La plantilla de Limasa responde al ERTE con otra huelga para Navidad

  • Unas 500 personas decidieron ayer convocar un paro indefinido a partir del 20 de diciembre si la empresa sigue adelante con los recortes previstos para 2014

Comentarios 4

Era previsible y así fue aprobado ayer por la mayoría de los trabajadores de la empresa mixta de limpieza Limasa que acudieron a la asamblea convocada por el comité de empresa para decidir las medidas de presión que adoptarán para hacer frente al Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) propuesto por la dirección a partir del 1 de enero de 2014. La respuesta de la plantilla fue contundente al acordar, en una votación a mano alzada, que habrá una huelga indefinida de basura en Navidad "para hacer más daño" si no se llega a un acuerdo antes sobre los recortes previstos.

El mensaje lanzado por los representantes sindicales desde el principio de la asamblea, a la que no dejaron asistir a los medios de comunicación que recibieron el abucheo de parte de la plantilla, era claro y con la intención de conseguir el apoyo de la mayoría necesario para convocar la tercera huelga en menos de dos años si la empresa no da marcha atrás en sus planes antes de mediados de diciembre. "Los únicos que hemos estado dispuestos a negociar desde el principio hemos sido nosotros y la empresa y el Ayuntamiento nos están tomando el pelo, y no lo vamos a permitir porque estamos hartos de que todo el dinero salga de nuestros bolsillos". El presidente del comité de empresa, Manuel Belmonte (UGT), se dirigió así a las alrededor de medio millar de personas que se concentraron en las instalaciones de Limasa para conocer de primera mano el estado de la negociación del convenio colectivo para este año y el próximo, que se encuentra en un punto muerto.

Belmonte insistió en que "si no peleamos por este convenio, el año que viene será peor", por lo que pidió a los trabajadores que votaran a favor de un paro indefinido a partir del 20 de diciembre "una vez que cojamos la paga extra y así asegurarnos de hacer más daño", en el caso de que no se llegue a un acuerdo con la empresa dentro de ese periodo que marca la ley.

No todas las voces fueron a favor de la huelga. Hubo algunos trabajadores que apelaron al sentido común y pidieron que primero se intente negociar y se acepten parte de los recortes para evitar el paro indefinido y "no buscarnos más problemas".

Pero el sentir mayoritario de los asistentes a la asamblea clamaba por empezar la huelga cuanto antes para así presionar a la empresa a que retire el ERTE antes de mediados de diciembre, momento aproximado en el que se calcula que terminará el plazo legal establecido para negociarlo. "Los trabajadores han entendido los motivos y la propuesta que traía el comité para convocar la huelga porque es vergonzoso y lamentable que planteen una medida tan radical", aseguró el presidente del comité en la rueda de prensa posterior a la asamblea.

La convocatoria de huelga, que según Belmonte coincide con la Navidad por los plazos del propio proceso del ERTE, no será convocada de forma inminente a la autoridad competente, sino que "iremos viendo el calendario y los avances para comunicarla cuando proceda en el plazo de diez días pertinente".

Los miembros del comité de empresa se mostraron unidos de cara a afrontar el segundo conflicto laboral del año y advirtieron que no renunciarán a sus derechos porque "no son unos privilegiados sino trabajadores a los que les ha costado mucho conseguir sus derechos". Manuel Bueno, delegado sindical de CCOO, aseguró que su intención es negociar "pero no a cargarnos el peso de los recortes porque los trabajadores ya hemos sufrido un 11% de recortes desde el año pasado y con la propuesta que plantea la empresa será de media otro 11% más".

También Francisco Morales, de CGT, aclaró que "siempre hemos sido los trabajadores los que hemos puesto dinero para desconvocar la huelga y ésta vez no vamos a soportar un ERTE que ponga a la plantilla como cortina de humo para que los privados se lleven más dos millones de euros en asistencia técnica sin ninguna contraprestación para el ciudadano".

Antes del jueves deberá estar constituida la comisión formada por ambas partes que se encargará de negociar los detalles del ERTE. Aunque la empresa ha convocado paralelamente mañana al comité a la mesa negociadora del comité para intentar alcanzar un acuerdo sobre los recortes salariales propuestos y que evitarían el despido temporal.

Sin embargo, el presidente del comité dijo que "no nos parece serio" y que resulta "difícil negociar cuando existe una amenaza de ERTE sobre la mesa y cuando te ponen un pie sobre el cuello".

Aún así, hizo hincapié en que el comité no se levantará de la mesa y de que va a continuar negociando, si bien sólo está dispuesto a hablar sobre cuatro puntos. Y son la posibilidad de que la plantilla se tome las vacaciones durante todo el año y no únicamente durante los meses de verano, renunciar a los festivos y mantener la jornada laboral de lunes a sábado con el domingo y un día rotatorio como descanso, eliminar los seis días extra de vacaciones y negociar, que no eliminar, la llamada paga de productividad o de enero.

Si no va por ahí la negociación, Belmonte advirtió que "no vamos a aceptar" porque "nos hablan de optimización cuando es sangrante lo que está ocurriendo con la externalización de los talleres que está suponiendo un derroche de cantidades que es para echarse las manos a la cabeza".

Andrés González, del sindicato USO, aseguró que con la negociación de esos cuatro puntos a los que está dispuesto el comité, la empresa ahorraría casi ocho millones de euros con lo que se conseguiría ajustar el desfase presupuestario de Limasa para este año y el próximo.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios