La mediación familiar elimina el 30% de las guerras de pareja

  • Este servicio de los juzgados de Málaga logra que los cónyuges en proceso de separación cierren acuerdos amistosos aunque ya hayan iniciado la batalla judicial

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Un tercio de las parejas que inician la separación judicial enfrentados concluyen su relación con un acuerdo amistoso gracias al servicio de mediación intrajudicial, que realizan gratuitamente voluntarios de cinco ONG de Málaga (Soluciona, Mediamos, Intermedia, La Mitad del Cielo y el Centro de Orientación Familiar). Este servicio de los juzgados de Málaga, pionero en España, comenzó a funcionar en 2000 y a partir de 2007 se integró plenamente en el sistema judicial como complemento para favorecer el consenso y el mutuo acuerdo en las separaciones.

El año pasado los juzgados de Málaga seleccionaron a 240 parejas que por sus características parecían susceptibles de mediación y las invitaron a seguir este programa. De ellas 152 acudieron a la primera sesión informativa con la psicóloga judicial María Ángeles Peña y 103 iniciaron el proceso de conciliación. Al final, 30 firmaron un acuerdo amistoso. Los psicólogos y abogados que prestan este servicio y que ayer se reunieron con los jueces de familia de Málaga resaltaron que lo más frecuente es que en cinco sesiones y en no más de dos o tres meses las partes en conflicto consigan resolver su separación amistosamente. El magistrado José Luis Utrera, titular del Juzgado de lo Civil número 5 de Málaga, resaltó que la bondad de este sistema es que abre las puertas a la pacificación de los conflictos incluso más allá del mero programa de mediación. "Muchos acuerdos se logran fuera del servicio porque el mediador planta una semilla que brota tiempo después". Tanto es así que Utrera subrayó que de cada tres parejas que acuden a los juzgados dos logran sellar un acuerdo, unas veces total y otras parcial.

José Luis Utrera puso de relieve la bondad que imprimen los acuerdos en los procesos de separación, tanto para las familias como para los propios juzgados. "La conciliación no resuelve el atasco judicial, pero sí ofrece cifra importantes y, sobre todo, ofrece soluciones de más calidad que las que damos los jueces con sentencias impositivas que no contentan a ninguna parte". Incluso cuando no se alcanza ningún acuerdo, los cónyuges que siguen el proceso de mediación elogian el servicio. "Hace unos días una pareja con dos hijos que no había conseguido un acuerdo me expresaba su satisfacción porque habían vuelto a hablarse después de seis meses".

Las discrepancias más fáciles de resolver a través de la mediación son las que tienen que ver con la guardia y custodia de los hijos, el régimen de visitas y la patria potestad. Por el contrario, las cuestiones económicas, relativas a las pensiones que se deben aportar para la manutención de los menores y a la liquidación de la sociedad de gananciales familiar, son las que ofrecen menos oportunidades para la conciliación. En realidad, la cuantía de las pensiones son el centro de los conflictos de entre el entre el 60% y 70% de las separaciones litigiosas que se dirimen en los juzgados.

Otro de los beneficios colaterales de la conciliación reside en un descenso acusado de la litigiosidad en los años sucesivos. Es más fácil que aquellos cónyuges que inician la separación con un acuerdo resuelvan sin grandes batallas los conflictos que surgen en el tiempo, mientras que las parejas que convierten su ruptura desde el primer día en un enfrentamiento sin cuartel vuelvan a reproducir el conflicto con posterioridad cada vez que se produce un cambio.

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