Una guía por la salud de todos

  • El Carlos Haya edita un documento para optimizar la prescripción de antibióticos

Guía Antimicrobiana Hospitalaria. Dicho así suena a un asunto de médicos, pero en realidad es una cosa de todos. De la salud de todos. Ayer se presentó en el Carlos Haya una guía elaborada por los profesionales del hospital para que los antibióticos que se prescriban sean lo más ajustados a las necesidades de cada paciente a fin de evitar que los microbios sobrevivan y se hagan resistentes; un problema cada vez más frecuente en los centros sanitarios y que ya se ha convertido en un reto de salud pública.

El documento está enfocado a determinar qué antibióticos deben aplicarse en las primeras 48 o 72 horas tras el ingreso del enfermo. Un tiempo en el que aún se desconoce el resultado de los cultivos y los facultativos no saben cuál es el microbio enemigo al que se enfrentan. La dificultad radica en que son horas que pueden ser vitales para salvar a una persona. Ante una meningitis, una neumonía o infecciones graves de piel y corazón no se puede posponer el tratamiento hasta que estén los resultados del cultivo. Los sanitarios tienen que actuar de inmediato.

Pero no deben matar moscas a cañonazos, como dice el refrán. Usar un antibiótico más fuerte de lo necesario entraña el riesgo de hacer más resistente a un enemigo invisible, pero capaz de matar: los microbios. La guía actualiza y homogeneiza los conocimientos para que los facultativos prescriban antibióticos lo suficientemente fuertes para acabar con la infección, pero en dosis lo más ajustadas a cada caso. Siguiendo el refrán, que no ataquen con un cañón, cuando es suficiente un revólver.

"La guía pretende racionalizar y actualizar pautas de tratamiento de enfermedades infecciosas que vemos en el hospital día a día", explica el director médico del Carlos Haya, Miguel Ángel Prieto. Ayer, el centro sanitario presentó el documento a sus profesionales y distribuyó unos 200 ejemplares.

Prieto abundó: "Es una herramienta de calidad asistencial, de seguridad para el paciente y de uso apropiado de los antibióticos". La guía tiene en cuenta las infecciones más habituales entre los pacientes adultos ingresados en el hospital. Aunque la resistencia a antibióticos es un problema generalizado en los centros sanitarios de países desarrollados, hay variaciones epidemiológicas. De ahí que los profesionales del Carlos Haya hayan hecho una guía específica.

En ella, según cada caso, orientan a los facultativos sobre si son necesarios o no los antibióticos, cuál debe ser la dosis, qué fármaco debe prescribirse en primer lugar y cuál debe ser la vía de administración (en pastillas, inyecciones o a través del suero). La guía ha sido impulsada por la Comisión de Infecciones del hospital y ha contado con el apoyo de la dirección. Garantizar el uso adecuado de los antibióticos no es un asunto baladí. El 41% de los pacientes hospitalizados son tratados con estos fármacos.

Hay una escena de la película Merlín, el encantador, en la que se comprende muy gráficamente la fuerza del enemigo al que se enfrentan los médicos. En el duelo entre el mago y la bruja Madame Min, ella se convierte en dragón para vencerlo. Pero él sin embargo, logra derrotarla: simplemente se transforma en un microbio y la deja postrada en la cama.

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