Un misterio sin respuesta

  • La estación experimental La Mayora acogerá la única colección de especies vegetales primitivas para explicar por qué y cuándo surgieron las plantas con flor

Hace 150 millones de años apenas existían plantas con flores. No se sabe exactamente lo que ocurrió para que de repente se produjera una rápida radiación de las especies vegetales con flores por todo el planeta. Algunos investigadores han bautizado a este fenómeno como "un misterio abominable". Pero lo cierto es que sólo hay una forma de saber qué ocurrió y por qué muchas de ellas no han logrado sobrevivir hasta la actualidad, y es buscar y estudiar los fósiles vivientes de las especies más antiguas que aún hay repartidos por distintos lugares del mundo y que atesoran tanta información.

Un proyecto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad de Harvard pretende acabar con este enigma creando la única colección de especies primitivas del mundo y que se ubicará en la estación experimental del Instituto Hortifruticultura Subtropical y Mediterránea de La Mayora en Algarrobo. El responsable de la iniciativa y del departamento de Fruticultura Subtropical de este organismo, Iñaki Hormaza, explicó a este periódico que la idea es conseguir reunir entre 20 y 25 de las especies vegetales más antiguas de la tierra y "tenerlas en un sitio en condiciones climáticas como las de Málaga para que podamos estudiar cuál fue su evolución".

La dificultad radica en que la mayoría de las primeras plantas que poblaron el planeta se han extinguido, por lo que en estos casos no quedará más remedio que buscar los fósiles. Pero sí han conseguido mantenerse hasta ahora el segundo grupo de especies en la escala evolutiva y que son las tropicales y subtropicales, precisamente uno de los cultivos más extendidos y rentables de esta zona.

El chirimoyo, del que la provincia de Málaga es una referencia en el sur de Europa, es una de las plantas cultivadas más primitivas que aún existen. Es un árbol con flor, pero a diferencia de la mayoría no es polinizado por las abejas. Según el experto, es porque cuando el chirimoyo surgió no existían las abejas y era una especie de coleóptero -un pequeño escarabajo- el encargado de hacerlo. Fue su forma de adaptarse a las condiciones climáticas del planeta hace millones de años y aún hoy en día lo mantiene.En este caso no será difícil conseguir muestras para formar la colección de especies primitivas. Pero en aquellas especies más antiguas o que no se cultiven aquí, tendrán que ser localizados en sus lugares de origen o en los jardines botánicos donde se puedan encontrar. El proyecto del CSIC en colaboración con la Universidad de Harvard irá aún más lejos al crear una red mundial de investigadores que puedan consultar las muestras que se recopilen y así encontrar respuestas a las cientos de preguntas que entraña la evolución.

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