El plástico sustituye a las tejas

  • Los operarios siguen con las labores de limpieza y la lluvia obliga a tomar decisiones rápidas

Aunque el alcalde subrayó ayer por la mañana que los daños aún eran difíciles de cuantificar, dos días después del tornado las huellas de sus efectos eran más que palpables en las zonas afectadas. "Pocas zonas quedan sin limpiar y se están saneando los árboles para evitar futuros riesgos", comentó Francisco de la Torre, que aseguró que tras volver poco a poco a la normalidad "lo que más me preocupa son las recuperaciones de las cubiertas y los laterales de los edificios". Lo cierto es que, de momento, muchos de los tejados desaparecidos se están cubriendo con plásticos en previsión de posibles lluvias.

En la calle Puerto Oncala, en el Nuevo San Andrés, la normalidad no era precisamente la tónica dominante. Mucha gente pasaba la mañana mirando y otro tanto trabajando en los edificios y en la propia vía pública. Operarios cortaban las ramas de dos grandes ficus que presidían ambos lados de la calle y otros, subidos en grúas, quitaban el revestimiento exterior del edificio que hace esquina con la calle Llanonillos. De este bloque, varias familias -los que viven en la letra A- forman parte de las 35 desalojadas de sus casas.

Coches aplastados, barro y bolsas de agua aún estaban ayer a la espera de ser retirados de la calle. Policía local, bomberos, trabajadores de Limasa y Protección Civil copaban la calle y se mezclaban con los vecinos que se armaban de guantes protectores y plásticos para ellos mismos retirar cristales y tapar los huecos de sus ventanas. Sin ir más lejos, Francisca Márquez, que regenta la droguería de esta zona, vendió el pasado lunes dos rollos de 100 metros de plástico y decenas de cintas de embalar. Los propietarios se pusieron manos a la obra para restaurar una tensa normalidad en sus hogares.

En la calle La Unión, uno de los espectáculos más contemplados era también la retirada de varios árboles arrancados por la fuerza del viento. En la estación de autobuses, los operarios continuaban con la retirada de las enormes chapas del tejado, ahora casi inexistente, y la zona de andenes quedó ayer casi recogida. Los Bomberos se acercaron por la tarde para retirar las piezas acumuladas en el exterior.

Tres nuevos andenes se habilitaron ayer para los trayectos interurbanos, por lo que ya funcionan 15 de los 39 que hay en estas instalaciones. La estación de autobuses, gestionada por la EMT, no ha cancelado ningún viaje en los dos últimos días pese a los graves desperfectos que ha provocado el tornado en estas instalaciones inauguradas en 1987.

Responsables del Ayuntamiento se reúnen hoy con el Consorcio de Compensación de Seguros para empezar a evaluar los daños.

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