Los estudiantes dan la espalda a las ingenierías aunque hacen faltan 3.000 titulados

  • Preocupación en el sector empresarial por la falta de profesionales cualificados para atender la demanda a tres años vista, mientras las escuelas pierden medio millar de alumnos presumiblemente por las escasas expectativas salariales

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Los estudiantes malagueños dan la espalda a las ingenierías, precisamente, en el momento en el que más arrecia la demanda laboral. La llegada a Málaga de grandes corporaciones como Oracle, BBVA y Huawei, sumada a la demanda creciente de las empresas locales sitúa en 3.000 los ingenieros que harán falta en un plazo estimado de tres años, según cálculos del director del Parque Tecnológico de Andalucía, Felipe Romera.

La falta de ingenieros es ya un hecho. La aeronáutica malagueña Aertec proyecta un plan internacional de búsqueda de titulados. El director de AT4 Wireless, Luis Fernando Martínez, admite que "este problema empieza a agobiar un poquito". Y mientras, las cuatro escuelas de ingenierías de Málaga pierden alumnos. El año pasado, cerca de medio millar.

¿Por qué? El director de la Escuela Superior de Telecomunicaciones, Antonio Puerta, señala causas salariales, sociológicas y educativas. Entre las primeras precisa que "el mundo empresarial no ha cuidado a estos titulados y no los ha remunerado bien. Perciben, de entrada, sueldos de en torno a 1.000 euros que no resultan atractivos y disuaden a futuros estudiantes".

Puerta, además, precisa que el perfil psicológico de los jóvenes ha cambiado. "Rechazan carreras que les exijan esfuerzo", circunstancia a la que se suma "el deterioro del sistema educativo español preuniversitario. El nivel en Secundaria es cada vez peor por lo que los propios estudiantes evitan carreras que ven difíciles", aún cuando el rendimiento (proporción de aprobados por examinados) en Telecomunicaciones es similar a carreras como Económicas o Derecho.

Estos factores han provocado que la cifra de matriculados en Telecomunicaciones haya descendido este año en 325 alumnos, fundamentalmente entre las titulaciones técnicas que, además, hallaron el agravante de cierta inquietud por la posible desaparición de la especialidad de sonido e imagen. Antonio Puerta agrega también otros elementos como la "inflación" de escuelas de telecos, o sea el gran número de nuevos centros que se disputan a estos estudiantes.

José María Troya, director de la Escuela Superior de Ingeniería Informática, coincide en gran medida con el análisis del director de la escuela de Telecomunicaciones. Cree que los bajos salarios que perciben los ingenieros informáticos explican por qué este curso el centro tiene 257 alumnos menos que el pasado. "En cinco años hemos perdido entre el 30 y el 40 por ciento de los estudiantes", indica.

La falta de vocaciones en las ingenierías es tal que Telecomunicaciones e Informática perdieron el año pasado 582 estudiantes, más que el conjunto de la Universidad de Málaga, que registró un retroceso de 445 matriculados. Al tiempo, la cifra de estudiantes de ingenierías que concluyeron el año pasado sus estudios se situó en 592.

Este ritmo de nuevos ingenieros es claramente insuficiente para responder a los 3.000 titulados adicionales que se calcula que harán falta los próximos tres años, más aún cuando un elevado porcentaje opta por trabajar fuera de Andalucía y, cada vez más, en el extranjero.

Las únicas excepciones las marcan la escuela superior de Indutriales y la Politécnica. La primera ha ganado este curso 60 estudiantes y la segunda 26. Además, en la ingeniería superior de Telecomunicaciones también se ha mantenido la cifra de estudiantes, aunque en las especialidades técnicas ha caído.

El director de la escuela superior de Industriales, Ramón Fernández, apunta que esta titulación mantiene un número de alumnos creciente desde hace unos seis años. No obstante, apunta que los egresados consiguen trabajo "sobre todo fuera" porque "en Málaga no hay tantas empresas que demanden un ingeniero industrial", un panorama que intuye cambiará con la implantación de las grandes corporaciones empresariales.

Otro rasgo común de las ingenierías es que, además de no existir desempleo, los estudiantes acceden al mercado laboral antes de terminar la carrera. Generalmente el primer empleo lo obtienen mientras desarrollan el proyecto de fin de carrera.

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