"Las familias soportarán el Euríbor porque el piso es lo último que se deja de pagar"

  • El copresidente de Cajamar apunta que el precio de las viviendas "difícilmente" va a bajar, si bien en su entidad no han notado aún un repunte de la morosidad

-Está a punto de concluir 2007 ¿qué balance puede hacer del año?

-Se han ido cumpliendo las previsiones que habíamos hecho al comienzo del ejercicio. En cuanto a la expansión, inversión y captación hemos ido siguiendo un ritmo normal durante todo el año. No obstante, también es verdad que a partir del verano, como en el resto de entidades financieras, hemos observado una serie de turbulencias que han supuesto una incertidumbre en el sector que hay que despejar para recuperar la confianza.

-Esa turbulencia ¿en el plano local o general?

-Han sido a escala internacional. La crisis financiera de las subprime (hipotecas de alto riesgo) en Estados Unidos ha provocado incidencias, aunque no sabremos hasta qué punto ha afectado a las entidades hasta que no cierren sus cuentas anuales.

-Cajamar se vio perjudicada por esas hipotecas de alto riesgo.

-Sí, pero no tuvo repercusión ninguna porque los productos se reconstituyeron en menos de tres meses. En los paquetes de algunos productos teníamos algunas de estas contaminaciones, pero sólo representaba el 0,3 por ciento de un fondo de inversión concreto. Es una anécdota, porque nosotros vendemos 1.400 fondos de inversión. No nos va a afectar y no hemos tenido que realizar ninguna dotación ni nada.

-¿Qué otras incertidumbres vislumbra?

-Es importante esperar a ver cómo queda la situación política. Una vez que esté marcado el campo de juego se acabarán todas las turbulencias y empezaremos a trabajar de forma que todos sepamos dónde estamos.

-Lo malo es que las elecciones no son hasta marzo y, normalmente, hasta mayo no hay nada claro.

-Ése es el problema. La situación la vemos de una forma relativamente normal, pero, por ejemplo, en la construcción se está hablando de que van a bajar los precios y la gente está esperando casi a que le regalen la vivienda. Empezar a escuchar noticias fuera de la normalidad lleva a que los ciudadanos se retraigan y paralizan el mercado.

-¿Cree usted que la vivienda se va a abaratar?

-Difícilmente.

-¿Cree que las familias van a poder hacer frente a la subida del Euríbor?

-Pienso que sí porque la vivienda es lo que más cuidamos y lo último en lo que hacemos impagos.

-¿Están notando un aumento de la morosidad?

-Lo que estamos haciendo es anticiparnos a las situaciones. Con los cambios continuos del Euríbor, las familias se dan cuenta tarde de que tienen que buscar una solución a la situación que tienen. Nosotros nos ponemos en contacto con las familias, buscamos soluciones y les damos un margen para evitar la morosidad. Desde ese punto de vista no estamos notando un crecimiento de la morosidad. También es verdad que tenemos muchas operaciones, pero no suelen ser de gran tamaño.

-¿Qué papel van a jugar las entidades de crédito en este contexto?

-Las entidades financieras españolas tienen ahora una gran solvencia y están muy bien provisionadas, incluso al límite de lo que les deja la normativa. Es posible que las entidades vayan ahora a sacrificar resultados en beneficio de un mayor provisionamiento.

-Las entidades financieras han crecido mucho estos años vía hipotecas ¿va a cambiar esa tendencia?

-Nosotros nos estamos centrando en atender a nuestros clientes inmobiliarios y estamos observando que su actividad se está ralentizando. Irá disminuyendo pero no porque no concedamos más créditos, sino porque la propia actividad se está frenando. En Cajamar, de cualquier forma, seguimos sirviendo a las pymes, los particulares y al sector agroalimentario.

-Parece que ahora la guerra entre entidades va más por la vía de los depósitos, de hasta el 7 o el 10 por ciento, que por los créditos.

-Sí, pero esto es natural. Lo que no puedes hacer es quedarte atrás para poder competir.

-Ustedes se acaban de unir a Caja Rural del Duero ¿cree que el futuro de la banca pasa por las fusiones?

-Sí y de hecho está ocurriendo. Hay que tener dimensión para poder competir en un mercado cada vez más exigente. Tanto a nivel español como mundial se observa un mayor nivel de integración, en la banca y en otros sectores.

-Se suele hablar de Unicaja y Cajamar pasa algo más desapercibida ¿se sienten menospreciados de alguna forma?

-No, nosotros hacemos nuestro trabajo de forma callada. Que nos valoren los demás. El resto de cajas andaluzas son muy competitivas y nosotros estamos ahí, pero con respeto.

-En general, los trabajadores de las entidades financieras se quejan de la presión a la que se ven sometidos ¿qué opina usted?

-Trabajar en un banco requiere cumplir y servir. Tienen que tener claro que hay que hacer muchas funciones. Muchas veces, en general, la gente no está acostumbrada a sacrificarse. Si se quiere, no hay techo en la empresa y pueden ascender rápidamente. Los objetivos y la presión la tienen siempre en cualquier empresa. Se les pide que participen a la hora de preparar los objetivos y posteriormente que los cumplan.

-¿Cómo ve la situación económica de Málaga?

-Creo que es buena si se compara con otras provincias. Observamos un aumento de los índices de paro en determinados sectores, pero por ejemplo el agrario está creciendo y absorbiendo empleo. Hay que volcarse en los sectores que pueden absorber más puestos de trabajo.

-¿Y su futuro?

-Tenemos un clima excepcional y unas infraestructuras desarrolladas. El turismo nos ha demostrado que sigue llenando y hay mucho camino por recorrer en la playa e interior, por lo que veo tranquilidad. En la construcción se sigue construyendo en zonas autorizadas aunque quizás no al ritmo que se hacía, pero sí de forma continuada y ordenada. Estoy convencido de que seguirá habiendo demanda.

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