Los empresarios malagueños son los más optimistas de la región

  • El 28% de los directivos de la provincia creen que este trimestre será positivo, el mayor volumen andaluz, y solo un 10% es negativo

Un trabajador en una industria malagueña. Un trabajador en una industria malagueña.

Un trabajador en una industria malagueña. / javier albiñana

Málaga es el motor andaluz en turismo y construcción y parece que eso está animando a los empresarios de esta provincia, que son los más optimistas sobre el futuro a corto plazo de toda la región. El Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía, dependiente de la Consejería de Economía y Conocimiento, publicó ayer los Indicadores de Confianza Empresarial de Andalucía relativos al segundo trimestre de 2018 y éstos señalan que el 28,5% de los empresarios encuestados en la provincia de Málaga confían en que su situación sea favorable entre los meses de abril a junio, mientras que solo un 10% piensa que va a ser negativa. Eso implica un saldo positivo de 17 puntos, que es la diferencia entre las expectativas positivas y negativas, siendo el mayor saldo de toda la comunidad andaluza. En líneas generales los empresarios andaluces creen que el trimestre actual será mejor que el anterior, salvo en los casos de Granada y Córdoba donde son más pesimistas.

En ese indicador también se pregunta a los empresarios malagueños cómo les ha ido en el trimestre anterior -de enero a marzo- y, en este caso, la posición ha sido neutra pues un 18,8% afirma que fue favorable para ellos y otro 18,8% indica que fue desfavorable, siendo el saldo cero. En el resto de Andalucía solo hubo empresarios más contentos que decepcionados en el primer trimestre en Cádiz y en Málaga se quedó a la par, mientras que en las demás provincias todos los saldos fueron negativos.

Los empresarios dicen que el primer trimestre del año ha pasado sin pena ni gloria

Este tipo de indicadores permiten mostrar cuáles son las sensaciones de los empresarios y no hay que olvidar que la economía, en muchas ocasiones, se mueve a golpe de impulsos e incluso intuiciones. Tanto el optimismo como el pesimismo tienen una gran capacidad de calado en el conjunto de la sociedad, influyendo en la demanda. Basta con recordar estos años pasados donde la palabra crisis se repetía hasta la saciedad desde los foros empresariales hasta los medios de comunicación pasando por cualquier conversación de vecinos. Incluso en los años 2014 ó 2015 se pedía que no se utilizara tanto ese término para intentar desterrar ese pensamiento negativo y estimular el consumo y el crecimiento, haciendo girar de nuevo la rueda de la oferta y generando empleo.

Los datos de estos indicadores son bastante llamativos. En el segundo trimestre de 2013 solo el 5% de los empresarios malagueños afirmaba que el trimestre anterior les había sido favorable y un 58% aseguraban que había sido desfavorable, con un saldo negativo de 53 puntos. En 2014 el saldo negativo fue de 31 puntos, en 2015 de 19 puntos y en 2016 se bajo a casi dos puntos. En 2017, por primera vez en cinco años, ese saldo entre percepciones favorables y desfavorables se puso en números negros y en 2018, como se ha mencionado anteriormente, se quedó en cero. En el caso de las expectativas para el siguiente trimestre, el saldo fue también negativo en Málaga en 2013 y 2014 y es positivo desde 2015.

A escala andaluza, las empresas que tienen mejores perspectivas para el presente trimestre son las que tienen más de 1.000 empleados y las que poseen entre 50 y 199. Por sectores, los más positivos son los de la industria y el comercio.

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