que los cordobeses han logrado reunir de verdad a toda la sociedad tras de sí. Está claro que en la terna de ciudades que el Gobierno presentará para que el jurado europeo resuelva, no pueden figurar dos ciudades andaluzas. Pero, al margen de la oportunidad de suscitar el debate para conseguir un diputado del PSOE más en la ciudad de la Mezquita con este anuncio, dejo una pregunta en el aire: ¿Si es Córdoba la elegida, será un concejal socialista, posible recambio a la alcaldesa de IU, Rosa Aguilar, quién se responsabilice de la organización? Tal vez la respuesta nos aclare algunos porqués.

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