El difícil equilibrio de Aifos en el banquillo

  • El directivo que admitió sobornos millonarios en 2006 empieza declarando ahora que no pagó cohechos y acaba reconociendo que entregó 100.00 euros en metálico

Aifos tiene dificultades para hacer equilibrios en el caso Malaya. Los directivos de la promotora procesados en la causa de la corrupción en Marbella han reconocido a lo largo del procedimiento tanto haber pagado sobornos millonarios a Juan Antonio Roca como todo lo contrario. El director comercial de la compañía, Francisco García Lebrón, aseguró ayer ante el tribunal que le juzga que nunca pagó comisiones ilegales a Roca, aunque a medida que avanzaba su declaración admitió que le entregó 100.000 euros en metálico y sin recibo. Primero dijo que pensaba que eran para financiar actividades municipales y minutos después que pudieron ser para pagarle un asesoramiento privado.

La posición de García Lebrón, acusado de cohecho y fraude, ha sido cambiante y variable a lo largo del caso. El juez de instrucción le tomó declaración por primera vez el 1 de julio de 2006. Entonces defendió la transparencia y pulcritud de las relaciones de la compañía con el Ayuntamiento que dirigía el GIL. Sin embargo, unas horas después, mientras esperaba en los calabozos a ser trasladado a la cárcel, pidió volver a declarar con un abogado de oficio. En ese momento contó justo lo opuesto: la promotora había entregado sumas millonarias a Juan Antonio Roca para que no boicoteara el proyecto del hotel Guadalpín Banús. Detalló que el dinero se lo entregaba él en efectivo en sobres a un tal Salvador, hombre de confianza de Roca, con quien quedaba en una gasolinera de Puerto Banús, salvo una ocasión en la que recogió el dinero otra persona en un restaurante.

Incluso aclaró que si la suma que contenía el sobre no era muy elevada Roca lo llamaba para pedir más. Sin embargo, en una comparecencia judicial realizada en 2008 negó todo lo dicho antes. Ayer trató de proporcionar una explicación a tanta contradicción. Afirmó que hizo la segunda declaración siguiendo las instrucciones de la Policía porque era la única manera que tenía de evitar la cárcel. No obstante, volvió a caer en nuevas contradicciones. Aunque rechazó haber entregado sobornos al exasesor de urbanismo de Marbella, admitió que pagó esos 100.000 euros en efectivo y sin justificante. Aclaró que tenía a su disposición dos pagarés para pagar a los corredores de unos suelos , que los cobró y dio el dinero en metálico a Juan Antonio Roca, quien no le entregó factura ni recibo. A preguntas del abogado de la Junta de Andalucía subrayó primero que pensaba que ese dinero era para financiar patrocinios y actividades municipales. "Unas veces pagábamos nosotros las facturas [al proveedor] y otras pagábamos al Ayuntamiento".

Sin embargo, sólo unos minutos después la defensa de Roca le preguntó si Roca, tal y como él declaró el 14 de noviembre, no había realizado trabajos de asesoramiento privado para Aifos y si no había cobrado por esa labor. García Lebrón, entonces, contestó que sí y que, de hecho, pensaba que se le pagó con esos 100.000 euros. Ya no quedaba ni rastro de los patrocinios.

El director comercial de la promotora no es el único que tiene dificultades para hacer equilibrios en el alambre del juicio por el caso Malaya. También el dueño de la compañía, Jesús Ruiz Casado. El martes pasado comenzó su declaración negando que él hubiera pagado o autorizado a pagar a Roca. En esa ocasión también negó la tesis del exasesor de urbanismo de que le hubiera entregado 2,6 millones en honorarios, aportados sin factura y en dinero negro, por su asesoramiento privado para el proyecto que tenía junto al hotel Guadalpín Banús. Sin embargo, al día siguiente admitió que sí se produjeron algunos pagos en metálico y sin factura, que atribuyó a García Lebrón. Afirmó que ese dinero que se entregaba sin que quedara ningún rastro documental era para contribuir a la tesorería municipal.

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