¿Quién ha perdido un violín?

  • La Oficina Municipal donde deben acudir aquellos ciudadanos que hayan extraviado algún objeto se ha trasladado desde la estación de autobuses al barrio de la Victoria

Un paseo por el nuevo almacén de la Oficina Municipal de Objetos Perdidos pone de manifiesto que se puede perder cualquier cosa. De hecho, hay malagueños que pierden los objetos más inverosímiles. Desde unas simples llaves, que se cuentan por centenares, hasta unos esquís de más de dos metros o un violín. Los propietarios que deseen recuperarlos deben acudir en horario de 9.00 a 14.00 al pasaje La Trini, al que se accede por la calle Victoria, 15, donde se encuentra la nueva Oficina, pues la que había en la estación de autobuses ha cerrado.

La nueva sede dispone de 176 metros cuadrados y una plantilla de tres personas. Sin embargo, la base de su funcionamiento sigue siendo la misma de siempre: la solidaridad y el civismo de los ciudadanos que devuelven los objetos que encuentran. En este sentido, hay tres gremios que colaboran especialmente en la devolución de extravíos. Por importancia, son los carteros, los policías locales y los taxistas.

La concejal Teresa Porras destacó ayer que a lo largo del año (hasta el día 17 de diciembre) se han abierto un total de 4.680 expedientes de objetos extraviados, de los que 2.245 pertenecen a útiles con pertenencia determinada (47,96 por ciento) y 2.435 a objetos sin poseedor conocido (52,02 por ciento). Correos fue el depositario que entregó más objetos y documentos en las dependencias municipales, hasta un 76,12 por ciento del total. Estas cifras obedecen a que la mayoría de las personas que se encuentran documentos en la calle lo suelen depositar en algún buzón.

A media mañana de ayer coincidió que, en un margen de apenas cinco minutos, dos taxistas acudieron a devolver sendos objetos encontrados en sus vehículos. Unas llaves de una vivienda y unos juguetes, que parece haber perdido algún Rey Mago, según el taxista, del barrio de La Luz. Una señal de que sus majestades de Oriente están cerca. Los dos taxistas consultados por este periódico dicen que la gente es demasiado despistada. "Al terminar una carrera lo mismo me encuentro una bolsa de la compra que un chaquetón. Pero también olvidan cosas valiosas como móviles o PDA", narra Francisco Miranda.

Por sexo, los hombres parece que son más descuidados que las mujeres, o al menos sus pérdidas son más fáciles de identificar. Así, de los objetos perdidos en lo que va de año, el 52 por ciento son anónimos, pero el 30 por ciento pertenece a un hombre y sólo el 18 por ciento a una mujer. En cuanto a carnés de identidad y de conducir, las cifras siguen la misma proporción. Los objetos perdidos radiografían la sociedad perfectamente, muestra de ello es el aumento de documentación extranjera extraviada.

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