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Cuándo y cómo deben ser las primeras visitas de tu hijo al dentista

Cuándo y cómo deben ser las primeras visitas de tu hijo al dentista Cuándo y cómo deben ser las primeras visitas de tu hijo al dentista

Cuándo y cómo deben ser las primeras visitas de tu hijo al dentista

Dentro del seguimiento médico de nuestro hijo o hija, la salud bucal debe ocupar una posición prioritaria. Si bien, tradicionalmente, las primeras visitas al odontólogo se concertaban a los tres o cuatro años de edad, en la actualidad los especialistas recomiendan que los pequeños acudan apenas cumplido el año o, incluso, los seis meses. A continuación, resumimos dos momentos importantes para el cuidado dental durante la infancia, y recogemos algunas recomendaciones para estas primeras visitas.

A los seis meses

Al medio año de edad ya es posible anticipar problemas, así como favorecer buenos hábitos de higiene y, sobre todo, acostumbrar a nuestra hija o hijo a acudir con cierta frecuencia a la consulta. Pensemos que, aunque todavía carezcan de dientes de leche, es aconsejable limpiar las encías. También que en una etapa temprana es más fácil corregir la salida de futuras piezas dentales.

A los seis años

Si nuestro hijo ha cumplido seis años y nos encontramos en las vacaciones de Navidad, deberíamos aprovechar el momento para pedir cita con el ortodoncista. Así lo afirman expertos de la Sociedad Española de Ortodoncia y Ortopedia Dentofacial (SEDO), que avisan de que es en este momento cuando comienzan a aparecer los molares definitivos. Es decir, nos hallamos en la etapa más oportuna para el uso de brackets o para la intervención de problemas esqueléticos. Asimismo, como madres y padres, deberíamos insistir en la adquisición de buenos hábitos: tres cepillados al día, después de las comidas y durante dos minutos como mínimo, y uso de seda dental.

Escoge al odontólogo adecuado

En lo que a la elección del profesional se refiere, nos decantaremos por dentistas especializados en infancia. La diferencia radica en el trato por parte del odontólogo, y en el cuidado de los pequeños detalles, como salas de espera coloridas y con juguetes. A la hora de dar con el especialista adecuado, es recomendable indagar en directorios de empresas como el de Páginas Amarillas. Así, si deseamos localizar una clínica dental en Málaga, basta con indicar nuestra localidad y dentista infantil en el campo de actividad del buscador. Este nos conducirá a un listado de profesionales de referencia en el municipio, como la clínica Doctor Acosta, la de Las Flores o la New Dental.

Superar el miedo al dentista

Uno de los mayores retos para un niño o niña en su primera visita al odontólogo consiste en lidiar con el miedo. No obstante, no se enfrentan solos y nosotros, como madres y padres, podemos ayudarles. Así, entre las cuestiones a tener en cuenta, destaca la de dar ejemplo, demostrando que nosotros tenemos confianza en el profesional que nos atiende y que salimos satisfechos de nuestras propias citas. Igualmente, es recomendable plantear la visita como un juego, recompensando a nuestro hijo o hija al término de la misma. Por supuesto, evitaremos emplear la figura del dentista como amenaza.

Transmitir la importancia de la higiene bucal

Acudir al odontólogo no es solo una cuestión de salud, sino también una acción educativa. Esto es: el niño o niña debería comprender que resulta fundamental cuidar de sus dientes, aceptar la higiene como una responsabilidad y reconocer el trabajo del dentista. Una manera de conseguir esto es emplear ejemplos de familiares o amigos que hayan tenido problemas bucales.