Los economistas prevén que este año no habrá nuevo récord turístico

  • Los expertos estiman un descenso del 4% de turistas en Málaga por la pujanza de otros destinos

Antonio Pedraza, Juan Carlos Robles y Fernando del Alcázar, ayer en la presentación del barómetro. Antonio Pedraza, Juan Carlos Robles y Fernando del Alcázar, ayer en la presentación del barómetro.

Antonio Pedraza, Juan Carlos Robles y Fernando del Alcázar, ayer en la presentación del barómetro.

Los economistas malagueños creen que este año la Costa del Sol no volverá a alcanzar un nuevo récord turístico como ha sumado de manera consecutiva en los últimos ejercicios. De hecho, estiman un descenso de turistas de entre un 3 y un 4% motivado por la reactivación de otros destinos competidores en el Mediterráneo como Turquía, Túnez o Egipto. Antonio Pedraza, vicedecano del Colegio de Economistas de Málaga, dio ayer por sentado la disminución de viajeros, aunque señaló que "la duda es saber si los que vienen tienen un poder adquisitivo más alto y se compensa el nivel de ingresos".

El sector turístico y las administraciones siempre han defendido la calidad del turista sobre la cantidad, aunque no es menos cierto que todos se congratulan cuando se superan año a año las cifras. Este 2018, si se confirma la bajada de turistas por la recuperación de otros destinos -algo que sería incluso lógico porque la Costa del Sol ha estado varios años captando lo que en el sector se ha llamado turistas prestados- se verá cuál es su capacidad económica, el grado de fidelidad y qué impacto económico provocan.

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Málaga vive del sector servicios y éste, a su vez, del turismo. Pese a ese previsible descenso de viajeros, los economistas malagueños no ven que haya motivo de preocupación alguno a nivel macroeconómico en la provincia hasta el punto de que, según sus previsiones, el Producto Interior Bruto provincial podría incrementarse en 2018 un 3%, un registro similar al de 2017, que acabó en el 3,3%. "Estamos en un contexto económico favorable porque crece el resto de países europeos y Estados Unidos y eso es un viento a favor porque España ha estado creciendo sola", indicó Pedraza. "Vemos un crecimiento económico muy asentado y ordenado y no hay indicadores que nos digan que hay que tener miedo por algo", aseguró Juan Carlos Robles, decano del Colegio de Economistas, quien subrayó que "seguimos creciendo de una forma sana, con una economía balanceada y sin tensiones".

El Colegio de Economistas presentó ayer su barómetro correspondiente al último trimestre de 2017 y, como es habitual, muestra datos positivos, moderadamente positivos y negativos. Entre los positivos destacan el hecho de que la inflación esté en el 1,5%, un aumento del 60% de las viviendas visadas, un crecimiento de vehículos matriculados, el récord de pasajeros en el aeropuerto malagueño, un mayor número de pernoctaciones turísticas o que el año pasado se cerrara con 28.488 afiliados más a la Seguridad Social. Entre los datos moderadamente positivos resaltan el incremento de las exportaciones o la rebaja de la tasa de paro y, entre los negativos, el incremento de empresas disueltas o en concurso de acreedores, el "paulatino descenso del crédito" concedido por el sector financiero o el frenazo en la creación de sociedades mercantiles, entre otros aspectos.

En el caso de la tasa de paro, el director del servicio de estudios del Colegio, Fernando del Alcázar, estimó que podría acabar el año en el 17%, tres puntos menos que ahora. Robles, por su parte, lamentó la "excesiva dependencia" del sector servicios y el "mal endémico" de la falta de industria en Málaga. Sí resaltaron el impulso del sector de la construcción y, pese al aumento del precio de la vivienda, no vieron motivos para que se genere una nueva burbuja inmobiliaria.

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