Un héroe anónimo

  • Sus compañeros destacan la valentía del agente en sus intervenciones

El cabo primero de la Guardia Civil fallecido, Diego Díaz. El cabo primero de la Guardia Civil fallecido, Diego Díaz.

El cabo primero de la Guardia Civil fallecido, Diego Díaz. / M. G.

Quienes tuvieron la oportunidad de coincidir con Diego Díaz, el guardia civil de 53 años que desapareció el sábado arrastrado por la corriente de un arroyo cuando participaba en un rescate, destacan la valentía que demostró en algunas de las intervenciones que conserva en su currículo. Otros agentes también subrayan lo "hermético" y "solitario" que a veces parecía. Una persona discreta e introvertida. "Solo le quedaban cuatro años para jubilarse. Nos hemos quedado helados", se lamenta uno de los compañeros, que en su caso ya colgó el tricornio hace un tiempo pero que continúa en contacto con compañeros que forman parte del dispositivo de búsqueda. En palabras de otro de los efectivos, Diego, soltero y natural de Antequera, "no sabía nadar", por lo que ensalza el valor que tuvo para querer "auxiliar a los atrapados". Vive y trabaja en el municipio sevillano de Guillena desde hace unos 16 años, cuando lo destinaron a la comandancia de este municipio. "Prácticamente ha sido la cabeza visible de nuestro cuartel de la Guardia Civil, ya que durante mucho tiempo no hubo un sargento", señaló el alcalde de la localidad, que pasó la mañana del domingo en el puesto de mando avanzado interesándose por los trabajos. "Se implica mucho en la vida del pueblo", recalcó.

La Guardia Civil hizo ayer varias referencias al desaparecido en su cuenta oficial de Twitter. En una de las publicaciones advertía que era falso que se hubiera encontrado su cuerpo, como ya se había difundido en redes sociales. "No puede ser un #FelizLunes cuando seguimos, con el corazón encogido, buscando a Diego", señalaba en otro tuit.

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