La mujer total: estudia, trabaja y es madre

  • Adepma premia las políticas de conciliación laboral de Autoescuelas Torcal, donde 20 empleados gozan de flexibilidad horaria · Su directora compagina el trabajo con la familia y los estudios

"Los trabajadores no pueden estar desmotivados; si una persona necesita trabajar sólo cuatro horas y tú se lo permites, seguro que no va a perder el tiempo y se va a volcar con la empresa porque sabe el esfuerzo que ésta haciendo". Así explica la directora ejecutiva de Autoescuelas Torcal, Concepción Moreno, el espíritu de su empresa, que ayer recibía el premio a la conciliación de manos de la Asociación Andaluza de Directivas, Empresarias y Profesionales (Adepma).

En esta empresa, la conciliación es posible. Con un 60% de mujeres en la plantilla, y la mayoría de ellas en puestos de responsabilidad, cuenta en la actualidad con una veintena de personas con el horario reducido o adaptado a sus necesidades familiares o inquietudes personales. Todos los trabajadores con reducción de jornada, eso sí, son mujeres que la han solicitado para atender al cuidado de sus hijos. El único hombre que la ha pedido, y también se la han concedido, es para poder estudiar una carrera.

Pero la política conciliadora de la empresa no se detiene ahí, sino que se permite a los trabajadores que diseñen su horario en función de sus necesidades. Es el caso de María del Carmen Ciézar, una empleada que, tras su maternidad, trabaja tres días por la mañana y otros dos por la tarde. Cuando le toca este turno, además, llega dos horas después que sus compañeros. La conciliación no ha mermado los resultados de una empresa que en apenas dos décadas ha pasado de una oficina a 37, de 35 trabajadores a 270 y que tiene una facturación de seis millones de euros anuales.

El premio de Adepma recayó ayer en la directora ejecutiva de la compañía, Concepción Moreno, que lleva toda una vida laboral haciendo filigranas para compaginar el trabajo, con los estudios y el cuidado de la familia. Moreno es una mujer todoterreno que ha conseguido sacarlo todo para delante.

Cita a este periódico para la entrevista en la Facultad de Económicas. "Sólo puedo atenderos durante el recreo". A sus 54 años, Moreno se ha matriculado en Empresariales "una cuenta pendiente que tenía". Sus hijos ya son mayores y pensó que podía permitírselo. Pudo contar con jornada intensiva en el trabajo, pero nadie le regala nada. Actualmente, Concepción está en la facultad de ocho y media de la mañana a dos de la tarde y en la oficina de tres a diez de la noche. "¿Estudiar? los fines de semana", dice.

Concepción sabe mejor que nadie lo importante que es contar con flexibilidad horaria. Durante años, ha trabajado a la vez que cuidaba de sus hijos y de su madre, que requería cuidados especiales por una enfermedad.

Concepción dejó de estudiar a los 16 años para empezar a trabajar y desde entonces no ha parado. "Seguí estudiando, pero a duras penas y siempre por la noche, porque tenía que trabajar y cuidar de mis hijos". Hoy es directora de una empresa en expansión y estandarte de la conciliación laboral. Su empresa seguirá apostando por la flexibilidad.

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