La familia de la joven asesinada pide justicia pese a la condena

  • Su hermano sigue "convencido" de que el marido está implicado

Los familiares de Irene Cortés Lucas, la turista malagueña de 30 años que falleció el pasado 2 de marzo en Barranquilla (Colombia) tras recibir un disparo de un atracador mientras se encontraba en un bar, han recibido con satisfacción la noticia de la condena a 23 años y dos meses de cárcel del asesino confeso de la joven, aunque seguirán reclamando "que se haga justicia", pues entienden que el asunto "aún no ha terminado". "Mañana estará en la calle seguro", criticó el hermano de Irene, quien puntualizó que la familia sigue "convencida" de que el marido de la víctima, Farid Llinás, un ciudadano colombiano de 34 años, está implicado "desde el principio" en la muerte de la joven "y se está lavando las manos", por lo que la familia "va a seguir peleando para que se haga justicia". Irene Cortés llegó a Colombia el pasado 27 de febrero para presenciar el carnaval de Barranquilla.

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