La lluvia anega 3o casas sin tejado que el tornado arrasó hace sólo cinco días

  • El número de personas realojadas en hoteles por el Ayuntamiento de Málaga se eleva hasta 61 · El temporal provoca el desbordamiento de varios arroyos en la provincia

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La lluvia, las tormentas y las fuertes rachas de viento volvieron a mantener ayer en alerta a Málaga aún con los efectos del tornado en la retina de muchos. La peor parte se la llevaron de nuevo los vecinos de la zona oeste de la capital donde los graves daños que sufrieron las cubiertas de los edificios el pasado domingo hicieron que muchas viviendas se anegaran. Los bomberos tuvieron que acudir a, al menos, una treintena de ellas y el Ayuntamiento de Málaga tuvo que realojar a 61 personas en hoteles de la ciudad.

Aunque algunas compañías de seguros ya han comenzado a reparar los daños que dejó el tornado a su paso, la lluvia que desde el miércoles ha caído en la capital pilló por sorpresa a muchas viviendas. Sólo ayer se registraron 22 litros por metro cuadrado que provocaron el desprendimiento de una ladera en el paseo Calvo Sotelo, mientras que las rachas de viento que superaron los 62 kilómetros por hora arrancaron dos árboles en El Palo.

El resto de la provincia también estuvo en alerta naranja por el riego de fuertes lluvias y tormenta hasta las 19:00 de la tarde, ya que la Agencia Estatal de Meteorología rebajó a amarillo el nivel de alerta hasta las 23:00 de anoche.

Pero antes la lluvia también causó estragos en numerosos puntos. Un hombre quedó atrapado ayer en su furgoneta cuando intentaba cruzar el río de Fuengirola sobre las 11:00 de la mañana en el Camino de Coín en Mijas, aunque antes pudo llamar desde su vehículo al 112 y ser rescatado a tiempo.

Los vecinos de la calle de Las Alpujarras en Benalmádena también se levantaron ayer sobresaltados. Las lluvias provocaron el desprendimiento de un muro de gran altura de una casa de esta urbanización, que provocó que parte de la vía quedara llena de piedras y tierra. Los dueños de la casa a la que pertenecía el muro fueron desalojados por el grave riesgo de un nuevo derrumbe.

En el resto del municipio los fuertes vientos, que alcanzaron una racha máxima de 74 kilómetros por hora, provocaron la rotura de algunos árboles y ramajes.

En la comarca del Valle del Gualdahorce hubo algunos problemas, principalmente, para los conductores ya que la carretera que une Alhaurín el Grande con la pedanía de Villafranco fue cortada al tráfico por la crecida de un arroyo. El arroyo del Valle en Alhaurín de la Torre también se desbordó aunque la crecida de las aguas no provocó daños de ningún tipo y únicamente hubo que cortar una calle.

La misma situación se vivió en Vélez-Málaga donde hubo que cortar la carretera que une con Benamargosa como consecuencia del aumento del caudal del arroyo La Moneda de la pedanía de Triana.

También en Vélez-Málaga, la crecida de un arroyo provocó la rotura del tramo de la red de abastecimiento que discurre por el margen del mismo y hubo que cortar temporalmente el suministro de agua en las zonas de Las Chozas, La Dehesa, Atalaya bajo, La Crujía y Los Budistas. Mientras dure la reparación, la empresa Aqualia distribuirá gratuitamente agua a los usuarios con camiones cisterna.

Cien vecinos de la urbanización El Alcaide y la zona rural de Los Portales de Casabermeja se volvieron a quedar incomunicados por la crecida del río Guadalmedina, que superó el nivel del puente que da acceso a sus viviendas.

El temporal causó complicaciones en la Serranía de Ronda, en especial en las carreteras debido a los desprendimientos de piedras. Además, en Ronda se cayeron dos muros, uno en un picadero de caballos en el barrio de San Francisco y otro en la calle Felicidad, aunque sin daños personales. El desbordamiento de varios arroyos provocaron daños en varias zonas de cultivo.

Aunque el temporal comenzará a remitir hoy, Ronda estará hasta esta medianoche en alerta amarilla por el riesgo de nieve. En el resto de la provincia aún podría llover.

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