La particular 'anunciación' de Stella Maris

  • Dos comercios cuelgan anuncios en una de las paredes de la iglesia con el permiso del párroco y sin pagar nada

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La iglesia-convento de los Carmelitas Descalzos, más conocida como Stella Maris, es cuanto menos peculiar. Su estilo austero provoca que casi nadie que no la conozca sepa que en ese gran edificio, situado en plena Alameda Principal, hay una iglesia de dimensiones considerables, un coro, un claustro, oficinas o una residencia. Ahora, además, se está convirtiendo en un magnífico escaparate de reclamo para comercios de la zona, que han colocado sobre su pared lateral sendos anuncios, uno de ellos incluso luminoso, pese a que el edificio es una iglesia y tiene una alta valoración artística.

No se sabe qué pensaría el difunto arquitecto José María García de Paredes Barreda, autor del edificio en 1961, al ver las luces de un restaurante en una de las esquinas del recinto, cuando su intención era dar una imagen de sobriedad basada en el ladrillo. O al ver una flecha que indica la dirección hacia un estanco próximo. En cualquier caso, ahí están. Desde el restaurante La Ménsula, propietaria del anuncio, subrayan que pidieron permiso al párroco de la iglesia para colocar el cartel y que, tras mostrarle el diseño de cómo iba a quedar, éste aceptó. El padre José Manuel corrobora esa información y reconoce que les dio el permiso "para hacerles un favor y como acto de buena voluntad" porque, de hecho, la Iglesia no cobra absolutamente nada ni del restaurante ni del estanco por tener los carteles sobre su edificio.

Puede parecer una anécdota pero no deja de ser curioso que se utilice la pared de una iglesia con fines publicitarios, aunque los carteles sean relativamente pequeños. Se da la circunstancia de que, según explica el delegado provincial de Cultura, Manuel Jesús García, la iglesia de Stella Maris no está declarada Bien de Interés Cultural, pero sí está incluida en el Catálogo General de Patrimonio Histórico en la categoría de Movimiento Moderno. García explica que, al no ser BIC, no es necesario que la Junta tenga que conceder una autorización previa, aunque la delegación de Cultura sí debe ser informada de forma obligatoria de cualquier actuación que se vaya a realizar para hacer un informe. El delegado explica que a su departamento no ha llegado ningún comunicado y que enviará un escrito al Ayuntamiento de Málaga -el organismo encargado de conceder las licencias para la colocación de carteles en vía urbana- para ver si se existe o no ese permiso. "Yo no sabía que estaba en un catálogo, ni que había que pedir ninguna licencia", subraya el padre José Manuel, quien reitera que dio la autorización por buena voluntad "aunque si me lo hubiera pedido alguno de los locales de alterne que hay por la zona, no lo hubiéramos puesto", bromea.

García de Paredes diseñó un recinto que fue innovador en la época y caló entre los arquitectos actuales, hasta el punto que fue elegido el mejor edificio construido en la provincia en una encuesta que realizó este diario a una decena de profesionales malagueños, por delante de otros recintos singulares como el edificio Luz en La Malagueta, la nueva sede de Diputación, o el Centro Cultural Provincial. En el restaurante señalan que el cartel lleva unos cinco meses colgado y, por ahora, les está beneficiando, ya que están consiguiendo atraer a más clientela al estar mejor señalizado. No es para menos, tienen un anuncio casi bendecido.

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