Los hoteles inician su momento clave con alta ocupación y sin ofertas

  • La recuperación económica española y los ataques terroristas en otros destinos están disparando la demanda de turistas nacionales y extranjeros a la Costa del Sol Se podría alcanzar el 85% en julio

Primer fin de semana de julio, los hoteles de la Costa del Sol están prácticamente llenos y hay buenas expectativas para los dos principales meses de la temporada alta, aquellos en los que el sector turístico se juega gran parte de los ingresos de todo el año. Por primera vez desde la crisis, además, los hoteleros pueden ir a pecho descubierto, sin ofertas, defendiendo tarifas que le den rentabilidad y les permitan ofrecer el mejor servicio y calidad posible. Lo está posibilitando la fortaleza de la demanda, tanto la nacional como la extranjera. En el caso del cliente doméstico, la crisis está dando sus últimos coletazos y hay algo más de dinero en los bolsillos de los ciudadanos, lo que les está permitiendo darse los caprichos en forma de viaje que se han tenido que negar años atrás. Respecto a los extranjeros, la gran inseguridad generada en otros destinos mediterráneos competidores habituales como Turquía, Egipto o Túnez por los ataques terroristas -este pasado martes hubo otra matanza en el aeropuerto de Estambul- está provocando que miles de turistas europeos se decanten por zonas, a priori, más seguras y España está cobrando protagonismo. La Costa del Sol, Canarias, Baleares y otras zonas turísticas españolas están siendo un hervidero de turistas británicos, alemanes, nórdicos, franceses, rusos... De hecho, Málaga está batiendo nuevamente su récord de turistas y en el aeropuerto prácticamente no dan abasto.

En este extraño contexto, marcado por el terrorismo en otros lugares, el desbordamiento de turistas prestados en España y un nuevo fenómeno como el Brexit, cuya influencia aún no se aprecia en el turista británico pero que genera incertidumbre de cara al invierno y el verano próximo, la Costa del Sol está a tope.

"En julio ya tenemos un 78% de ocupación media en la costa y si llegan reservas de última hora podríamos alcanzar el 85%, lo que sería un número fantástico", expone Luis Callejón, presidente de la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos). Este experto resalta que "en los años de crisis teníamos que lanzar todo tipo de ofertas para completar el hotel en verano pero ahora no estamos haciendo prácticamente ninguna, por lo que podemos mantener los precios. Como mucho se puede hacer algún descuento de última hora para que no se quede alguna habitación vacía, pero será pequeño".

Miguel Bordera, director de zona de la cadena hotelera Medplaya -propietaria de establecimientos en Benalmádena y Torremolinos como el Riviera o el Pez Espada-, va en la misma dirección. "Este año, por suerte, no está habiendo ofertas. Por primera vez en los últimos cinco años estamos firmando contratos con los touroperadores con nuestros precios", expone este profesional, quien indica que "el mes de junio ha sido fantástico y la previsión es que este julio que acaba de empezar sea igualmente bueno". Los hoteles de Medplaya en la Costa del Sol tienen una amplia presencia de turistas británicos y, por ahora, Bordera no ha observado ningún efecto negativo por el Brexit. "Es nuestro mercado más importante y está funcionando. Están gastando lo mismo. Parece que no se creen lo que está ocurriendo. Nos dicen cuando se les pregunta que les resulta "incredible". No sabemos si en invierno, al depreciarse la libra, gastarán menos. En cualquier caso, ya ha habido crisis antes y el inglés es un cliente fiel que viaja a España por proximidad, seguridad y porque está a gusto aquí", añade.

La demanda internacional está siendo fuerte en España y eso ha encarecido o, al menos, no ha rebajado los precios. De hecho, Óscar Alonso, director ejecutivo de la agencia de viajes malagueña Click Viaja, asegura que "en algunos sitios costeros está siendo muy difícil encontrar plazas libres para este verano porque las están reservando los extranjeros y porque hay muchas empresas quedándose con numerosos cupos, de forma que al español que quiera viajar casi le va a salir más barato irse al extranjero que reservar en un hotel de costa aquí".

Se está poniendo de moda alquilar casas, pues se pueden compartir con familiares y amigos y resulta más barato que un hotel en primera línea de playa. Uno de los portales especializados en este tipo de arrendamientos es Homeaway. Su director de comunicación en España, Joseba Cortázar, destaca que "las peticiones para casas de vacaciones en Málaga siguen registrando un crecimiento positivo, siendo la Costa del Sol el cuarto destino más demandado a nivel nacional este verano". Según los datos de Homeaway, en esta provincia anuncian 8.834 apartamentos, el 55% de la oferta total andaluza y un 8,5% de la española. La mayoría se ubican en la costa, la capital y Ronda y lo que más solicitan los clientes es que tenga piscina, jardín, que esté habilitado para personas discapacitadas o que se admitan mascotas.

Los turistas que llegan en avión quieren desplazarse por la costa e, incluso, visitar otros municipios de interior de Málaga o Andalucía. Para ello la primera opción es alquilar un coche. Ana María García, presidenta de la Asociación de Empresarios de Servicio de Vehículos de Alquiler (Aesva), asegura que "las previsiones para este verano son buenas y ya estamos teniendo mucho trabajo porque para nosotros, como en los hoteles, nuestros meses más fuertes son julio y agosto". García subraya que el sector vuelve a brillar, tras unos duros años de crisis en los que han desaparecido muchas empresas. "Los bancos han abierto un poco el grifo, se han mejorado las condiciones y las empresas estamos más optimistas, por lo que están apareciendo compañías nuevas y está habiendo ampliación de flotas", indica. Esta empresaria hace hincapié en que el mundo del rent a car está girando hacia firmas de bajo coste "que están haciendo daño a las pymes tradicionales que damos más servicios", siendo la competencia "brutal". Según García, "se está poniendo de moda vender el alquiler del coche por internet a un precio muy barato y cuando llegan los clientes a las oficinas les meten el seguro y la gasolina hasta llegar a un precio más real".

La visión sobre el momento turístico de la Costa del Sol es similar independientemente del interlocutor. Sergio García, presidente de la Asociación de Agencias de Viaje de Andalucía, recalca que el año pasado se alcanzaron los 67 millones de turistas en toda España y este ejercicio se prevé rebasar. En el caso concreto de Málaga, este experto cree que está ayudando de manera clave poseer infraestructuras de primer nivel como el aeropuerto o el AVE y recuerda la actual fragilidad de otros destinos mediterráneos por los ataques terroristas, aunque avisa de que la situación no siempre será igual. "Seguimos siendo una potencia pero no debemos dormirnos, ya que esos destinos que ahora no son ni aconsejables para viajar, tarde o temprano, volverán a estar en los folletos de todas las agencias de viajes del mundo, por lo que debemos aprovechar esta oportunidad que nos brindan para fidelizar al turismo que nos visita y recuperar el antiguo eslogan "al turismo una sonrisa"", comenta.

Muchos turistas vienen a la Costa del Sol como primera elección y otros de rebote por el temor a ser heridos en otros lugares. El reto, defendido por el sector y los representantes políticos, es fidelizar a esos turistas prestados. Así lo han afirmado en numerosas ocasiones tanto el consejero de Turismo y Deporte, Francisco Javier Fernández, como el presidente de la Diputación de Málaga y de Turismo Costa del Sol, Elías Bendodo. Las campañas promocionales institucionales en los mercados de origen jugarán su papel y podrán servir para atraer a más viajeros, pero la clave es tratarlos a cuerpo de rey en la Costa del Sol. En el hotel, en el restaurante, en el comercio... Como siempre ha hecho un destino que, según los números oficiales, tiene un alto grado de recomendación de los turistas a sus amigos o familiares cuando regresan a sus ciudades. Este verano va a haber mucho movimiento y el reto es consolidarlo de cara a futuro, permitiendo así que haya más dinamismo económico y más empleo, el principal problema de esta provincia.

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