La donación de órganos baja un 10% y los trasplantes, un 18%

  • La lista de espera de enfermos terminales que ansían un injerto para sobrevivir la integran 874 andaluces · La negativa familiar a ceder los órganos de un ser querido fallecido sigue en el 17%

Los trasplantes de órganos han descendido un 18% durante el primer semestre del año, con 291 operaciones de este tipo realizadas en los hospitales andaluces (274 trasplantes con órganos procedentes de donante fallecido y 17 injertos renales de donante vivo). El balance del SAS también es negativo en la donación de órganos, que se ha reducido un 10% durante los primeros seis meses del año frente al mismo periodo del año anterior, si bien el rechazo familiar a ceder los órganos de un ser querido fallecido es similar a la de 2009, con una tasa del 17%.

Mientras los trasplantes y las donaciones descienden, las listas de espera de enfermos terminales que ansían un órgano para sobrevivir aumentan. Son 874 los andaluces que engrosan estas listas de espera, 19 enfermos más que en 2009. Entre el 7 y el 10% de los pacientes que necesitan un corazón o un hígado pueden fallecer en un año si no reciben el órgano a tiempo. En el caso de los riñones, los enfermos tienen la opción terapéutica de la diálisis.

El coordinador autonómico de trasplantes, Manuel Alonso, explicó ayer que el descenso en trasplantes y donaciones de órganos se debe, en gran medida, a la reducción de fallecidos en accidentes de tráfico -en 1993 representaban el 38% de los donantes y este año sólo suponen el 7%- y a la disminución de la mortalidad por hemorragias cerebrales.

El perfil de las personas fallecidas que donan sus órganos y tejidos sigue evolucionando de forma progresiva y cada vez tienen una edad más elevada, alcanzando una edad media de 58 años, cuando en 1993 era de 38 años. Este perfil de un donante, cada vez de más edad, también incide en la reducción de los trasplantes ya que los órganos añosos tienen menos posibilidades para un injerto.

Para los enfermos renales, el trasplante de órganos procedentes de donantes vivos es una alternativa que supone "riesgos mínimos para el donante", comenta el coordinador andaluz. Este año se han practicado 17 injertos de este tipo, lo que supone el 11,4% del total de trasplantes renales. Las previsiones de la coordinación autonómica de trasplantes apuntan a que, en los años sucesivos, los trasplantes renales de donante vivo aumentarán hasta suponer el 15% del total. Desde 1978 hasta el primer semestre de este año se han realizado 202 trasplantes renales de donante vivo, de los cuales 107 se ha practicado en los últimos tres años.

En estos momentos son 625 las personas que esperan un riñón en Andalucía para librarse de la diálisis; 188 enfermos ansían un hígado; 34 esperan un trasplante pulmonar; 13, un corazón; y 14, un trasplante pancreático. Aunque el rechazo de las familias a ceder los órganos de un ser querido fallecido es sólo del 17% en Andalucía, para el coordinador de trasplantes el reto es lograr que esta tasa sea del 0% para que estos enfermos tengan una oportunidad.

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