Medio ambiente La 'guerra' de los ayuntamientos contra el escarabajo picudo rojo

La 'gripe A' de las palmeras

  • Málaga es una de las ciudades más afectadas por esta plaga, con unos 1.500 ejemplares enfermos · El coste de la operación contra el insecto supera ya los 700.000 euros

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Las palmeras españolas padecen desde hace años su particular gripe A, sólo que no es un virus el que deja maltrecha su salud, sino un gorgojo, el picudo rojo, que trae de cabeza a las autoridades medioambientales de los ayuntamientos. El Gobierno central, por medio del Ministerio de Medio Ambiente, los ejecutivos autonómicos y los municipios llevan años estrujándose las sesos para acabar con este bicho que vuela de palmera en palmera, se encierra en ella y poco a poco absorbe su vida hasta matarla. Los planes de prevención, control y erradicación de esta especie de escarabajo rojo diminuto, dotado de una fina trompa o pico en sus fauces, son muy costosos, tal y como han señalado a EFE diversos expertos consultados.

Málaga es una de las ciudades más afectadas por esta plaga, con unas 1.500 palmeras enfermas. Además, 770 se están talando al no prosperar el tratamiento. El coste de la operación contra el insecto -fumigaciones, trampas y podas- es ya de 700.000 euros desde 2008, según aseguraron fuentes municipales, que está intentando "en solitario" controlar la plaga porque la Junta "sólo ha colaborado en el corte de unas 100". Según explicó a Efe, el Consistorio combate al escarabajo con munición económica, entre 800.000 y un millón de euros cada año de los presupuestos municipales; con armamento científico -ha creado un instituto de investigación cuyas ideas gustan en la UE- y con la persuasión política, pero aquí es donde el consistorio encuentra más problemas.

Pero Málaga no es la única ciudad afectada por esta plaga. En la Comunidad Valenciana el presupuesto ha ascendido a los 18 millones de euros desde 1995, repartidos a partes iguales entre el Gobierno central y la Generalitat; en Canarias el importe es superior -aunque su Ejecutivo no ha precisado la cuantía- y en Cataluña, Murcia y Andalucía el picudo rojo también ha hecho un agujero por el que cada año se pierde dinero.

La situación ha llegado a tal punto que la Ejecutiva de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) pidió en abril al Gobierno que pusiera en marcha "medidas urgentes". La presencia del gorgojo volador en una palmera se detectó en España por primera vez en 1995 tras la importación a la costa andaluza de palmeras de gran porte procedentes de Egipto. Las autoridades portuarias localizaron al bicho, y aunque intentaron cercarlo, esquivó todas las trampas y se propagó por las regiones vecinas del litoral mediterráneo. La Generalitat valenciana declaró la plaga ese año. Si hay un aliado poderoso del picudo, ése es la construcción, que en España, durante los últimos años, se ha propagado como el vertido de petróleo en aguas del Golfo de México. A más urbanizaciones en la costa, más palmeras importadas y más "picudo rojo" chupando la savia de los árboles.

La crisis ha resultado una grata sorpresa en este sentido, señaló a Efe la coordinadora del programa de prevención de Canarias contra el insecto, Rosa Martín, ya que el parón en la construcción ha provocado que el picudo prefiera no peregrinar tanto.

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