"Es la historia interminable"

  • Las olas vuelven a anegar el balneario de los Baños del Carmen

  • Los gestores piden una vez más un dique de contención para evitarlo

Temporal es sinónimo de destrozos en el balneario de los Baños del Carmen, espacio que acomoda al conocido restaurante de Pedregalejo que lleva el mismo nombre. Ocurre lo mismo todos los años, y ayer la borrasca Emma se encargó de que la racha continuara vigente, lo que poco a poco "mina la moral" de los actuales propietarios del negocio. Los vientos sostenidos en durante la mañana de cerca de 40 kilómetros por hora -con rachas que superaban los 70- provocaron que se levantara un temporal marítimo que dejó en el registro olas de más de tres metros, que penetraron en El Balneario y "lo dejaron todo perdido", indicó Damián Caneda, miembro del consejo de administración del establecimiento. Las olas no solo afectaron a la terraza del local, sino que el salón y la cocina también quedaron anegadas por varios palmos de agua.

"Tenemos un problema grande. Ahora haremos una valoración de lo que ha quedado afectado y lo que no, porque durante la mañana era muy complicado acceder al lugar", señala Caneda. El encargado sí se atreve a especificar que el mobiliario del edificio y diferentes utensilios de cocina han podido quedar gravemente dañados o incluso inservibles: "Ahora lo que tenemos que ver es si al secar el edificio queda bien [el mobiliario], porque quizás habría que cambiar cosas".

Bien entrada la tarde de ayer los empleados del negocio se afanaban por achicar el agua que había entrado por la mañana con la esperanza de volver a abrir el restaurante al público lo antes posible: "Estamos deseando reestablecer la normalidad lo antes posible. Si vemos que el temporal amaina supongo que podremos abrir mañana [por hoy] o pasado y si no habrá que esperar a que termine esta borrasca", expresa Caneda, que aclara que el problema fundamental para abrir antes o después reside en el viento: "Si llueve no suele pasar nada salvo que sea algo torrencial, es el viento lo que nos genera problemas constantemente".

Para tratar de solucionar ese inconveniente tan recurrente, el restaurante lleva pidiendo desde hace años a Demarcación de Costas -dependiente del Ministerio de Medio Ambiente- la construcción de unos diques de contención que permitan aguantar mejor el embiste de las olas con la llegada de las borrascas: "Esperemos que los construyan lo antes posible, son necesarios y así el problema se solucionaría. Hasta entonces nos toca achicar agua con cada temporal, es un poco frustrante".

En la ejecución de esa obra, según Caneda, no solo va el interés de los propietarios del restaurante, sino el de "todos los malagueños" al tratarse de un lugar simbólico: "Es cierto que nosotros somos los primeros interesados pero creo que también es bueno proteger un enclave de Málaga como son los Baños del Carmen". Hasta entonces, queda solo comprobar como con cada llegada de un temporal, uno de los lugares emblemáticos de la ciudad queda anegado entre ola y ola. "Es la historia interminable, por desgracia estamos casi acostumbrados pero esto no debería pasar", se lamenta Caneda.

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