economía

El motor de la vivienda vuelve a arrancar

  • La alta rentabilidad del alquiler está calentando el mercado, aunque no se prevé, por ahora, otra burbuja

Una mujer pasa junto a una agencia inmobiliaria en Málaga capital. Una mujer pasa junto a una agencia inmobiliaria en Málaga capital.

Una mujer pasa junto a una agencia inmobiliaria en Málaga capital. / javier albiñana

El mercado inmobiliario explotó a finales de la década pasada, se congeló unos años y ahora vuelve a calentarse con fuerza en Málaga, hasta el punto de que ya hay personas que temen una nueva burbuja inmobiliaria aunque, a día de hoy, no se dan las condiciones financieras que la propiciaron entre 2003 y 2007. Los bancos miran con lupa cualquier préstamo hipotecario -hay algunos que ya vuelven a dar el 100% de la operación, uno de los primeros síntomas de la burbuja pasada-, pero ha aparecido en escena un nuevo actor: el inversor con fines turísticos.

La alta ocupación de viviendas con fines turísticos, principalmente en el centro de Málaga aunque también en zonas costeras, ha provocado que haya miles de personas -muchas de ellas extranjeras- que están invirtiendo parte de sus ahorros en esos inmuebles ya que los tipos de interés están por los suelos. Un reciente informe publicado por Sociedad de Tasación señala que la rentabilidad bruta del alquiler ha subido un 10,4% en Málaga en el último año, experimentando uno de los crecimientos más altos a escala nacional y superando la media del país, establecida en un impulso del 7,6%. Otro estudio del portal Idealista también apunta que la rentabilidad obtenida por un comprador de vivienda que posteriormente la arrienda alcanza el 6,2% en Málaga capital.

La rentabilidad bruta del alquiler en Málaga es del 10,4%, una de las más altas del paísCrece la demanda y sube la tensión. Las viviendas se venden antes y más caras

Estos inversores han aumentado la demanda y, por tanto, el precio sube, a lo que hay que añadir la dificultad para encontrar viviendas de alquiler de larga duración en varias zonas de la provincia, especialmente en el centro de la capital porque muchas de esas viviendas se están alquilando en estancias cortas a los turistas. Es un fenómeno que no ocurre solo en Málaga. De hecho, se han visto incluso manifestaciones de protesta en Madrid o Barcelona y salió a relucir el término turismofobia, pero Málaga está en la pomada porque es, tradicionalmente, una de las provincias más dinámicas de España en materia económica y porque, además, ha cobrado un protagonismo turístico que hace apenas una década era impensable gracias a los museos, el Muelle 1, los cruceros y otras instalaciones.

Los inversores, por tanto, son una parte del mercado. Por otra parte están los propios malagueños o personas de otras provincias e incluso países que quieren adquirir una vivienda en la provincia para primera residencia y que necesitan producto. La crisis económica ya no es tan fuerte como años atrás, el paro se está reduciendo, el PIB provincial aumenta por encima del 3%, las previsiones a corto y medio plazo son optimistas y vuelve a mirarse la oportunidad de comprar una vivienda. En los dos primeros meses del año, según los datos publicados por el INE esta pasada semana, se han vendido en la provincia de Málaga 5.602 viviendas, un 16% más que en el mismo periodo del año anterior, de las cuales 4.665 eran de segunda mano, un 16% más, y 937 nuevas, un 17,7% más. El año pasado en su conjunto se superaron las 30.000 operaciones.

La tensión crece. Un estudio de Tinsa asegura que en el primer trimestre de este año se tarda, de media, en vender un piso en la provincia, 7,4 meses, cuando hace tres años rozaba los diez meses. Ese análisis, publicado hace apenas diez días, también resaltaba que Málaga era la provincia andaluza en la que había que hacer un mayor esfuerzo financiero para adquirir una vivienda y que, como consecuencia, tenía la hipoteca más alta de la comunidad, con un montante global de 120.465 euros y una cuota mensual de 561 euros.

El sector inmobiliario tiene numerosas patas y es muy propenso a estudios de todo tipo. Prácticamente cada semana hay informes sobre evolución de precios, demanda, etcétera. Todos coinciden en la subida del precio en Málaga, aunque varían los porcentajes en función de si se unen viviendas nuevas y usadas o la zona. Uno de los más llamativos es el de Idealista, que oferta en su portal más de 43.000 viviendas en la provincia malagueña y que, según sus estadísticas, asegura que el precio medio en Málaga capital en la vivienda usada se ha incrementado un 20,4% en el último año hasta alcanzar los 2.030 euros por metro cuadrado. En el Centro, afirman que el precio medio está ahora en 2.429 euros por metro cuadrado, un 22,8% más.

Sube el precio, hay demanda y ese es el mensaje que quieren escuchar los promotores para construir viviendas nuevas. Hay un goteo constante de empresas que anuncian proyectos inmobiliarios e inversiones multimillonarias en la Costa del Sol -el último fue Quabit el jueves- y los directivos afirman que Málaga es en estos momentos el tercer principal mercado para la vivienda nueva en España tras Madrid y Barcelona. En el primer trimestre los visados en Málaga se elevaron un 15%. Más madera para el sector.

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