La huelga vacía los primeros estantes de supermercados y las despensas de los bares

  • El pescado fresco es lo primero que se ha agotado debido al paro que también mantienen los pescadores · Los restaurantes sólo resistirán una semana más

Las estanterías de los supermercados y las despensas de los bares y restaurantes de la provincia de Málaga empiezan ya a resentirse de la huelga de transportistas que vivió ayer su tercera jornada. Productos básicos como la leche, los huevos, el papel higiénico o los pañales para bebés eran casi imposibles de encontrar ayer en la mayoría de los comercios malagueños. Tampoco había pescado fresco ni en los mercados ni en los chiringuitos que no han tenido más remedio que echar mano de productos congelados por culpa del paro que los pescadores también mantienen desde hace seis días.

La avalancha de consumidores que los supermercados han recibido en los últimos días por miedo a que quedaran desabastecidos, unido a la casi nula actividad de los camiones por carretera, está liquidando el acopio de reservas que habían realizado en previsión de la huelga.

La situación de los mercados no es mucho mejor. El jefe de mercados de Mercamálaga, Carlos Sánchez, asegura que la entrada de frutas y hortalizas se redujo ayer en casi un 85% con respecto a un día normal, mientras que en el caso del pescado fue "prácticamente nula".

A pesar de la escasa llegada de mercancía, los mayoristas aún disponen de parte de las frutas y hortalizas que guardaron en cámaras frigoríficas antes del domingo y de las que aún se siguen abasteciendo los minoristas, que ayer pudieron acceder a Mercamálaga sin que se produjera ningún altercado con los piquetes ubicados en las inmediaciones.

Ayer aún era posible encontrar en los mercados frutas y hortalizas, ya que según el presidente de la Asociación de Mercados Municipales de Málaga, Juan Manuel Bravo, " hay de todo y la única incidencia es la falta de pescado fresco".

Los que más están notando la escasez de pescado son los chiringuitos de la provincia de Málaga. "La situación se está volviendo bastante complicada porque el poco que hay es muy caro", explicó el presidente de la Asociación de Empresarios de Playa, Miguel Arrabal.

En el caso de las sardinas, los precios han subido en torno a un 50% desde que empezó la huelga, mientras que boquerones, salmonetes o conchas ya ni siquiera hay.

Los establecimientos de playa han recurrido al pescado congelado para poder abastecer a la poca clientela que se acerca estos días. "Hay chiringuitos que no abrirán hasta el fin de semana, cuando lo normal es que en estas fechas se abra todos los días", según Arrabal.

Los hosteleros también están haciendo frente a la huelga de transportistas como pueden. Las provisiones que almacenaron antes de que empezara el paro se agotan y muchos empresarios han tenido que ir con sus propios vehículos a las grandes superficies para abastecerse de productos básicos como la leche.

Si se mantiene esta situación, el presidente de la Asociación de Empresarios Hosteleros de Málaga, Rafael Prados, calcula que "no aguantaremos más de una semana", lo que podría hacer que "algunos empresarios opten por dar vacaciones anticipadas a sus trabajadores".

Para evitar el desabastecimiento, una treintena de camiones fueron escoltados ayer para repartir suministros básicos por toda la provincia. La mitad de ellos se dirigieron a supermercados y otro tanto a gasolineras.

Sin embargo, la situación podría agravarse a partir de hoy después de que la Federación Provincial de Transporte de Málaga (Fetrama), que representa al 60% del sector y que no ha apoyado la huelga, recomendara ayer a sus asociados parar por completo la actividad ante los hechos violentos que se han producido en otros puntos del país.

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