Una 'marea roja' obliga a cerrar los caladeros de moluscos de Málaga

  • La proliferación masiva de un alga tóxica es la causa de la decisión que la Junta de Andalucía adoptó el pasado 11 de enero y que se mantendrá de forma indefinida

La proliferación masiva de un alga tóxica ha obligado a cerrar todos los caladeros de moluscos de la provincia de Málaga ante el riesgo de que afecte a la población. La responsable de esta marea roja, la primera desde hace un año, es la toxina PSP que provoca efectos paralizantes a quienes la consumen. El cierre se decretó el pasado 11 de enero y se mantendrá de forma indefinida hasta que la Junta de Andalucía verifique su desaparición.

Las condiciones del mar y las temperaturas actuales han favorecido el desarrollo descontrolado de un alga, perteneciente al género Gymnodinium que libera una toxina paralizante conocida como PSP (Paralytic Shellfish Poison) al agua y que a su vez es filtrada por los moluscos.

Los análisis de control que la Delegación Provincial de Agricultura realiza diariamente determinaron hace ya más de un mes de la presencia de este alga en los caladeros malagueños, aunque se ha expandido con mucha rapidez. La zona de la Caleta de Vélez fue la primera afectada por la marea roja y posteriormente se extendió hacia Málaga, Fuengirola y Estepona.

Todas las especies de moluscos bivalvos se han visto afectados, entre ellos la almeja, la chocha, la coquina, la chirla, la concha fina, el búsano, la cañaílla y el bolo, pero especialmente el corruco que los marisqueros suelen recoger en estas fechas.

Ante esta situación, el abastecimiento de moluscos para la restauración y la población en general tendrá que proceder de otros caladeros cuyas especies sí cumplan las garantías sanitarias para el consumo.

Los riesgos para la salud humana son muy elevados, ya que la ingesta de un molusco contaminado por la toxina PSP acarrea un hormigueo o adormecimiento en los labios y la lengua que se puede extender por la cara, el cuello y las extremidades.

Sin embargo, si las cantidades que se consumen superan los niveles normales pueden aparecer también vómitos, mareos, diarrea y dificultad para respirar.

Al tratarse de un tipo de contaminación natural, la Delegación Provincial de Agricultura y Pesca de la Junta desconoce su evolución y duración.

La medida afectará a unos 150 barcos y a más de 200 tripulantes de la provincia. Sólo en el caso de que el cierre de los caladeros se prolongue durante 21 días consecutivos, los marisqueros malagueños podrán acogerse a las ayudas que contempla la legislación vigente para estos casos, siempre y cuando entreguen el rol del barco -documento que certifica la composición de la tripulación- en Capitanía Marítima que llevará el control del periodo de inactividad de la flota.

La última marea roja estuvo provocada por la toxina ASP y mantuvo los caladeros cerrados durante casi un mes.

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