Una mujer pierde la custodia de su hijo por inducirlo contra el padre

  • Un juzgado de Torremolinos concluye que la madre no podrá visitar al menor y le obliga a salir del domicilio conyugal

Un juzgado de Torremolinos ha acordado retirar a una madre la custodia de su hijo de 14 años y otorgársela a su padre al considerar que ésta indujo al menor a no querer tener contactos o comunicación con su progenitor y le posicionó en contra de él, tras la separación de la pareja, lo que hizo que desarrollara el denominado síndrome de alineación parental. Además, prohibe las visitas de la mujer, a quien obliga a salir del domicilio conyugal.

La pareja tiene sentencia de separación desde 2003, cuando el niño tenía nueve años, fecha desde la que el padre "no ha podido disfrutar del régimen de comunicaciones pactado", teniendo que intervenirse a través del punto de encuentro y de psicólogos adscritos al juzgado, que han analizado al menor, según se precisa en la demanda presentada por el padre, en la que pedía la custodia y que ha sido estimada por el juzgado de Primera Instancia número 1 de dicha localidad.

El menor se ha negado en los últimos dos años a mantener cualquier tipo de comunicación con el padre y el juez argumenta su decisión en que "los expertos coinciden en que obtener un cambio de custodia a través de la vía judicial es la única solución para el síndrome". Además, insta al padre a que pida ayuda a un experto para el niño "y si llegara el caso incluso acordarse su ingreso en un centro adecuado de modo similar a la forma de proceder para desprogramar a un miembro de un secta".

El juez explica que el menor tiene "una aguda inteligencia" y "una capacidad de manipulación y de resistencia a la frustración formidable que no ha sido en absoluto limitada por quien tenía la responsabilidad y la obligación de hacerlo, la madre". Así, estima "inconcebible" que desde los nueve años en que se separaron los padres "ésta y la familia materna no hayan sido capaces de lograr que tuviera un mínimo contacto con el padre".

"Resulta grotesco hacer creer a este tribunal que cuando el niño tenía nueve años era igualmente imposible hacer que él mismo tuviera una mínima comunicación con el padre. A esa edad, con seguridad, era inducido por la madre y el ambiente familiar de ésta para posicionarlo en contra del padre", señala la sentencia.

La resolución recoge partes de varios autos dictados con anterioridad en este caso, en los que inicialmente se disponía la suspensión provisional de las visitas al padre y que incluían conclusiones previas de una psicóloga, que hablaba de un "desajuste emocional del menor respecto de la figura paterna".

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