"Mi familia se refugió en el baño"

  • Las Juntas de Distrito habilitaron ventanillas para recibir las reclamaciones por daños

José Mestaza vive en Pasaje Dragma, una bocacalle de La Unión. Se encontraba en un bar cercano cuando pasó todo. En cuanto sintió el estruendo quiso volver a casa pero "al salir vi las chapas volando de la nueva estación, la calle se puso intransitable y tuve que darme la vuelta", reconoce. En su casa estaban su mujer y dos de sus hijos. "Se refugiaron en el cuarto de baño y allí aguantaron, escuchando cómo se rompían los cristales", afirma.

Las ventanas de su piso, en una tercera planta, estallaron todas, "excepto la de la habitación de matrimonio, de la que han desaparecido los tendederos", dice. José es uno de los afectados que ayer por la mañana se dirigió a la ventanilla habilitada en la Junta de Distrito número 6, en la Cruz de Humilladero. Allí recogió la documentación para presentarla al Consorcio o al Ayuntamiento. Todo dependerá de si el seguro de su bloque se hace cargo de los daños o no.

Desde las 9:00 hasta media mañana de ayer esta oficina ya había recogido unas 250 reclamaciones. La mayoría de ellas, explica Carlos Miranda, por daños a vehículos. Lo primero que recomiendan desde esta ventanilla es ponerse en contacto con el seguro del afectado. "Les damos un formulario para que además de reclamar al seguro lo envíen al Consorcio y éste pueda hacer una reclamación conjunta, ya sea en coche, local o vivienda", afirma Miranda.

La actividad no cesaba en este punto, aunque pasadas las 12:30 la afluencia no era masiva. En la terraza de Rosa María Castillo, que se encuentra en la Avenida de las Américas, hay uralitas y toldos de otros vecinos. Vive en una undécima planta y el viento le ha arrancado baldosas y le ha destrozado el mobiliario. "Menos mal que duró poco pero fue terrible", confiesa Rosa María. "Vi que estaba volando todo el tejado de la estación de autobuses", recuerda y señala el miedo que pasó en aquel momento. Después de dar parte a su seguro se pasó por la Junta de Distrito para continuar con el papeleo.

En la misma situación estaban Manuel Zambrana y Tomás Prieto, el primero con daños en su domicilio y el segundo en su coche, al que una rama cayó sobre la carrocería cuando estaba aparcado en la calle Alfambra. "Escuchamos un ruido ensordecedor, de chapas, de árboles, me vi impotente y me eché a temblar, la verdad que fue para vivirlo, no para contarlo", intenta explicar Manuel.

En estos próximos días estas oficinas en los distritos acogerán las reclamaciones de todos los vecinos que soliciten alguna ayuda.

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