El preso que indultará El Rico afirma que es una experiencia que nunca olvidará

  • Se trata de un vecino de Marbella condenado a tres años por un delito contra la salud pública y ha asegurado que no volverá a reincidir

El preso que El Rico indultará el próximo Miércoles Santo, un vecino de Marbella, de 52 años y condenado a tres años de cárcel por un delito contra la salud pública, ha reconocido que se trata de una experiencia que "no olvidaré nunca". Muy nervioso y emocionado, ha tenido palabras de recuerdo para su mujer, "que es lo más grande que me ha pasado en mi vida", y para sus hijos. Ha aprovechado el tiempo en la cárcel para estudiar y dice que, tras el Miércoles Santo, retomará la actividad de su empresa.

Este hombre, cuya identidad responde a las iniciales C.D.A., ha asegurado que en ningún momento llegó a pensar que, de la terna de presos propuestos, él pudiera ser el elegido y, tras comunicarle la noticia sobre las 18.00 horas de este pasado viernes, le invadió "una sensación tan grande, que no tengo palabras para explicarla". "Agradezco a todo el mundo la felicidad que me han dado", ha apostillado.

Ha señalado que no conocía el real privilegio concedido en el siglo XVIII por Carlos III a la Cofradía de Jesús El Rico: "ha sido totalmente una sorpresa para mí, pero estoy muy contento". Una felicidad que también le han transmitido sus hijos y su esposa.

Aunque la tradición ha sido siempre que el Consejo de Ministros otorgara el indulto el Viernes de Dolores, por segunda vez consecutiva se ha roto y fue en la sesión de ayer en la que se concedió esta amnistía a 17 reclusos de España, entre ellos C.D.A., que será bendecido en la noche del Miércoles Santo por El Rico, a quien el preso malagueño ha agradecido "su gentileza".

Un tercio de su condena

Este interno, que es la primera vez que está en prisión, ha cumplido ya un tercio de su condena por vender droga a pequeña escala, según ha informado en rueda de prensa el director de la prisión provincial de Alhaurín de la Torre (Málaga), Juan Antonio Marín, quien ha comunicado que C.D.A. "ha tenido una evolución muy positiva y una conducta intachable".

Al respecto, el penado ha dejado claro que, a su salida de la cárcel, "no reincidiré", y, como autónomo, retomará la actividad de su empresa. Durante el tiempo que ha pasado en la cárcel, ha aprovechado para terminar sus estudios primarios y para hacer un curso de aerodinámica.

Sobre cómo calificaría su paso por la prisión, ha manifestado que "es una experiencia que ni mal ni bien, pero hay que hacer lo posible para no estar aquí". No obstante, ha aseverado que "me ha servido para mucho", ya que "no he perdido el tiempo".

Ha reconocido que es "bastante religioso" y, aunque hasta ahora no tenía ninguna relación con El Rico, ha afirmado que se hará hermano de esta Cofradía. Sobre si sabe cómo será la procesión del Miércoles Santo y el acto de liberación, ha declarado que "en ello andamos".

Hermanamiento con las instituciones penitenciarias

Durante su intervención, tanto el director de la prisión como el hermano mayor de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús El Rico y María Santísima del Amor, José Rivas, han subrayado que este año se celebra el 85 aniversario del hermanamiento de la entidad cofrade con Instituciones Penitenciarias.

Por su parte, Rivas ha calificado de "entrañable" este acto, "con unas consecuencias importantes", recordando que "El Rico hace un indulto completo y no parcial ni de faltas", lo que "es un signo de identidad de esta Málaga cofrade y de la Cofradía de Jesús El Rico y María Santísima del Amor". Por último, el director de la cárcel provincial ha mostrado su "satisfacción" y "orgullo" por que un año más se cumpla "esta tradición histórica de la Cofradía de Jesús El Rico".  

El Miércoles Santo, como cada año, El Rico bendecirá a este penado con su brazo articulado y, tras el acto de liberación, el indultado seguirá con túnica y capucha al Cristo hasta su encierro ya de madrugada.

Tradición

Esta tradición se remonta al reinado de Carlos III cuando en 1759, viviendo Málaga una época de austeridades y penurias, se declaró en la ciudad una terrible peste. Ante esta situación, los reclusos pensaron sacar en procesión la imagen del Nazareno que se veneraba en un convento cercano, seguros de que con ello atraerían la protección del cielo sobre la ciudad.

Al no ser concedida esta petición, los presos salieron a la calle y se apoderaron de la imagen de Jesús El Rico, conservada en su capilla, llevándola por los lugares más afectados por la epidemia. Tras la procesión, la devolvieron a la iglesia y, al parecer, la enfermedad se acabó repentinamente.

Cuando estas noticias llegaron al rey, determinó conceder a la cofradía el privilegio de liberar a un preso. Ya dentro de lo que se puede considerar leyenda, cuentan que uno de los reclusos no volvió hasta el día siguiente, portando la cabeza de San Juan Bautista, que puso junto a la cama de un compañero, que también sanó.

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