Cada tres días se opera a un niño en el Materno a corazón abierto

  • El hospital superó el año pasado el centenar de intervenciones · La actividad quirúrgica se ha incrementado casi un 40% desde 2007 · Casi el 15% de las operaciones son a bebés prematuros

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Siempre que se habla de una operación a corazón abierto se piensa en un adulto al que los años le han pasado factura. Pero también hay niños -en algunos casos hasta recién nacidos- que tienen que entrar en quirófano para corregir una patología congénita. El Hospital Materno operó el año pasado a 101 menores de 14 años a los que durante unas horas se les sustituyó el corazón por una máquina para que les dejara de latir (circulación extracorpórea) y poder así intervenirles. La cifra supone que el centro sanitario hace cada tres días una operación a corazón abierto a un niño.

El dato es un récord para el hospital, representa un incremento cercano al 40% con respecto a las 64 operaciones con circulación extracorpórea que se hicieron en el año 2007, pero sobre todo significa la consolidación de la cirugía cardiaca infantil que Málaga estuvo a punto de perder hace justamente cuatro años. Un logro que es producto del trabajo de la docena de profesionales que interviene en cada operación y de la apuesta que en su día hizo la Administración sanitaria para que el hospital mantuviera esta subespecialidad. Como resultado de la mayor actividad quirúrgica, las listas de espera se han reducido. El jefe de Cirugía Cardiovascular Infantil del Carlos Haya, Juan Miguel Gil Jaurena, apunta que "los grandes beneficiados" del incremento de las intervenciones son los niños cuya patología podía esperar. "Seguimos operando lo urgente, y ahora los que pueden esperar, esperan menos", apunta. De hecho, en 2007 fueron operados 30 niños mayores de un año y en 2010 la cifra se había duplicado (59).

Desde aquel año, la actividad quirúrgica del área no ha parado de crecer. En 2007 se hicieron 64 cirugías a corazón abierto; en 2008, 72; en 2009, 87; y en 2010, 101. Estas operaciones pueden prolongarse de cuatro a seis horas e incluso superar una jornada laboral. No solo por su complejidad, sino porque antes de la intervención el trabajo del corazón debe ser sustituido por una máquina y después de la operación se requiere un proceso para que el órgano recupere su actividad.

Las intervenciones que no necesitan parar el corazón también han ido en progresivo aumento. En 2007 se realizaron 44; en 2008, 54; en 2009, 65 y otras tantas en 2010. Además, se han incrementado las operaciones que se hacen a adultos con patologías congénitas, bien porque no se detectaron en la infancia o porque requieren una nueva reparación. Estas intervenciones pasaron de 2 en 2007 a 5 en 2010. Incluso desde principios de este año funciona una consulta de Cardiología para el seguimiento de los niños operados de corazón cuando llegan a la edad adulta a fin de que si tienen que ser reintervenidos se pueda planificar su operación y no se produzca de forma urgente.

El grueso de las intervenciones a corazón abierto fueron a niños mayores de un año (59), pero 42 se practicaron a bebés que tenían entre un mes y 12 meses, mientras que nueve se llevaron a cabo en pequeños de menos de 30 días. "Intentamos adelantar la edad de la corrección siempre que no suponga mayor riesgo", explica el cirujano. Hay ciertos casos, en los que los médicos prefieren esperar a que el niño crezca un poco antes de meterlo en quirófano. Debido al incremento de niños prematuros, este grupo también crece entre los intervenidos. De hecho, suponen casi el 15% del total y de 10 en 2007 han pasado a 22 en 2010. El Materno opera a los niños de Málaga, Almería, Melilla y el Campo de Gibraltar.

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