El juez deniega el alejamiento para el presunto agresor del menor

  • La Fiscalía de Menores también se opuso a la medida solicitada por la familia del adolescente que denunció los abusos

El titular del Juzgado de Menores número 1 de Málaga ha rechazado conceder la orden de alejamiento contra el menor que está siendo investigado por presuntos abusos sexuales a un compañero de colegio. La familia de la presunta víctima, que tiene 14 años y una minusvalía intelectual del 41%, había solicitado esta medida de protección para evitar que los menores tuvieran algún contacto, tanto en el centro escolar de la capital al que acuden ambos, como en la barriada de la que son vecinos. La medida pretendía lograr la prohibición de que el presunto agresor pudiera acercarse a menos de 750 metros de su víctima.

Según explicó el abogado de la familia, José Ignacio Francés, la decisión del juez se ha producido tras oír a todas las partes personadas en este caso y después de que un informe del colegio negara que ambos adolescentes compartieran recreo y calificara al presunto agresor como "una persona totalmente tranquila". El primero en comparecer ante el juez fue el menor acusado que, según la denuncia, no actuó solo sino junto a su hermano, contra el que no se pueden emprender acciones judiciales al tratarse de un menor de 12 años. Tras escuchar la comparecencia, tanto la acusación que ejerce la familia de la víctima como la acusación particular en este caso, habían solicitado las medidas de protección, si bien la Fiscalía de Menores y el abogado del menor acusado se mostraron contrarios a la medida.

El letrado de la familia lamentó ayer la decisión del juez del caso y puso en duda la información facilitada por el centro escolar al calificar de extraño que se diga que ambos no comparten recreo, cuando sólo existe una zona en el centro para el horario de patio. El letrado aseguró que van a solicitar "que se indague" en la información que ha facilitado el centro escolar al Juzgado. La familia de la presunta víctima pretendía con la orden de alejamiento que los hermanos acusados de la agresión fueran expulsado del centro escolar. Los abogados también han intentado, sin éxito, ponerse en contacto con el centro escolar, que desde el primer momento manifestó haber actuado con diligencia en este asunto, poniendo el caso en conocimiento de la Policía y separando a los niños durante el horario escolar. Este último extremo sigue negando la familia de la presunta víctima.

El centro escolar tuvo constancia de la presunta agresión sexual en octubre, nada más iniciado el curso, aunque los hechos denunciados se remontan al verano pasado y en unas instalaciones deportivas abandonadas colindantes con el colegio.

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