La familia de un menor que denunció abusos pide la expulsión de los presuntos agresores

  • Dos hermanos de 14 y 11 años están siendo investigados

  • "Pedí que les tengan vigilados", afirma la madre de la víctima

Los tres son vecinos de la misma barriada de Málaga y comparten patio de recreo y algunas clases en un instituto de la capital. Dos de ellos, hermanos, están siendo investigados por la Policía y la Fiscalía de Menores de Málaga, por haber abusado presuntamente en mayo pasado de otro adolescente de 14 años que padece una minusvalía intelectual y que durante todo este tiempo ha seguido con aparente normalidad las clases. La familia de este adolescente pidió ayer en los Juzgados una orden de alejamiento hacia los presuntos agresores, que en el momento de los hechos tenían 14 y 11 años de edad, y que sean expulsados del centro educativo.

«La presunta agresión, ocurrida en un centro deportivo abandonado junto al instituto, está rodeada de la cautela propia de cualquier delito que afecte a menores. El hecho trascendió ayer aunque el instituto conocía lo sucedido desde octubre, cuando los tres menores y un cuarto, que fue testigo de los presuntos abusos, se enfrentaron en el recreo y posteriormente admitieron los hechos ante el director del centro. Según confirmó ayer Educación, el instituto tuvo conocimiento de los presuntos abusos a comienzos de octubre, nada más iniciado el curso, "y de forma inmediata", los puso en conocimiento del Grupo de Menores de la Policía "por si los mismos fueran constitutivos de delito".

La presunta agresión se cometió en un centro deportivo abandonado junto a un instituto

Educación aseguró en un comunicado que su actuación fue "diligente", que el centro ha seguido el protocolo establecido para los casos de maltrato infantil y que como medida preventiva acordó "evitar el contacto entre los menores afectados", así como proporcionar ayuda psicológica a las familias.

El abogado de la presunta víctima, José Ignacio Francés, calificó de "muy grave" que los adolescentes "coinciden en clase en dos asignaturas" y la madre de la presunta víctima declaró en la Cadena Ser que los jóvenes siguen conviviendo en el centro "aunque sin mirarse a la cara" y que ella solicitó que se incrementara la protección hacia su hijo. "Yo lo único que he pedido es que los tengan vigilados", dijo la mujer. Sobre las secuelas que está padeciendo la víctima su madre confirmó que está siendo tratado por una psicóloga, que se resiste a declarar "porque le da mucha vergüenza" y que permanece callado sobre lo sucedido. Ayer los letrados se presentaron a media mañana ante la Fiscalía de Menores para personarse como acusación particular en la causa y pedir que se adopten medidas cautelares hacia los dos presuntos responsables de los abusos, ya que "la madre tiene miedo de que compartan centro escolar", según comentó Francés. Tampoco descartar pedir medidas de protección hacia el cuarto adolescente, que fue testigo directo de los sucedido, ya que según aseguró, "tanto este niño como su familia han sido amedrentados".

Fuentes de la Fiscalía Superior de Andalucía informaron a Efe de que las diligencias se abrieron el pasado octubre a raíz de un atestado policial sobre una supuesta agresión sexual cometida en mayo de 2017, con el fin de averiguar cómo ocurrieron y quienes participaron en los hechos. Si se determina que en los hechos participaron los dos hermanos y el mayor de ellos ya había cumplido los 14 años, se le aplicaría la Ley del Menor, ya que el de 11 es inimputable, añadieron las mismas fuentes. Los letrados de la familia piensan solicitar la pena máxima, de seis años de reclusión en un centro de internamiento. En un auto firmado el pasado 19 de enero, el titular del Juzgado de Menores número 1 de Málaga acordó la apertura de diligencias de reforma contra el supuesto autor de la agresión sexual.

La madre presentó la denuncia en diciembre, según relató ayer, aunque ya en octubre tuvo conocimiento de los hechos, primero cuando el testigo acudió a su casa a pedirle a la víctima que contara lo sucedido y luego cuando el director del instituto le informó de sus indagaciones tras hablar con los menores después del enfrentamiento en el patio. Los dos hermanos investigados y la víctima, según el letrado, habrían confirmado los abusos en su declaración ante los agentes del Grupo de Menores de la Policía Nacional, si bien aún se espera su declaración ante la Fiscalía. Según Francés, existen versiones contradictorias entre lo que afirma el testigo, que relató hechos más graves que los reconocidos por los presuntos autores, y lo que cuentan los otros tres. El menor contempló lo sucedido tras ocultarse detrás de una puerta cuando vio cómo los hermanos agarraron del brazo a la víctima y se la llevaron al interior del centro deportivo abandonado. Según el abogado, "a partir de entonces se sucedieron las amenazas", primero cuando fue descubierto por los presuntos agresores y después durante la semana siguiente, cuando fue visitado por estos dos hermanos acompañados de otros chicos "para presionarlo y que no dijera nada", añadió. La investigación deberá aclarar varios extremos, primero el grado de participación de cada uno de ellos, la realidad de lo sucedido y la edad de los autores para determinar su responsabilidad.

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