La estela del sol en la piel

  • La incidencia del melanoma aumenta un 30% en los últimos años Los expertos insisten en en evitar la exposición en las horas centrales del día

El sol puede dejar una huella imborrable en la piel. En la época estival las playas se llenan de personas que buscan el moreno perfecto y que, para ello, se exponen a los rayos solares durante horas. Pero, los expertos insisten, el sol puede dejar una huella imborrable en la piel y es necesario tomar precauciones, especialmente a edades tempranas. En los últimos años, la incidencia del melanoma en Málaga ha aumentado un 30%, a razón de 90 casos nuevos cada año.

Según el responsable de la Unidad de Melanoma del Hospital Carlos Haya, Silvestre Martínez, la incidencia suele aumentar porque la gente está más concienciada y consulta más, lo que hace posible que se diagnostiquen más casos y de menor gravedad. "Cuando un paciente viene con quemaduras solares sabe que el dermatólogo le va a reñir", comenta el doctor, quien recuerda que el cáncer de piel se puede producir por quemaduras puntuales o por una exposición prolongada a lo largo de la vida. "En general es más frecuente en las mujeres a edad temprana, y en los hombres a partir de los 60 años", señala.

De este modo, alerta de que la sobreexposición al sol es más perjudicial en los menores de 16 años, ya que "el daño solar se va acumulando en la piel".

Actualmente, el centro hospitalario tiene un registro formado por unos 800 pacientes con problemas en la piel, de ellos, seis corresponden a menores de 18 años, todos ellos chicas, una de ellas de 13 años. "Hasta que no cambie el canon de belleza y se deje de relacionar la piel morena con algo saludable lo tenemos complicado", sostiene el especialista, agregando que la elevada exposición a los rayos solares entre los jóvenes puede provocar un aumento de casos de cáncer de piel en el futuro.

Hay varios factores que influyen en el desarrollo del melanoma: la predisposición genética (tener antecedentes familiares de cancel de piel); el tipo de piel (tez, ojos y pelo claros); cantidad de lunares (a más número más probabilidades), y las quemaduras solares. De todos ellos, subraya Martínez, "el único que podemos controlar" es el último, por lo que según insiste el principal consejo "siempre" es "hacer uso del sentido común".

"No se trata de no ir a la playa, el sol también tiene sus efectos beneficiosos, pero hay que tomarlo con precaución", manifiesta el especialista, recordando las recomendaciones habituales de evitar la exposición al sol en las horas centrales del día, usar una protección adecuada al tipo de piel y renovar con frecuencia su aplicación.

En este punto, el especialista señala que si la exposición es directa el fotoprotector debe ser superior al factor 30 y renovarse cada hora y media. Asimismo, insiste en que "cuanto te bañas en el mar" su eficacia disminuye a la mitad, "aunque se indique que es resistente al agua". Por otro lado, el doctor Martínez también advierte de que los bebés "en ningún caso" se pueden exponer de forma directa a los rayos solares, "ni siquiera con protección". Según explica. "Algo recomendable para los niños, que hacen cada vez más los padres, sobre todo los extranjeros, es utilizar licras", apunta.

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