ciberdelincuencia | balance estadístico del ministerio del interior

Las estafas con tarjetas de crédito y cheques de viaje se triplican en internet

  • Crecen un 200% en solo cinco años

  • La mayoría de las víctimas han sufrido timos en alquileres vacacionales y en la compra de artículos, y suplantaciones de identidad

Las estafas con tarjetas de crédito y cheques de viaje se triplican en internet Las estafas con tarjetas de crédito y cheques de viaje se triplican en internet

Las estafas con tarjetas de crédito y cheques de viaje se triplican en internet

Las estafas con tarjetas de crédito, débito y cheques de viaje se han triplicado en internet en solo cinco años. Así lo demuestran las estadísticas de ciberdelincuencia publicadas por el Ministerio del Interior, que reflejan un fuerte incremento de este tipo de delitos desde el año 2011 hasta 2016, el último del que se tienen datos. En el caso de la provincia de Málaga se ha pasado de 126 casos registrados en el primer ejercicio a 376 en el segundo, lo que, traducido a porcentajes, supone un aumento del 198,41%.

La evolución ha sido progresiva. En 2012, con 190 denuncias, se produjo un crecimiento de casi el 51% de este tipo de estafas. El año siguiente, fueron 268. En 2014, la cifra siguió subiendo hasta alcanzar las 324. En 2015, se registró otra subida aún más alta. Hubo 364 estafas con tarjetas de crédito o débito y cheques de viaje comunicadas a la Policía Nacional y la Guardia Civil en la provincia de Málaga. Es decir, una media de un caso diario.

También los timos bancarios a través de plataformas digitales se han duplicado entre 2011 y 2016, pasando así de las 41 denunciadas en el primer año a 95 en el segundo. Hubo un incremento del 131,71%, según los datos que maneja Interior.

Son muchos los tipos de fraude relacionados con tarjetas de crédito. El caso más común se basa en utilizar información robada. Para poder cometer esta estafa, no es necesario tener la tarjeta física, ya que los delincuentes acceden ilegalmente a la cuenta bancaria a fin de efectuar la operación. Lo hacen suplantando la identidad del titular. El método más frecuente es conocido como phishing, que suele consistir en el envío de correos electrónicos simulando una web de una entidad financiera para que la víctima introduzca sus datos en ella creyendo que está en la página oficial de su banco. Una vez que los estafadores tienen los datos de la tarjeta de crédito o débito de la víctima pueden hacer todas las compras que quieran. Una vez que las operaciones están autorizadas, ya no hay marcha atrás. Sólo se rechaza si el saldo es insuficiente.

Hace tres años, la Policía desmanteló una red que estafaba con tarjetas de crédito extranjeras para realizar compras en comercios conniventes, un delito informático denominado carding. Hubo 54 detenidos en siete comunidades autónomas y se desmantelaron cinco laboratorios donde se manipulaban y falsificaban tarjetas.

Otras de las estafas más habituales son las de los alquileres vacacionales, que han crecido exponencialmente. A mediados de este mes, la Policía desmanteló una red criminal especializada en estafar a internautas con falsos anuncios de alquiler de habitaciones y detuvieron a cuatro personas, tres hombres y una mujer. Entre los arrestados estaba el presunto cabecilla, un hombre de 34 años y nacionalidad marroquí, que se encargaba supuestamente de la inserción de los anuncios y de formalizar la operación de exigirles el ingreso previo del dinero convenido en concepto de paga y señal. También fueron arrestadas tres mulas o intermediarios, dos hombres y una mujer de nacionalidad española, responsables de abrir las cuentas corrientes desde donde se cobraba el dinero procedente de los cobros fraudulentos.

Las víctimas contactaron a través de páginas de anuncios en internet con anunciantes de alquiler de inmuebles, principalmente habitaciones. Seguidamente el anunciante, supuesto propietario del inmueble, les exigió para continuar con la operación el ingreso de la preceptiva fianza mediante transferencia bancaria. Una vez enviado el dinero, no volvieron a tener noticias del anunciante.

Bajo el paraguas del anonimato, los timos son comunes con casi cualquier objeto. En diciembre, la Policía informó de que había esclarecido más de un centenar de estafas por un importe superior a los 70.000 euros y cometidas mediante la venta de móviles inexistentes en internet. Los investigadores localizaron a 110 víctimas en toda España y detuvieron a una mujer de 49 años.

Las pesquisas se iniciaron en abril de 2017 a raíz de la denuncia presentada en Málaga en la que un ciudadano manifestaba que había sido víctima de una estafa. El hombre vio el anuncio de un móvil en un portal de subastas y pagó 359,99, euros pero nunca recibió el terminal.

Tras meses de indagaciones, los agentes identificaron a tres personas que, presuntamente, estaban detrás de los hechos denunciados. La investigación condujo hasta la sede de operaciones y los domicilios de los investigados, ubicados en Madrid y Ávila. Habían creado numerosas tiendas por internet en una plataforma de subastas a través de las cuales realizaron numerosas transacciones sin que se generaran incidencias. De esta forma consiguieron que la plataforma les calificara positivamente, a la vez que generaron una mayor confianza entre los usuarios, algo que aprovecharon para publicar una amplia variedad de anuncios de venta de efectos.

Las amenazas a través de internet se erigen en otro de los hechos delictivos más frecuentes. Aunque desde 2011, con 466, han ido bajando progresivamente, en 2016 volvieron a incrementarse, hasta situarse en las 401. También se han duplicado las coacciones. Ese último año, hubo 67 denuncias frente a las 34 de 2011.

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