lucha feminista | testimonios

La mitad fundamental

  • Las mujeres hacen un paro histórico para reivindicar una sociedad más justa

  • Nueve profesionales comparten sus experiencias con visión de género

Dolores Vargas, Ruth Sarabia, Concha Soler, Paz Hurtado, Pepa Moreno, Lola Calvillo, Meli Galarza, Maite Pérez y Eskarnia, en el centro. Dolores Vargas, Ruth Sarabia, Concha Soler, Paz Hurtado, Pepa Moreno, Lola Calvillo, Meli Galarza, Maite Pérez y Eskarnia, en el centro.

Dolores Vargas, Ruth Sarabia, Concha Soler, Paz Hurtado, Pepa Moreno, Lola Calvillo, Meli Galarza, Maite Pérez y Eskarnia, en el centro. / fotografías: javier albiñana

Si cada mujer del planeta parase hoy en cada una de sus funciones, la de trabajadora, cuidadora, compradora, estudiante, jefa, madre o hija, quizás el mundo dejase de girar. La mitad fundamental ha sido tradicionalmente denostada durante siglos, considerada inferior, incapaz de ejercer derechos y deberes en igualdad de condiciones con el varón. Aún con demasiados baches en el camino, la mujer ha luchado y ha buscado con insistencia su voz en un discurso del que ha sido obviada durante un tiempo imperdonable. Bien entrado el siglo XXI aún se debe de seguir reivindicando un papel ganado a pulso y eso es lo que pretende hacer el histórico paro convocado hoy. 24 horas antes, en la redacción de este periódico, un grupo de nueve profesionales hablaron de sus experiencias personales con perspectiva de género.

huelga feminista

"Es muy necesaria la huelga, en las circunstancias actuales es fundamental que las mujeres estemos unidas, que hagamos un golpe importante de efecto como va a ser ese paro para que realmente toda la sociedad se de cuenta de que tenemos mucho todavía por hacer", considera Ruth Sarabia, directora de Derechos Sociales, Igualdad y Participación Ciudadana en el Ayuntamiento de Málaga. Y queda mucho todavía para llegar a la igualdad real en todos los campos. En la política, como explica Sarabia, "muchas veces se ha criticado el tema de las cuotas y listas cremalleras, pero considero que en una sociedad con la política totalmente masculinizada era la única manera de que la mujer pudiera ir entrando". Mientras que es normal encontrar ecuanimidad en los puestos intermedios, los altos cargos están dominados por hombres. "Es que ha habido muchos años en los que no existían las mujeres, por lo que hay que seguir haciendo, trabajando, insistiendo y peleando", apunta Sarabia .

terreno laboral

Paz Hurtado no tuvo unos comienzos fáciles. "Me monté por mi cuenta, crié a mi hijo y estoy entre las empresas líderes del sector agroalimentario a nivel internacional, vendo al mundo árabe y no he tenido ningún agravio comparativo", comenta la empresaria. "Que hay muchos problemas a nivel femenino, evidentemente, muchísimos y también mucha desigualdad, sin duda, y diferencias salariales, hay de todo, pero yo contrato a mujeres y a hombres y cuando propongo candidaturas para puestos de responsabilidad no tengo candidatas", agrega. Y la periodista Lola Calvillo apunta. "Pero no es que las mujeres no quieran acceder a esos puestos, sino que su vida personal se lo impide en muchas ocasiones. No hay corresponsabilidad en la casa, así el que se promociona es él, ella no puede. Es un problema de raíz, no es que las mujeres no tengan espíritu de promoción".

corresponsabilidad

Para la primera cirujana general de Málaga, Concha Soler, entre los profesionales más jóvenes del sector sanitario sí que existe la corresponsabilidad. "Yo observo que entre mis compañeras del hospital jóvenes sí comparten las tareas y el cuidado de los hijos con sus pareja, es que tiene que ser así, cada uno se encarga de una cosa". El tiempo de servicio le ha permitido ver a esta cirujana cómo se ha feminizado el panorama en un mundo en el que "tampoco hay diferencia salarial entre hombre y mujeres". "La gente de mi entorno trabajan todos por igual y la mujer que ha querido llegar a un puesto de responsabilidad lo ha hecho", estima Soler.

puestos de poder

En el sector agroalimentario y en concreto en su empresa, como señala Paz Hurtado, "no todas estamos dispuestas a empoderarnos pero no por falta de oportunidades. No siempre las hay, lo sabemos, pero cuando las hay nos da miedo". Y agrega que también hay un componente emocional importante en la mujer, "que tiene una parte importante de renuncia y sacrificio en pro de los hijos y de sus mayores". Para Lola Calvillo esto ocurre porque "no nos han enseñado a tener poder, seguro que con otro tipo de educación una mujer no tendría ningún tipo de problema para imponerse o mandar sobre cualquiera".

En este sentido, la empresaria y activista feminista Meli Galarza añade que "tenemos un aprendizaje social invisible que nos hace asumir determinadas cosas y no asumir tantas otras. Si no nos enseñan a mandar sino a obedecer, cuando dicen de mandar nos frenamos". Vivimos desde hace milenios en una "estructura injusta", como sostiene Galarza. Ruth Sarabia destaca que "es importante no callarse". "Cuando nos dan la oportunidad demostramos que estamos al mismo nivel que los hombres, sin ningún problema, por supuesto, pero tienen que dar esa oportunidad. Y en eso es en lo que tenemos que seguir insistiendo", añade Sarabia.

liderazgo

Elena Casanueva es la rapera Eskarnia, además de promotora cultural y técnica de sonido, y cree que "partimos de un problema base, la idea que tenemos sobre poder o liderazgo, que es errónea totalmente". Eskarnia subraya que se asocian los puestos de responsabilidad a "una persona fría, abrasiva, cuando tomas una posición más de liderazgo, de llevar a un equipo, se supone que tienes que tener una actitud que entra más en un rol masculino que no te han ensañado". Y agrega que en los puestos de liderazgo la mujer tiene el doble de presión, se le cuestiona constantemente, y eso "no nos ayuda a progresar". Meli Galarza añade que la mujer "tiene que asumir una autoridad que no se nos otorga de manera natural". Ella siempre tuvo claro "que la autoridad la quería ejercer desde el feminismo y el conocimiento que tenía de lo que significaba, y que el liderazgo lo quería ejercer de manera horizontal, de forma mucho más participativa y toma de decisiones compartidas, era todo una estrategia de mando y de poder".

Pepa Moreno es la presidenta del Rincón Fertilidad Málaga de Balonmano y sostiene que es "increíble tener que seguir hablando de igualdad y debatiendo sobre estos temas. Las mujeres muchas veces nos culpamos de lo que ocurre y no debe de ser así. Cada una en su sector lo hará mejor o peor pero creo que no nos tenemos que culpar de nada, de hecho siento que somos más luchadoras, nos siguen poniendo muchas barreras y eso no es culpa nuestra". Y añade la deportista que como presidenta del club "he pegado en muchísimas puertas y no he tenido respuesta, mi experiencia es muy negativa".

cuidados

Maite Pérez es conductora de la EMT y desde que entró en el puesto tras permanecer en la bolsa varios años se sintió respetada por sus compañeros. Ellas componen un 10% de la plantilla de la empresa municipal. En su faceta profesional, aunque no siempre, no ha visto grandes desigualdades. Pero sí en la que se refiere a los cuidados de los demás. "Tras el ictus mi madre mejoró pero después enfermó de alzheimer y yo la he atendido durante años, tengo hermanos varones pero la que se encargó de ella hasta que falleció fui yo. Y aunque no me pese, la verdad es que me han quedado muchas cosas por hacer", reconoce.

También Cocha Soler cuenta cómo estuvo al frente de la crianza de su hija. "Yo no salía cuando ella era pequeña, he disfrutado de mi maternidad y tenía que ser consecuente, siendo cirujana no me cabía otra, cuando no estaba operando o de guardia estaba con mi hija", dice. Y si Dolores Vargas, doctora en Historia del Arte, bailaora y cofrade, considera que el carácter cuidador "es innato en la mujer", la periodista Lola Calvillo disiente. "No es innato, va todo en la educación, no creo que las mujeres lo llevemos en el ADN es que nos han educado así. Tus amigas, la tele, la publicidad, tus vecinas, todo te lanza ese mensaje", dice.

hacer el vacío

La cirujana Concha Soler, sin querer trasladar un discurso victimista, cuenta cómo en sus comienzos sus compañeros ni siquiera la escuchaban. "No se me tenía en cuenta, no se me escuchaba, pero eso realmente no me ha afectado mucho, pasaba de ellos e iba a donde quería llegar", comenta. También recuerda cómo la han confundido con puestos de menor rango por ser una mujer. Pero si eso pasaba hace cuarenta años, continúa hoy día. Eskarnia relata cómo "hace no tanto me han hecho vacío profesional trabajando como técnica de sonido y lo he pasado muy mal, esto está pasando porque es un ámbito profesional en el que la mujer aún es minoría". Cuando, además, la condición sexual se pone sobre la mesa la discriminación es doble y las barreras se multiplican. "Una relación entre mujeres aún está menos valorada que una relación heterosexual, parece que si no formas una familia no eres nada o no te sientes realizadas", indica la rapera.

mujer objeto

Pepa Moreno habla de cómo cuando pide patrocinios para su equipo, si ella sugiere el pantalón como lugar más visible los empresarios apuntan directamente al culo "porque es muy sexy, dicen". "Está claro que el tema sexual está demasiado presente", considera Dolores Vargas y apunta al estigma de lo físico, "si eres guapa o fea o tienes más o menos pecho, todo te etiqueta". "A nosotras nos dicen que somos el equipo más femenino que hay en la liga viendo a otros", añade Pepa Moreno. Para Eskarnia "tenemos varias lacras y la primera de ellas es en cuanto al físico. Si una mujer es alta, baja, fea o guapa siempre va a tener un estigma para empezar".

Y eso se visualiza con los ejemplos de Pepa Moreno, frases escuchadas hasta la saciedad. "Mucha gente me ha dicho que si iba a ver a un empresario me pusiese escote, y lo malo y triste de todo es que es verdad", comenta la presidenta del equipo femenino de balonmano. "He trabajado de cara al público en un sector de obra y me han dicho que tenían ganas de que llegara el verano para verme más descubierta", agrega.

maternidad

También ser o no madre es una cuestión determinante para el desarrollo profesional y personal de las profesionales. "Con el tema de los hijos me llevan dando la carga desde los 30 años y qué si no quiero o no veo el momento de tenerlos", dice Pepa Moreno. Lola Calvillo tiene un por qué para todo esto. "Como mujer tienes el rol de estar hecha para procrear, pero hay muchas que no quieren ser madres y la sociedad las presiona y se sienten mal porque salir de ahí es muy difícil, no somos autónomas, las mujeres no decidimos con libertad", estima la periodista.

Capacidad

"Empecé trabajando en un rent a car y sí es verdad que había cosas que me decían de no hacer porque las "mujeres esto no lo hacen", recuerda Maite Pérez, conductora de la EMT. "Después fueron viendo que era igualmente capaz que un hombre", agrega esta profesional que eligió su puesto actual porque le gustaba sin plantearse si era "de hombre o de mujer". Para la doctora en Historia del Arte y experta en Picasso Dolores Vargas "la losa que me aplasta y me tiene destrozada es no tener un trabajo para poderme desarrollarme en las condiciones que me gustaría". Y Pepa Moreno protesta porque "a nosotras para que nos presten atención hemos tenido que jugar en Europa. Estamos entre los tres primeros de 14 equipos y eso no es nada fácil. Aún así tenemos todavía montones de piedras en el camino, nos vemos obligadas a esforzarnos el doble".

empoderamiento

Una palabra como empoderamiento es fundamental en la causa feminista. "El empoderamiento cotidiano lo que persigue es que seas libre de la presión social, de los roles impuestos, de todo para poder decidir realmente lo que tú quieres. Hasta que no lo consigamos en nuestra vida personal no podremos traspasar las barreras", cree Lola Calvillo. Pero para eso, como sostiene Eskarnia, "tienes que hacer un duro trabajo para conseguir que no te afecte nada de lo que hay a tu alrededor y eso es muy complicado".

Dolores Vargas argumenta que en la Universidad "hay más mujeres que hombres y yo creo que esto tiene que cambiar, lo que pasa es que nos está costando. Es muy triste que en el 2018 aún tengamos que reivindicar que las mujeres tenemos que estar en los puestos directivos, tenemos que ser visibles, esa es la pena, estar en la lucha constante, todo el día hay que estar demostrando la valía y no es fácil". No, sin duda alguna, no es fácil. La mitad fundamental aún no puede desfallecer.

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