Málaga

El juicio del caso Hidalgo sobre blanqueo se reanuda el miércoles

  • La vista oral seguirá con las cuestiones previas tras la incomparecencia de un procesado

Un momento del inicio de la vista oral en el mes de abril. Un momento del inicio de la vista oral en el mes de abril.

Un momento del inicio de la vista oral en el mes de abril. / m. h.

El juicio por el denominado caso Hidalgo sobre blanqueo de capitales está previsto que se reanude el miércoles con las cuestiones previas en la Sección Novena de la Audiencia de Málaga, tras la suspensión por la incomparecencia de un acusado, un ciudadano pakistaní con carta de identidad belga.

El procesado presentó al Tribunal una fotocopia de un escrito en holandés donde alegaba estar enfermo, pero la Sala no lo admitió al no ser un certificado médico y se le advirtió de que si en diez días se desconocía su paradero se decretaría su rebeldía.

Días más tarde, el encausado se presentó ante la Sala para hacer una comparecencia pero los magistrados dictaminaron prisión eludible bajo fianza de 100.000 euros, pero al no poder hacer frente a dicha cantidad ingresado en la cárcel. Debido a ello, el próximo 16 de mayo, cuando se reanude el juicio el encausado tendrá que ser conducido por las fuerzas de Seguridad del Estado desde la prisión a la Ciudad de la Justicia para seguir con las cuestiones previas.

En la pasada sesión preliminar, la fiscalía alcanzó un acuerdo con uno de los encausados, por lo que será condenado a quince meses de prisión y multa de ocho millones de euros y se retiró la acusación a dos acusados.

En dicho procedimiento los encausados están procesados por blanqueo de capitales y defraudación a la Hacienda Pública en torno a un despacho de abogados ubicado en Marbella.

El fiscal mantiene en su escrito que desde dicho despacho de abogados se proporcionaba al cliente que lo demandara "las estructuras societarias precisas para ocultar tanto la titularidad de los bienes y fondos a invertir en España como el origen de los mismos".

Según Anticorrupción, la finalidad perseguida por los clientes era conocida por los miembros del despacho, lo cual no impidió que se prestaran a colaborar con ellos. Entre las fórmulas usadas, se constituía una mercantil española, sociedad limitada, que aparecía participada por una entidad radicada en paraísos fiscales como Gibraltar, Panamá o Islas Vírgenes.

En otras ocasiones, siempre según la versión de la acusación pública, se creaba una sociedad de responsabilidad limitada unipersonal, cuya titular era otra entidad de un paraíso fiscal, Antillas Holandesas.

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