"Yo soy la prueba de que se puede salir"

  • La curación roza el 80% · Al año se diagnostican medio centenar de casos

"Yo soy la prueba de que se puede salir". La frase pronunciada por Aurora Caracuel -20 años, feliz, guapa y estudiante de Traducción- fue el mejor alegato de esperanza en el Día Internacional contra el Cáncer Infantil. Hace 10 años sufrió una leucemia. Estuvo casi dos años en el Materno. Ayer, en las escalinatas del hospital dio un mensaje de ánimo a los niños que ahora están ingresados por una enfermedad oncológica y aconsejó a los padres "que no se agobien, que se sale". Aurora es voluntaria de AVOI en el Materno. Muchas días va a entretener a niños que ahora atraviesan lo que ella ya ha superado. Dice que no le hace mal volver al hospital: "Al revés, es un intento de devolver todo lo que los voluntarios me dieron porque no puedo pagarles".

Cada año se diagnostica en la provincia en torno a medio centenar de patologías oncológicas en niños. La mayoría son leucemias y tumores cerebrales. El oncólogo infantil del Materno Tomás Acha apuntó que el porcentaje de curación oscila entre el 75 y el 80%.

Olga Escobosa, también especialista del hospital, indicó que "los niños lo llevan mejor que los adultos porque no son conscientes de lo que tienen encima". Además acotó que la respuesta a los tratamientos suele tener más éxito que en los mayores. El Materno cuenta con una escuela en el propio hospital a fin de que estos pacientes, entre otros niños que están hospitalizados durante un tiempo prolongado, no pierdan formación y tengan una vida lo más normalizada posible. También ofrece apoyo psicológico para afrontar la enfermedad.

Margarita Sánchez, enfermera que lleva más de 20 años poniendo los tratamientos a estos niños, dice que el camino es duro: "Les decimos a los padres que tenemos que andarlo juntos, la familia y los profesionales. Es duro trabajar en Oncohematología, pero recompensa cuando el niño sale adelante y ves feliz al niño y a la familia". Contaba Margarita que a veces también los hermanos necesitan ayuda psicológica para afrontar la situación.

El acto en apoyo a los niños enfermos de cáncer y sus familias tuvo lugar en las escalinatas del Materno. Reunió a un centenar de personas entre las que había representantes de la Junta de Andalucía, del Consistorio malagueño y profesionales del hospital. Ruth Sarabia, directora de Derechos Sociales del Ayuntamiento de la capital, que también ha superado un cáncer, instó a no descuidar el derecho a la educación de estos menores mientras no pueden acudir al colegio, así como dar una mayor cobertura para los padres que deben conciliar un empleo con la atención de sus hijos enfermos. Una decena de organizaciones que trabajan con pacientes oncológicos respaldaron un manifiesto que se leyó durante el acto y en el que, además de reconocer la labor de los profesionales, se reclamó apoyo a la investigación contra el cáncer. Una suelta de globos de colores puso final a un acto en el que Aurora fue un símbolo de esperanza.

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