El particular Málaga-Dakar de doce apasionados de la vieja Mobylette

  • Un grupo de coleccionistas malagueños se dispone a recorrer 1.800 kilómetros entre España y el Sahara en ciclomotores antiguos que algunos casos superan los cincuenta años de antigüedad

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Doce valientes amantes de las Mobylettes de 49 centímetros cúbicos, ciclomotores nacidos a mitad del siglo XX, se disponen a lograr la hazaña de recorrer hasta 1.800 kilómetros entre España y el desierto del Sahara sobre estas "motitos", a las que rinden culto y cuidan con esmero.

Son auténticas, no trucadas; unas reliquias y las arrancarán en Benalmádena con destino a Merzouga, un pueblo con más de veinte kilómetros de dunas del Sahara marroquí al que hasta 2002 había que llegar en vehículos de tracción 4x4 y desde entonces cuenta con el primer asfaltado. "Es un reto, una aventura", explica uno de los apasionados por las Mobylettes, Antonio Marín, que precisa que no buscan más que darse este particular gustazo, que el lugar de destino "es un paraíso" y que ocho integrantes de este grupo de amigos ya consiguieron otra proeza parecida, al llegar con sus dos ruedas hasta Marrakech.

Sus edades van desde los 28 a los 40 años; todos son hombres; sus motos alcanzan como máximo los 40 ó 50 kilómetros por hora; alguna está a punto de cumplir el medio siglo, caso de la de Marín, que es de 1959, y varias están pintadas de forma vanguardista. Las piezas las tienen que buscar por internet por si alguien las tiene, aunque es difícil porque algunos dueños de Mobylettes no las venden y han tenido que fabricarse en algún caso los asientos.

Antonio, que fue uno de los héroes de la otra vez, quiso en una ocasión comprarle una de estas motos a una señora mayor y le espetó que "era como su segundo hijo" y es que considera que "la gente que la tiene, le tiene mucha estima y no la vende".

Partirán el próximo 16 de marzo e irán a su ritmo, dormirán a la intemperie, prevén llegar a su objetivo en cuatro o cinco días, allí estarán una o dos jornadas e iniciarán el camino de vuelta, ya que entonces sólo llevarán 900 kilómetros y les quedará otro tanto hasta volver cada uno a su lugar de origen para retornar al trabajo.

De Benalmádena se desplazarán por la antigua carretera "340" a través de la costa hasta llegar a Algeciras (Cádiz), donde embarcarán hacia Tánger (Marruecos) y de ahí viajarán hasta Casablanca, antes de adentrarse hacia la meta, al otro lado del Estrecho.

Estos colegas, que se encuentran en un bar de moteros, marchan como los de las motocicletas Harley Davinson sin correr y disfrutando de la carretera.

Cascos, combustible de reserva y alguna cosa más será su equipaje, unos saben de mecánica, otros de carburadores y otros arreglar pinchazos y al final de todo se conformarán con que el alcalde de Benalmádena, Javier Carnero (PSOE), les reconozca su mérito en representación de su pueblo a la vuelta de su periplo.

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