francisco de la torre. alcalde de málaga

"Es lo que debo hacer por la ciudad y simplemente lo hago"

  • Optará en 2019 a la reelección por quinta vez

  • Tendrá 76 años de edad y casi dos décadas al frente de la Alcaldía

De la Torre, en su despacho. De la Torre, en su despacho.

De la Torre, en su despacho.

-Nos ha tenido en vilo hasta su anuncio. ¿Cómo ha pasado este proceso? Lo normal hubiese sido decir sí o no de manera casi inmediata cuando el partido se lo pidió.

-Las reflexiones siempre procuro hacerlas tranquilo pero son intensas. A veces abría la reflexión pero decía que era casi imposible. Desde esa posición, que tiene su razón básica en los escenarios que había en 2015, en tener en cuenta los deseos de mi familia, cambiar como al final he cambiado no es un proceso de cinco minutos ni de cinco días. Tiene su fundamento en ver una trayectoria de ciudad brillante, reconocida como tal en España y fuera de España, que te invita e ilusiona a seguir trabajando por ella, a completar lo que ahora está en terminación. Y añadir nuevos proyectos. Me gustaría incidir en el tema de la educación y formación profesional como grandes retos.

-El fin de semana hablaba de "mitad y mitad" entre el sí y el no. ¿Qué ha pasado en esas horas para decantarse por el sí? ¿Qué gesto ha visto en el partido?

-La reflexión que me he hecho interna es que si el partido me lo plantea es porque hay un análisis fundamentado, con rigor, no de manera frívola, sobre la conveniencia de hacerla. Y no entro en más consideraciones. Dar continuidad y solidez al camino recorrido y plantear una etapa con la mayor continuidad posible es lo que me motiva a decir sí.

-¿No ha recibido ninguna llamada del partido a nivel nacional? ¿Del señor Rajoy?

-El señor Rajoy tiene los temas nacionales que le absorben suficiente tiempo como para preocuparse de lo que pase en tal o cual ciudad. Supongo que este tema será una cuestión que le puede crear un grado de satisfacción o de interés pero no más allá de lo que tiene. Málaga es la ciudad más importante que tiene el PP...

-Pareciera que el PP no tiene otras opciones o que es usted indispensable para que gane las elecciones. ¿Le han trasladado ese mensaje?

-No, no, tampoco es un mensaje en ese sentido. Profundizar en esa cuestión sería inelegante. Y por tanto es un camino que no voy a recorrer.

-Por lo que usted dice no ha habido ningún cambio a lo largo de este último mes que le haya llevado a decantarse por el sí. ¿Ha sido solo una reflexión suya?

-No ha habido ningún imput externo.

-¿Ninguna encuesta...?

-Hablé de una encuesta de marca, con resultados muy parecidos, idénticos a los que tenemos ahora. Pero no es un dato sobre el que base mi decisión. No planteaba nada que me diese seguridad. No quiero ponerme solemne pero creo que es lo que debo hacer por la ciudad y simplemente lo hago.

-Usted tendrá 76 años cuando vuelva a ser candidato. ¿Es buena edad para optar por quinta vez a la Alcaldía?

-Si te sientes bien, con fuerza, no es ni mejor ni peor que otras de menos edad. Depende de cada uno. Puedes ser mejor candidato que otro que tenga veinte o treinta años menos. La edad tendrá las dificultades que tenga, que suelo superar bien, y luego tiene un valor que es la experiencia.

-¿Le parece normal que el PP tenga que acudir a usted, con esos 76 años, después de 18 años como alcalde?

-A lo mejor lo que ocurre es que tener esa experiencia de casi 18 años es un aval, un argumento, una razón. No hay por qué entender que haya un vacío alrededor de... El PP tiene gente muy válida y lo demuestra cada día.

-¿Puede jugar en su contra su edad y todos los años acumulados en política?

-Depende de como se mire. Yo trataré verlo desde el lado de la experiencia, del conocimiento, de la capacidad de análisis.

-¿Su decisión es valiente o imprudente?

-Imprudente, no. Si quiere, valiente e imprudente al tiempo, las dos cosas. No son incompatibles.

-¿No tiene miedo a que las urnas acaben empañando con un resultado negativo lo realizado en estas casi dos décadas?

-La democracia es aceptar todos los resultados. Serán los ciudadanos los que lo digan. Iré con toda la ilusión, con la ilusión de las primeras en las que fui como candidato, en 2003. Con el mismo entusiasmo y la misma humildad.

-¿Se daría por satisfecho con un escenario postelectoral similar al actual?

-Trataré de que sea mejor. Estamos haciéndolo razonablemente bien, dentro de las dificultades que tiene gobernar en minoría. La ciudad la veo fuerte, con retos más importantes de cara al futuro. Lo normal es que podamos mejorar. Pero dependerá también de los mensajes de los demás y del contexto nacional. Tengo confianza en que las cosas vayan mejor desde el punto de vista económico y que podamos mejorar los resultados de 2015.

-En cualquier caso la idea de mayorías absolutas...

-Es difícil, pero no hay por qué descartarla.

-El crecimiento de Ciudadanos a nivel nacional y regional parece claro según los últimos sondeos. ¿Le preocupa en lo que a usted le pueda afectar en 2019?

-No tengo referencias precisas de si hay subidas o no. Parece que el resultado de las elecciones catalanas ha tenido un efecto eco en otras zonas de España. Saludé en su momento el surgimiento de formaciones políticas, en un escenario que invitaba al diálogo. Y así será en el futuro. El ejercicio de diálogo que se tiene en estos años crea un hábito que es positivo que se conserve incluso si tuviésemos mayoría absoluta.

-¿Cuándo le comunicó a su esposa y a sus hijos su decisión?

-Este fin de semana he dedicado cierto tiempo a hablar con la familia, con mi mujer y mis hijos. Ella ha mantenido una línea muy coherente y constante, en el sentido de aconsejar que no debiera estar en las próximas elecciones, de pensar que ya he hecho un esfuerzo por la ciudad sobrado, pero al mismo tiempo respeta mi libertad. Agradezco su comprensión y apoyo en estos años, porque me ha permitido una dedicación que sin ella no habría sido posible. Ha sido y es una colaboradora eficaz.

-¿Podría decirse que antepone los intereses del partido o de la ciudad a los de su familia?

-Antepongo los intereses de la ciudad, o de lo que yo creo que debo hacer en relación a la ciudad, a lo que puedo hacer en relación a la familia. Trataré de conciliar más pero sé que luego la absorción de tiempo en el Ayuntamiento es plena y total.

-Escuchándole, parece que la ciudad no tendría rumbo sin usted al frente...

-No, por Dios. Eso no quiere decir que sea imprescindible sino que me apasiona y me ilusiona trabajar por Málaga. Mi amor a Málaga se puede entender en la campaña tan intensa que hice por la Agencia del Medicamento ante el Gobierno central y la Junta de Andalucía. He echado de menos la labor del Gobierno regional. Hacer eso se hace cuando se está convencido, cuando se tiene pasión por la ciudad, cuando se piensa que es la mejor ciudad de Europa para acoger esa agencia.

-¿Francisco de la Torre seguirá el día después de la constitución de la Corporación sea en el gobierno o en la oposición?

-Es obvio. Uno va a las elecciones con entusiasmo, ilusión y humildad, a aceptar el resultado que digan los malagueños.

-¿Lo de los cuatro años ya está más en duda?

-No cabe poner en duda la seriedad con la que un candidato aborda el encabezar la lista, lo hace con el compromiso de estar sirviendo a la ciudad en ese mandato. Luego las circunstancias serán las que sean, pero mi voluntad es esa, es evidente.

-Cuando estaba más cercano al no, admitió que si aceptaba el reto pero sin previsión de completar el mandato se lo comunicaría a los votantes. ¿Lo mantiene?

-Hoy estamos en febrero de 2018 y me habla de un escenario en los meses previos de 2019. Permítame que sobre ese tema no vaya más allá de la respuesta que he hecho hace breves segundos. Cuando me planteo aceptar lo que me pide el PP lo hago con la responsabilidad de que estoy para estar, para estar con todas las consecuencias. Debe ser así y así lo deben ver los ciudadanos. Es como lo veo hoy. Y añado que luego las circunstancias serán las que sean. Hoy éstas son las palabras que me salen del alma decir y digo.

-Años después de su reelección en 2015 dijo sin disimulo que la presencia de Elías Bendodo en la lista le podía haber perjudicado. ¿Si usted depende el señor Bendodo estará o no?

-Me parece una pregunta curiosa, porque me invita a pensar si pudiera haber una lista hecha solo por mí, cuando no es así. Lógicamente el alcalde es escuchado y podrá hacer sus propuestas. La lista hay que configurarla con el máximo sentido de voluntad de servicio a la ciudad y con el mejor equipo posible. Por lo tanto, entiendo que no es una persona que no aporte, aporta. Tenemos que procurar todos que nuestra aportación sea la mayor posible, desde el punto de vista de gestión, de cercanía con la gente... Niego la mayor. No soy quien hace la lista y creo que el PP, dentro de la gente que puede aportar, tiene que estar una persona como Bendodo.

-¿Eso es que sí?

-Es lógico. Otra cosa es que el señor Bendodo diga 'no, no, no quiero estar porque quiero que se visualice que quiero estar solo para la Diputación'. Pero no me parece eso lógico, él es militante en Málaga y cualquier aspiración si es que la tiene de cara a la Diputación puede canalizarla por vía municipal. Y si es que su aspiración es irse consolidando más como un político de ámbito municipal, me parece normal que fuera así.

-¿Usted sigue sin aludir al señor Bendodo como un posible relevo generacional?

-Siempre digo que hay más gente, pero el señor Bendodo es perfectamente válido. Nunca lo niego.

-Pero habla de más gente pero no nombra a nadie.

-No quiero entrar en comparaciones. Bendodo ha demostrado sobradamente su capacidad, su preparación en la gestión de la Diputación. Es evidente.

-Habla de proyectos futuros, de los problemas de inundabilidad, del río Guadalmedina... ¿Qué proyecto tiene en la cabeza con vistas al mandato próximo?

-Hablaba de los proyectos de mejora de la red viaria para anticiparnos a los estrangulamientos de tráfico y el tema ferroviario, con la costa, el puerto... Que no sean gestos que se queden parados. Pero sabemos que eso tiene recorrido de años. Lo importante es sentir que se hace lo que se tiene que hacer. Luego hay cuestiones de educación que son básicas en las que quisiera avanzar. Si fuese una competencia municipal sería la prioridad.

-Mencionaba el asunto ferroviario. Usted defendió que lo que tiene que llegar a Marbella es un tren de altas prestaciones y no un cercanías.

-Es bueno es hacer un análisis amplio, no estudiar una sola solución... Lo que parece que está estudiando el ministerio es la prolongación del Cercanías. Aplaudo que trabaje en ello porque no siempre ha sido así. Málaga y la costa son dos espacios muy importantes que merecen tener una articulación a la altura de esa realidad económica. El análisis más amplio es bueno hacerlo sin que con ello diga que lo que se está enfocando es imperfecto e incompleto. Vale la pena antes de tomar una decisión que va a ser para mucho tiempo tener más datos para comparar el costo-eficacia de cada una de las soluciones.

-¿Se lo ha dicho al ministerio?

-He tenido algo de ocasión, pero no toda.

-¿Y?

-No está el tema cerrado. Lo considero un poco abierto y mi opinión es que debemos movernos desde este territorio, desde el ámbito local, provincial, para plantear ideas que con esa visión más abierta ayuden a la toma de decisión del ministerio.

-¿El tema Limasa lo da usted por cerrado?

-Sé que el modelo híbrido no tiene plena satisfacción en el ámbito de los trabajadores, pero nos ha permitido desbloquear la negociación del presupuesto. Estamos poniendo el acento en que la Limasa actual funcione lo mejor posible, incorporando la maquinaria necesaria, y en esa línea iremos trabajando. Y luego iremos viendo cómo trabajamos en el otro modelo o cualquier otra reflexión. Siempre me acerco al objetivo que es trabajar lo mejor posible y lograr el máximo estímulo en los trabajadores y lograr la mejor colaboración ciudadana.

-¿Pero se está trabajando en ese nuevo modelo?

-Es cierto que he puesto más énfasis en la mejora de la Limasa actual que en poner rápidamente en marcha ese modelo.

-Cara al mandato que viene, ¿si de usted depende variaría esa opción?

-Hoy lo que puedo contestar es lo que estoy diciendo. Pongo el acento en la Limasa actual para que sea lo más convincente.

-Tiene tarea por delante. Algunos pensarán que tiene aspiración a la eternidad.

-En absoluto. Algunos opinarán que soy un permanente enamorado de Málaga, convencido de que es una ciudad maravillosa, cuya potencialidad no ha sabido ser aprovechada por distintas administraciones. No entro en más detalles.

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