Málaga

Las peñas reclaman que se prohíba el 'botellón' en la Feria

  • Asociaciones de desintoxicación exigen más inversiones en prevención · Médicos alertan que el hecho de que los jóvenes beban alcohol puntualmente en días de ocio favorece cuadros agudos que pueden ser muy graves

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"El botellón en la Feria hay que prohibirlo. No porque afee la Feria, sino porque no trae buenas consecuencias. ¿Qué manera es esa de disfrutar, cuando hay jóvenes que se intoxican y se convierten en peleles?". Así se posicionan las peñas por boca de su presidente, Jesús González, ante la existencia de una zona en El Real donde pueden llegar a reunirse unos 2.000 jóvenes para beber.

Desde el Ayuntamiento, se justifica ese espacio en el Cortijo de Torres. Lo hacía ayer en la Ser el concejal de Cultura, Miguel Briones: "Nosotros hemos acotado y delimitado un espacio físico para el desahogo de la juventud, instalando 32 váteres químicos y permitiendo un mayor grado de seguridad. En otras ocasiones han invadido la vía pública y entorpecido incluso el tráfico rodado. Esto nos ha permitido descongestionar las dos portadas de acceso a la Feria, de camino tener mayor garantía de seguridad y salubridad. Es algo tan difícil de controlar como que es una tendencia social de ese tramo de edad [los jóvenes], y que coadyuva que las economías estén restringidas. Esa realidad se ve incrementada por esa falta de poder adquisitivo. Pero la Feria es mucho más que eso".

Otro concejal, Mario Cortés, de Juventud, recordaba que los casos de intoxicaciones por alcohol o droga en jóvenes son "residuales". Para el edil, los días de Feria puede haber 30.000 jóvenes divirtiéndose y sólo se trasladan a un hospital media docena. "El porcentaje es ínfimo, anecdótico", insistió. No obstante, aclaró que la administración municipal nunca baja la guardia y continúa realizando talleres de prevención en los institutos, sobre todo entre los 14 y los 16 años, que es cuando muchos adolescentes se inician en al alcohol.

Los sanitarios y las asociaciones dedicadas a la desintoxicación de jóvenes tienen una visión más crítica de la realidad. María Victoria de la Torre, responsable de Urgencias y Cuidados Críticos del Hospital Clínico -donde van a parar la mayoría de los intoxicados en la Feria sea por alcohol o por estupefacientes- argumenta: "Se une diversión con consumo de drogas y se ve normal algo que no es normal porque pone en riesgo la vida". Hasta el jueves se habían trasladado a ese hospital una treintena de jóvenes por intoxicación etílica o de drogas. Y esos son los casos más graves. Hay muchos más, pero al no ser cuadros tan delicados se resuelven en la misma caseta de asistencia sanitaria que hay junto a la portada de Tabacalera instalada en el Cortijo de Torres.

El director de Proyecto Hombre -una ONG dedicada a sacar a personas del alcohol y las drogas- reclama más contundencia a la hora de atajar estos tóxicos en menores. Pero más allá de la edad, lamenta que se haya "normalizado en exceso el consumo de alcohol en jóvenes". Desde esta organización se demanda más inversión en prevención para atajar el problema.

En la misma línea se manifiesta el presidente de la Asociación de Ayuda a la Recuperación de Enfermos Alcohólicos (Área), Mario Pallín. "La prevención cuesta mucho dinero, pero más dinero cuestan los tratamientos". En su opinión, el problema del botellón es que se instala un patrón de consumo del alcohol "más permisible".

Desde distintos colectivos se insta a desmontar la idea de que la diversión esté asociada al alcohol o las drogas. "Nos queda mucho por hacer porque hay una tolerancia social. Muchos de los jóvenes que beben son de familias estructuradas. Parece que salir equivale a beber alcohol", reflexiona el presidente del Colegio de Médicos, Juan José Sánchez Luque. Este facultativo recuerda que el perfil del joven que bebe en fin de semana es peligroso porque favorece los cuadros agudos.

Un policía local, por su parte, destacaba la labor de este cuerpo a la hora de perseguir la venta de alcohol a menores. Justamente, estos agentes procedieron el jueves al cierre de cuatro casetas por ese motivo. "Pero no podemos colocar un policía detrás de cada menor", argumentaba. Además, recordaba el trabajo de la Policía Municipal, que informa a los padres cuando detecta que un menor está consumiendo alcohol o droga. "La única solución es la prevención", insistía.

El presidente de la Asociación de Empresarios Hosteleros de Málaga (Aehma), Rafael Prado, reconoce que esta Feria está siendo "bastante tranquila", pero critica que en el centro haya puntos donde se reúnan los jóvenes a beber. "Los establecimientos cierran sobre las 20:00, pero los chavales siguen en las puertas de las tiendas que hay en la Plaza de la Merced, Madre de Dios, Cister o Comedias. Hay que atajar este tipo de conductas", opina. Su crítica se orienta hacia esas tiendas que durante la Feria se reconvierten y venden alcohol, hielo y refrescos para hacer su agosto.

La mayoría de las intoxicaciones que llegan al hospital son por alcohol, aunque un porcentaje de jóvenes -que ronda el 10%- lo combina con drogas. El perfil es el de una persona de 18 a 35 años. La igualdad también ha llegado al mundo de las adicciones. De hecho, hay un poco más de mujeres que de hombres entre los intoxicados trasladados al hospital.

Los facultativos que tratan estos casos insisten en la necesidad de hacer prevención. Eduardo Rosell, responsable de Urgencias del Clínico, recordaba esta semana que antes las borracheras se pasaban en casa: "Ahora vienen al hospital. Pero también hay casos más graves porque se mezcla alcohol y droga".

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